Yo y los viejos del bar

Bueno, yo sigo siendo yo, Laura, rubia, delgada, de ojos azules, melena larga, piel blanquita… tengo 19 años. Esto pasó hace un tiempo, yo estudio fuera de casa, en una ciudad que no es la mía, y la verdad que eso ayuda a llevar una buena vida universitaria en cuanto a fiestas y demás jejeje, suelo salir casi todas las semanas, y a veces varios días (aunque eso no quita que sea buena estudiante)

Uno de esos días, quedé con unas amigas e hicimos botellón en el piso de unas de ellas, porque hacía bastante frío fuera. No se si fue por beber allí sentada, o simplemente por beber de más que me agarré un pedo considerable.

Cuando se acabó el alcohol bajamos del piso a los pubs, y yo iba ya haciendo eses, me llevaban un poco entre las amigas. Entramos en un pub, y entre mi borrachera y la música, y las luces y la gente…. me empecé a marear, les dije a mis amigas que no estaba muy bien, que prefería irme a casa. Se ofrecieron a acompañarme, pero total, yo vivía a 2 manzanas de allí, así que les dije que bien llegaba yo sola.

Salí del pub y empecé a andar, pero no se que demonios hice, que no daba llegado a mi casa, de repente, cuando fui algo consciente estaba ya en la zona vieja de la ciudad. Esa zona es mas de bares y tascas, muy buena para ir a cenar y tomar las primeras copas, pero a esas horas ya no quedaba nadie, y todo estaba cerrado.

Al andar, creo que se me había bajado algo la borrachera, y después de situarme, empecé ya a caminar pero en la buena dirección, lo que pasa, que con los zapatos de tacón, por el empedrado, me dolían cada vez más los pies.

En estas, pasé por delante de una tasca con la puerta entreabierta y se me ocurrió entrar para al menos sentarme un rato y descansar. Era la típica tasca de viejos, con una barra larga a un lado, y 3 mesas al otro, que debía de llevar con la misma decoración desde hacía 50 años o más, todo olía un poco a vino, el suelo estaba algo pegajoso… pero era lo único que estaba abierto por allí a esas horas.

Nada más entrar se me quedaron todos mirando, había 2 hombres sentados en una mesa, de unos 50 años, con varias botellas de vino sobre la mesa, en la barra otro más mayor, de unos 70 o así, y detrás de la barra el dueño, que rondaría los 60 años. Me quedé un poco cortada al mirarme todos, y pregunté si estaba ya cerrado o si podía pasar, y el dueño me dijo que pasase.

Me senté en la barra, y me pedí una caña al tiempo que me descalzaba, no es que necesitase beber más, pero algo tenía que pedir jeje. Nada más darle el primer sorbo a la caña vi como uno de los que estaban en la mesa se levantaba y se acercaba a mi.

–        Hola, que tal?

–        Hola, pues bien

–        Vienes tu sola?

–        Si, es que iba hacia casa pero me perdí un poco, pero ahora ya se por donde ir

–        Si quieres te hago de guía

–        No, no hace falta, gracias

–        Me llamo Jaime, y tu?

–        Yo Laura

–        2 besos no?

(nos damos los 2 besos de rigor, y él aprovecha ya para no separarse mucho y poner su mano en mi espalda)

–        Eres estudiante?

–        Si

–        Y que estudias?

–        (se lo digo)

–        Ah, eso está genial. Sabes? Tienes unos ojos preciosos

–        Gracias

–        Seguro que ligas mucho con lo guapa que eres

–        Bueno, no me quejo jeje

La conversación siguió un rato más o menos igual, el era amable, y yo simplemente educada también con el. Pero empecé a notar que la mano que tenía en su espalda me iba acariciando cada vez más, aunque era agradable eso.

Pero todo dio un vuelco cuando se levantó el otro de la mesa. Se le notaba algo mas borracho, y no se anduvo con rodeos de ningún tipo. Se acercó y ni siquiera se dirigió a mi, solo a su amigo.

–        Te vas a follar a esta zorrita? Acaba ya que quiero ir a casa

–        No me metas prisa, estamos hablando (y mirando para mi), pero me encantaría cualquier cosa con ella

Yo no supe como reaccionar y me salió una risita tonta. El mas borracho entonces me miró de arriba abajo y dijo:

–        Oye, está bien buena. Me la quiero follar yo también

Y llevó su mano a mi muslo, pero yo se la aparté, me estaba asustando un poco, aunque en el fondo me había puesto algo cachonda el que dijesen que me querían follar (siempre me dio morbo que me dijesen eso, así tan directamente)

–        No te preocupes -dijo Jaime- somos buena gente. Si quieres te invitamos a tomar una copa en casa

–        No se, es que yo ya me iba para casa…

–        Bueno, te vamos acompañando un rato, para que no te vuelvas a perder

Y así fue, salimos de aquel antro y empezamos a andar, yo en el medio, y uno a cada lado. No hablamos mucho pero yo notaba como no me quitaban la vista de encima. A veces se miraban entre ellos y sonreían, como si supiesen lo que pensaba el otro.

Al poquito se pararon en un portal de una casa vieja, me dijeron que ellos se quedaban allí, y me volvieron a insistir en tomar algo con ellos. Yo quería negarme, pero no se por que no fui capaz y simplemente me dejé llevar.

