Visita al despacho del jefe muy caliente

El primer día de trabajo estaba siendo un desquicio pero todo empeora cuando me llamaron al despacho del jefe, lo primero en lo que me fije en lo bien que estaba el hombre para tener 50 años, es de esos hombres que mejoran con la edad.

–         tome asiento por favor

–         en que puedo ayudarlo señor

–         me gusta que me llamen señor, poca gente me llama así

Yo no sabia como reaccionar, el debió de darse cuenta porque me estaba poniendo roa de la vergüenza.

El se levanto de su sitio y se sentó a mi lado poniendo la mano sobre mi rodilla.

–         lo siento no quería incomodarte con mi comentario

–         no pasa nada yo solo estoy un poco nerviosa

Mientras seguía manteniendo la presión sobre mi rodilla comento

–         si no me equivoco tienes un contrato de prueba verdad.

–         Si es verdad

Lo mire a los ojos y le dije

–         are lo que sea necesario para tener el trabajo

–         me gusta que los jóvenes se comprometan con el trabajo, pero sobre todo que se comprometan con sus jefes.

Yo intentaba fingir que esto no me afectaba, pero la verdad es que me estaba derritiendo, no se lo que quiero mas que todo termine pronto o que su mano siguiera subiendo hasta llegar a mi lugar mas caliente.

Mientras me miraba a los ojos su mano siguió subiendo por mi muslo hasta que aparto mis braguitas

–         puedo sentir como estaba

–         estas muy mojada, seguro que tu novio no te presto toda la atención que necesitas

–         no tengo novio

–         no puedo entender como con tu cuerpo no tienes una cola de chicos listos para follarte

–         me he pasado toda mi infancia en un internado solo para chicas

–         me estas diciendo que ningún chico te a tocado nunca

–         la verdad es que no

El saco la mano de mis bragas y se fue a sentarse en el sofá, haciéndome señas para que me sentara también en el sofá, cuando me fui a sentar a su lado me copio por las caderas y me puso sobre sus piernas, lo único que nos separaban eran mis braguitas y la fina tela de sus pantalones

–         que es eso

–         dios pequeña, tienes tanto que aprender, eso es como me pones por tenerte tan cerca

Mientas me decía esto fue desabrochando mi blusa y dejando mis pechos al aire, con su lengua los fue poniendo duros hasta que llego a ser doloroso, siguió con el resto de mi ropa hasta que estaba completamente desnuda frente a el

–         arrodíllate , desabrocha mi pantalón y chápamelo hasta que me corra en tu boca

–         yo nunca he hecho

–         no importa preciosa yo te enseño

Con un poco de miedo al principio fui bajando su cremallera hasta que su polla salto fuera de su pantalón, empecé a pasar la lengua como si fuera un chupete

–         esta muy bien pequeña no pares

–         ahora métela toda en la boca

–         si así no pares

La sujete con cuidado y empecé a pasar la lengua por la cabeza y a recorrerla toda con la lengua, seguí bajando hasta que metí sus huevos en la boca y los succionaba, dando pequeños mordisquitos que lo estaban volviendo loco

Seguí con su polla en la boca hasta que se corrió en mi garganta

–         pequeña nadie diría que fue tu primera ves eres toda una experta, ahora sube sobre mis rodillas quiero estrenar ese coñito virgen

Sin decir nada me puse sobre sus rodilla y deje que su polla entrara muy despacito al  principio, pero desde que la tuve toda dentro ya no pude parar estaba fuera de si subiendo y bajando por esa polla tan deliciosa que acababa de tener dentro de mi boca ahora me destroza en coño

–         por favor no pares, es increíble

–         sabía que eras todo una putita desde que te vi.

–         si pero solo la tuya, no pares

DIOS SI SI UMM UMM SI SI

–         pequeña te va a oír toda la oficina

–         no me importa que se mueran de envidia

SI SI SI UMM UMM

SIIIIIIIIIIIIIII

Estaba como media ida no me podía imaginar que algo pudiera ser tan placentero

–         pequeña estas bien

–         estoy mejor que bien

Lo mire con un carito de cordero

–         voy a conseguir el trabajo

–         o pequeña el trabajo ya era tuyo, pero yo no podía no tenerte

–         me alegro porque quiero que esto se repita tan a menudo como podamos

Por suerte cuando acabamos de vestirnos era lo suficientemente tarde para que no quedara nadie en la oficina.

ELEKTRA94

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