Sorpresa en el mercado…y una especial Noche de Reyes.

Anteyer lunes, llegué a Madrid, tenía vuelo para la última hora de la tarde y fue un acierto no haber venido en coche desde Galicia, porque como sabéis, la nieve lo puso mal, pero la administración lo dificultó más, como siempre.

El viernes a primera hora de la mañana, fui a la plaza de abastos, me apetecía pescado y buscaba un abadejo o un buen robalo y poder cocinarlos de varias formas esos días, soy buen cocinillas, vivir solo es lo que tiene.

Cuando estaba en el puesto de Manolo, el pescadero que conozco desde crio, esperando que dejase limpio el abadejo, vi acercarse una mujer impresionante, alta, pantalón negro, chaqueta roja acolchada, rubia con media melena, muy elegante, me impactó, no conocía a esa persona, a pesar de que en el pueblo conozco o me conocen todos los vecinos. Aunque su cara me era familiar, no podía imaginar lo que sucedió.

–        Hola Rosi, buenos días, como siempre tan guapa…Dijo Sara, la pescadera, esposa de Manolo, mientras ambos estaban limpiando pescado para varios clientes.

–        Gracias Sara, eres muy amable, jajaja. Respondió Rosi.

–        Esta guapísima, como siempre, Sara si no estuviese casado contigo ya me casaba con ella, jajajaja, Dijo Manolo, que es un coñón.

–        Anda, anda, atiende a lo tuyo, Rosi es mucha mujer para ti. Dijo Sara.

Manolo me miró y me dice:

–        Estas mujeres no saben de nuestros encantos, jajaja.

–        Bueno Manolo, no se puede ver el cerebro, jajaja. Dije y le sonreí.

–        Ya ves, son muy superficiales, después pasa lo que pasa, buscan al guapo y así les va, la hermosura es como la flor, se marchita. Dijo.

–        Bueno atiende, que estas de coña y así no acabamos. Dijo Sara.

–        No me importa que atiendas a la señora, Manolo, yo no tengo prisa. Dije.

–        Si me vuelves a llamar señora, te abofeteo, jajaja, ¿no me conoces? Dijo la chica.

–        Vaya, pues no me doy cuenta y eso que siempre me quedo las caras. Dije.

–        Vaya, soy Rosi, la hermana de María José tu compañera de clase, ¿me recuerdas ahora? Dijo la chica.

–        Rosi, cuanto tiempo, hace 20 años que no te veía, sabía que estabas por Alicante, que eres funcionaria, hace mucho que no nos vemos…Dije.

–        Pues sí ¿y tú sigues por el mundo? Me comentó mi madre que habían fallecido tus padres y que estas fuera siempre. ¿Qué haces?

–        Como siempre asesoro empresas que se implantan fuera, ya sabes, seguridad, proyectos, etc. Nada importante. Respondí.

–        Ya ves, esta hecho un Newman, lo ves, el tío más guapo del pueblo, si no estuviese casada con este gañan, me iba a por él. Dijo Sara.

–        Toma Manolo, donde las dan las toman. Dijo Rosi.

–        Estuvoche ben- Dijo una señora mayor…jajaja. (Trad: te estuvo bien)

Nos reímos todos a carcajadas. Terminamos de hacer la compra e invité a Rosi a tomar un café, aceptó encantada.

Hablamos de nuestra infancia, ella es dos años menor que yo, su hermana es  de mi edad y su hermano mayor un par de años. Me comentó que se casó con un compañero de trabajo y que lleva cuatro años divorciada, tienen un crio de 6 años. Ahora está destinada en La Coruña, ascendió en su trabajo y es la responsable en Galicia.

Después de una hora, quedamos para tomar un café por la tarde, ya que su niño se iría a ver la cabalgata de Reyes con sus amigos y primos, ella estaría sola. Cenarían en familia y luego saldría a tomar algo con las amigas.

Por la tarde, quedamos en la cafetería  de un antiguo hotel y al lado de la chimenea recordamos la vida de adolescentes en nuestro pueblo, cuando nos despedíamos, le dije:

-Rosi, yo no tengo ningún compromiso hoy, si te apetece, tomamos algo.

-Te cuento, vamos a estar todos en casa, vendrán mis hermanos, sobrinos y demás familia, pero sobre la una y media o dos, estaré libre ya. Respondió.

-Pues si te apetece salimos a tomar algo, ¿Qué opinas? Pregunté.

-Bueno, me mandas un whasapp y quedamos, vale, ¿te parece? Dijo.

-Perfecto sobre la una te doy un toque, ¿nos vamos? Dije, mientras miraba la hora, eran las nueve y cuarto, hora de irnos a cenar.

-Nos vamos, hasta la noche. Nos despedimos al salir.

Yo había quedado a cenar con Montse y Chema además de su familia, padres, hermanos, sobrinos, etc. Habían invitado a Carol, pero no podía asistir, fueron a cenar con la abuela, ya está mayor y decidieron que viese a los biznietos la noche de Reyes, quedé con ella para la tarde del domingo, así estaríamos tranquilos y podíamos dar rienda suelta a sus gustos y placeres.

La cena resultó estupenda, la verdad que mucho follón en el comedor, ayudé a Montse en todo lo que pude en la cocina e incluso nos dimos algún morreo, para no perder la calentura. La provoque todo lo que pude, durante las cuatro horas que estuve en su casa, incluso le metí mano, estaba a cien, chorreaba.

Pero la situación estaba complicada, una noche de familia y por lo tanto imaginé que Chema, disfrutaría de su hembra, pero antes me tocó a mí, ella supo cómo hacerlo.

Sobre la una de la madrugada envié un whasapp a Rosi, decía:

Preciosa, no dejé de pensar en ti toda la cena, estás impresionante, la verdad que siento no haber intentado ligar contigo hace años, eres un bombón y desde luego mereces ser feliz, me encantará tomar algo contigo, ¿aceptas?”

“Jajaja. Adulador, jajaja, quiero que sepas que no se habló de otra cosa durante la cena, más de lo maravillosos que eran tus padres, incluso mi madre dijo: Si es la mitad de bueno que ellos, es un sol…jajaja, eres un caso, ya dice mi hermana que eres como un lince, jajaj siempre al acecho…si aceptooooooo, jajaja, me recoges aquí, a las dos y media, te espero” .Fue su respuesta.

“Ya veo, que conspirando, jajajaj, estaré ahí a la hora y puntual. Un beso, Chao”  Confirmación y despedida.

Continuamos en la sobremesa de Noche de Reyes, se fueron marchando los mayores y Chema, fue a llevar a sus padres a casa, son 10 km. Volvería pronto. Quedamos Montse y yo, que le ayudaba a recoger los últimos ágapes que quedaban en la mesa. Cuando estaba en la cocina, subió y me dijo:

– Los críos duermen. Ven… Me llevó de la mano, hacia el salón, apagó la luz, solo entraba la iluminación de la cocina que está enfrente.

No dije nada, nos besamos, se agachó, bajó pantalón, slip y le dio unos lametazos a la polla, me empalme de inmediato. Estuvo un rato comiendo la polla mientras metía mano a sus tetas, era fácil, su jersey de pico dejaba al aire el tetamen y su señor canalillo, menudos tetones tiene.

-Me tienes que follar muy rápido, Chema vendrá pronto, van a ser la dos y no tarda, seguro. Ven métemela. Dijo, se puso de rodillas sobre el sofá, mirando a la puerta y levantó la falda, dejando al aire su tremendo culo, esta buena, buena.

-Tranquila quiero que te corras bien, no te preocupes por mí, córrete bien. Dije.

Enfoque mi polla a su coño, sin preservativo, con ella y con Carol no lo uso, le di un pequeño toque y entró el capullo, empujé mientras mis manos entraban debajo del jersey para buscar sus tetas. Comencé a clavarla a ritmo rápido una vez que el coño se dilató, estaba bien clavada y jadeando, mientras apretaba los tetones y empujaba polla en el coño de Montse, la esposa de Chema. No paré de decirle lo buena que estaba y lo que le gustaba mi polla, ella estaba a cien, empujaba su culo hacia atrás para que clavase más polla, al final llegó a entrar toda, una pasada de polvo.

Llevábamos como quince minutos enganchados, cuando su respiración se aceleró, no dejé de bombear, empuje, apreté su cintura, clavé más rápido y profundo, no aguantó, soltó un:

-Agggg. Ahhhh. Me corro, cabrón, no pares, me corrooo, -Susurraba, no quería hacer ruido- aggg, ahhh, aggg, sigue, sigueee, me corroooo, ahhh, aggg, que bueno.

Dejé que terminase de convulsionar y saque mi polla muy despacio. Le dije:

-Qué pena que no haya más tiempo, ya sabes que el lunes por la mañana estoy en casa, quiero follarte bien antes de irme, ¿vale Montse?.

-Perfecto, te vas por la tarde, ¿verdad? Porque yo estoy libre desde las nueve hasta las cinco que llegan los críos del cole. Podemos quedar en tu apartamento, nos damos un toque por la mañana, nada más deje los críos.

-Si, porque quiero llenarte el coño de leche. Dije. En ese momento, escuchamos el portón del garaje abrir, nos arreglamos la ropa, encendió la luz, se fue a la cocina y yo disimule viendo la tele.

-¿Qué tal chicos? os ayudo. Dijo Chema.

-Ya está todo en el lavavajillas, me ayudó Juan. Dijo Montse.

-Joder Juan, siempre pendiente y atentó para ayudar, eres cojonudo. Dijo Chema, mientras me miraba, no imaginaba que me había follado a su hembra hacia un rato y se corrió como una perra.

-Bueno, os agradezco que me invitaseis a cenar, ¿mañana tomamos algo si os apetece? Comenté.

-Bueno hablamos. Dijo Chema.

-Gracias a ti por venir y por todo lo que colaboras. Dijo Montse, que volvía de la cocina.

-Bueno me voy que son las dos y cuarto, es hora de ir a casa. Dije, caminando hacia la puerta.

-Venga descansa. Dijo Chema, mientras me daba un abrazo. Montse se acercó, y dijo:

-Venga a dormir, es hora. Me dio dos besos y salí.

En el coche iba pensando cómo es la vida, a Montse le gusta mi polla y no está dispuesta a pasar una oportunidad por tenerla dentro, sé que Chema no es fiel, porque me cuenta sus batallitas, por lo tanto es mejor que sea yo quien le de caña su esposa, como él dice, “tú, eres de confianza”

No tarde más de diez minutos en llegar a casa de los padres de Rosi, nada más enviar el whasapp, salió ella, espectacular, preciosa, llevaba una minifalda negra, con medias clara, zapatos de tacón y chaquetón de piel con estampado animal.

-Vaya noche, hace frio…Dijo al entrar al coche.

-Si es Enero, jajaja, es el clima de estas fechas. Vaya, Rosi, estás preciosa. Dije.

-Jajaja, tú también estas muy elegante, jajaja. ¿Dónde me llevas? Preguntó.

-Si te parece vamos a la disco, tomamos algo y bailamos, ¿te apetece? Pregunté.

-Siiii, hace años que no me doy unos bailes, vamos, ya estás tardando. Respondió, mientras se quitaba el chaquetón.

Estaba espectacular, su 1.75 mt., sus curvas y su elegancia me pusieron a cien, ya estaba tonto. No dejé de observar sus piernas, al subirse un poco la falda, uffff, menuda hembra. Siempre pensé, como alguien se divorcia de una hembra así, pero dicen que como el marisco, por lo visto en exceso aburre, os garantizo que en mi caso no es así.

Hablamos de la cena, de la familia, de todo lo que los críos disfrutan de esta noche y en unos veinte minutos aparcábamos en la explanada de la disco.

No tardamos en ocupar una mesa en la zona más tranquila y fui a por bebidas a la barra. No tardaron en merodear a Rosi, los típicos moscones, que nada más ven carne fresca, comienzan la danza del apareamiento, sin disimular nada, solo que solo luces, músculo, siguen pensando que se folla con el bíceps, que equivocados están, todo es pico según alguna amiga.

Rosi, pidió una copa de piña con vodka, en mi caso coca ligth, sigo en las mismas. No tardamos en bailar, estábamos disfrutando, la verdad es que muchas parejas desde sus mesas nos observaban, Rosi, se partía, la altura, nuestro físico les llamaba la atención, jajajja.

Las cuatro llegaban y habíamos bailado todo lo bailable, cuando estamos disfrutando de una última copa, Rosi apoya su cabeza en mi hombro y dice:

-Que propones, yo tengo que estar a las ocho en casa, sabes que vienen los reyes y quiero estar con los críos, luego ya dormiré.

-Bueno, yo propuse el baile, ahora propón tú.  Dije.

-En un rato nos vamos, ¿estás solo en casa, verdad? Preguntó.

-Si claro, ¿es una propuesta indecente?, jajajja. Pregunté.

-De indecente nada, quiero que sea decente y genial, jajajaj. Dijo, mientras me daba un beso en mi mejilla, aproveche para acariciar su pierna, noté su estremecimiento. No apartó mi mano, volví mi cara hacia ella y busque su boca, nos besamos, no hizo falta decir nada, ambos lo deseábamos.

Al rato estaba metiéndole mano en el coche, mientras conducía muy tranquilo a casa, los veinte minutos del recorrido se hicieron eternos, quería hacer gozar a Rosi y que no olvidase la noche de Reyes.

Al cerrar la puerta del apartamento, la tomé en brazos y la llevé al dormitorio, sobre el edredón blanco, estaba preciosa, divina, la besé una y otra vez, me gusta es una mujer preciosa, una chica que quita el hipo, de verdad.

Miraba como a cada beso en su cuello cerraba los ojos, jadeaba y apretaba sus brazos alrededor de mi cabeza, no tardamos en desnudarnos poco a poco, sin dejar de besarnos. No paré en ningún rato, como un pulpo, aprovechaba cada segundo para calentarla más y más, mi polla estaba en el slip como un hierro después de templarlo, resistente y duro.

Nos metimos debajo de las sabanas, el calor de la habitación era perfecto, recorrí todo su cuerpo con mi lengua, su boca, su cuello, sus tetas, perfectas más o menos 90, tiesas duras, con pezones y aureolas, claras y pequeñas. Las lamí una y otra vez, mientras mi mano recorría los labios de su coño, ella no dejaba de jadear y de cerrar los ojos, ante mi ataque. La puse a cien, antes de irme a por una lamida de coño en toda regla, estaba abierta totalmente, con mi cabeza entre sus piernas y sus manos estrujando las tetas, estaba gozando mientras mi lengua buscaba cada rincón de su coño jugoso, jadeaba y se retorcía de placer, estaba salida, salida, los jugos del coño eran la demostración. Busque con mi dedo la entrada, muy lentamente busque su punto G y comencé el gesto de la llamada, aceleró su respiración mientras yo me afané en activar su pequeño clítoris, estaba chupando lo tenía entre mis labios y le golpeaba con la lengua, no tardó en cerrar de nuevo los ojos, mientras yo miraba la cara de placer tan preciosa de Rosi, sabía que explotaría y no tardó:

-SIIII, sigue, me voy, me voy, sigue, sigue,,,,ahhh, aggg, aggg, aggg, ahhh, ahhh. Jadeaba fuerte y su cadera empujaba fuerte hacia arriba mientras se convulsionaba y descargaba.

No me moví mientras ella no se tranquilizó. Cuando estaba más tranquila deje que siguiese acariciando mi cabeza, pero poco a poco fui subiendo, nos fundimos en un beso inmenso. Cuando nos separamos me dijo:

-Dios, fue la mejor comida de coño que me hicieron, que lengua más caliente y juguetona tienes.

-Me alegro, pero quiero que pruebes estó. Dije mientras le enseñaba la polla.

-Dios mío, eso no me entra, es gordísima, me revienta, dios que miedo…Dijo.

-Te va a encantar, jajajja, lo haré muy despacio. Dije, mientras abría un cajón de la mesilla para pillar condones. La iba a follar, luego ya le metería la polla en la boca, tiempo al tiempo.

Coloqué el condón, me coloqué entre sus piernas, la postura del misionero seria el comienzo. Acerqué el capullo a la entrada, rocé los labios exteriores y el clítoris, bastante rato, cuando consideré enfoque el capullo al coño de Rosi y empuje.

-Despacio, es enorme, es enorme, esta gorda, despacio, uffff. Se quejaba mientras mi capullo invadía el coño, húmedo de aquella preciosidad.

-Tranquila relájate, tranquila lo hago despacio. Dije.

Seguí buscando profundidad, mi polla estaba potente, dura, gorda, en su plenitud, poco a poco, dejé que mi peso hiciese el trabajo y me ayudase a clavar más, cuando noté el fondo, estaba totalmente abierta, clavada por mi polla mientras sus ojos cerrados soltaban pequeñas lágrimas, pero no se quejó.

Empecé a entrar y salir despacio, sin agresividad, apoye mis rodillas y mis antebrazos para cargar mi peso y comencé el mete-saca ya con un ritmo constante, no tardo en dilatarse el coño y recibir con jadeos cada clavada, miraba su cara pero sus ojos solo se abrían de vez en cuando.

Al rato ya mi polla le daba placer, aumento sus gemidos, me dejé caer y ella me rodeo con sus piernas, no podía subir en exceso, pero no deje de bombear el coño de Rosi. La verdad que estaba caliente el coño, no me había corrido follando a Montse, la esposa de Chema. Le dije con voz suave:

-Rosi, me está encantando, no voy a tardar en descargar, estas buenísima, eres preciosa, estoy disfrutando mucho, ahhh…

-Y a mí, no pares, me gusta mucho, es enorme tu polla, me encanta, ufff, si sigues no tardo en correrme. Respondió, sus piernas seguían rodeando mi tronco y se colgaba haciendo fuerza hacia arriba.

Aceleré el ritmo y bajé un poco mi cadera quería empujar su útero, buscaba apretar y hacerla correr como una perra, pero no aguanté, mi calentura era tal, y ver cómo me follaba a esa hembra monumental no me daría para más. Dije:

-Rosi, rosi, me voy a correr, siii, aggg, ahhhh, agggg, siiii, siiii aggg, ahhh. Jadeaba mientras empujaba para que los chorros de leche llenasen el condón.

-No pares, cariño, no pares, que me corro contigo, siiii, siiii, aggg, ahhh, me voy, me voy, me voy, agggg, ahhhh, ahhhh, agggg. Diossss, que placerrr. Ahhhh. Jadeaba y gemía disfrutando de una corrida larguísima, mientras mi polla aún dura entraba y salía muy despacio para soltar los últimos chorros de leche.

Menudo placer me supuso follar a Rosi, pero lo mejor estaba por venir, dijo:

-Te confieso, que desde los 16 años estuve loquita por ti y mi hermana también, jajaja, lo que es la adolescencia, bueno estoy contenta porque hoy disfrute lo que me imagine de cría.

-Vaya, gracias por ser mi admiradora, pero eso se dice, jajajaj. Respondí.

-La pena es que tengo que irme a Madrid, y tu estas en Coruña, es una pena. Dije.

-Jajaja, te cuento, estoy en Madrid los jueves y viernes de la última semana de mes, incluso paso algún fin de semana allí en casa de mis primas. ¿Si quieres algún día quedamos? Dijo.

-Por supuesto, si quieres quedas en casa, no hay problema. Respondí.

-No te preocupes, tengo los gastos pagados, pero puedes venir al hotel y estamos tranquilos, la reunión es de todas las delegaciones territoriales y debo estar localizable siempre. Comentó.

-Perfecto, me encantará estar contigo, Rosi, eres un encanto. Respondí.

-Será un placer para mí estar a tu lado, jajaja, cumples mi sueño de infancia. Dijo, mientras agarro mi cuello y me besó.

No hubo nada más que hablar, lamió mi polla, me puso de nuevo como un toro y cuando estaba a cien se subió encima para frotar primero el clítoris y después clavarla hasta el fondo de sus entrañas y disfrutar como una hembra en celo.

Cuando faltaba poco para las ocho, la llevé a casa de sus padres. Luego dormí hasta las 15.00 h que me duche y preparé algo para comer.

Reconozco que me encanta Rosi, me gusta tanto o más que Carol, pero tendré la precaución de no perder a ninguna de las dos, para disfrutar con dos hembras preciosas, que merecen lo mejor: atención, respeto y placer.

Esto sucedió estos días de vacaciones, la verdad que fueron días de comer follar y dormir, llegué a Madrid con las pilas cargadas. Estoy ya en marcha….

Espero que disfrutéis de esta aventura recién vivida. Besos…

coitus23

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