Al entrar en la casa había una habitación con un tresillo y una tele delante, nada mas. Se veía todo un poco sucio, daba la impresión como si allí no viviese nadie.

Me mandaron ponerme cómoda mientras me preparaban una copa, yo me senté en el sofá, y al poco ya vinieron con mi cubata y otros también para ellos. Se sentaron uno a cada lado. Y vi como el mas borracho se tocaba la entrepierna por encima del pantalón, mirando hacia mi, sin disimularlo nada. Al tiempo Luis me empezó a preguntar:

–        Tienes novio?

–        No, no tengo

–        Pues es raro, una chica como tu tendría a quien quisiese. Y como llevas el no tener sexo? O lo haces con tus amigos?

–        Bueno….

No me dio ni tiempo a responder, el otro me agarró las tetas desde detrás diciendo:

–        Yo te voy a dar sexo del bueno

En ese momento tuve un impulso de salir corriendo, pero la borrachera me lo impedía y simplemente se me volvió a escapar una risita tonta, aunque algo nerviosa.

–        Mira, se ríe la putita, vamos a ver que tal usa la boca

Se levantó, y se bajó los pantalones, quedando su polla al aire, a la altura de mi cara. Era peluda, no muy grande pero si gordita, pero parecía algo sucia

–        Venga, chupa

Yo me quedé paralizada mirando, no supe muy bien como reaccionar, por un lado quería irme, pero por otro me estaba calentando mucho

–        Igual es que necesitas algo de motivación

Cogió mi cubata y se metió la polla en él, empapándola de ron con cola. Y me dijo:

–        Pruébala ahora jajaja

Reconozco que me hizo algo de gracia que hiciese eso, y sin mas, me la metí en la boca, y empecé a chupar. El empezó a gemir de gusto, y yo me fui soltando, total, ya que estaba allí, por lo menos disfrutar.

Al poco noté unos golpecitos en la cabeza, era el otro, dándome con su polla, mas grande y bien tiesa, y diciéndome que él también quería.

Agarré las 2, una con cada mano, y empecé a chuparlas alternativamente. La verdad que estar así me estaba poniendo a mil, ya tenía el coñito todo empapado.

Al ratito me mandaron ponerme de pie, y me desnudaron, me quedé completamente desnuda ante ellos, y empezaron a revisarme como si fuese ganado o algo así, comentando entre ellos

–        Tiene buena boca, y la usa bien

–        Le faltan un poco de tetas, pero las tiene redonditas y duras (al tiempo que me las apretaba)

–        Y buenos pezones (tirándome de uno)

–        A mi lo que me encanta es la cara de guarra, nada más entrar en el bar supe que era una comepollas

–        Mira que rico coñito depilado

–        Y lo tiene empapado jajaja (dice Luis mientras mete 2 dedos en mi coño) toca toca (el otro se le une metiendo uno mas)

–        Jajajaja, está en celo ya jaja, a ver el culo (me dan la vuelta)

–        Mmmmm que rico (me dan un par de cachetes y uno de los 2, no se quien, me mete un dedo y me hace saltar un poco)

–        Vamos a pasarlo bien con esta putita, además se ve que le gusta dejarse hacer

Luis se puso de rodillas y empezó a lamerme el coño, me excitaba mucho. Mientras el otro, de pie me agarró la cabeza y empezó a besarme, metiéndome la lengua hasta la garganta, y babeándome toda, hasta empezó a lamerme la cara y en un momento me escupió, y me restregó con su mano el lapo por toda mi cara. A mi no me daba tiempo ni a reaccionar, solo a dejarme llevar por aquellos viejos guarros.

Luís se levantó y agarrándome del brazo me llevó a una habitación, allí había una cama y una maleta en el suelo, nada mas. Me dijo que me pusiese a 4 patas en la cama y lo hice, y desde detrás empezó a follarme, a pelo, sin condón ni nada, el otro fue por delante y me la metió en la boca, eran bastante brutos. Luego cambiaron posiciones

Después de otro rato así Luis fue a la maleta y sacó un bote de una crema, y los 2 me empezaron a poner crema en el culo y a meterme dedos, cada vez más, hasta que noté como uno me empezaba a clavar su polla, era Luis, me hacía daño y empecé a gritar, pero lejos de parar, empujaba con más fuerza, hasta que me la metió entera, y empezó a bombear fuerte. Yo me agarraba a la cama intentando aguantar el dolor. A los pocos minutos, se sacó, y fue el otro quien ocupó su lugar, me la metió de golpe mientras Luis le decía riéndose. Mira, aun no lo tenía bien abierto, me ha manchado la polla de sangre la cerda, bueno, ahora ya se lo abrimos bien jajaja.

Luis se limpió la polla con una toalla, y se colocó tumbado boca arriba a mi lado, el otro paró de encularme y Luis me dijo que lo cabalgase. Me puse sobre él, me la metió en el coño, y empecé a botar, pero el otro me empujó hacia delante y me la metió en el culo. Estaba ensartada por los 2 lados, era algo que había visto muchas veces, pero nunca me lo habían hecho. Pensé que me romperían, no era capaz de parar de gemir y gritar, era una sensación de estar llena como para explotar, y de excitación máxima, y estando así no pude evitar correrme.

Al correrme yo, debí de excitarlos a ellos, porque pararon y me pusieron boca arriba en la cama, yo casi no podía ni moverme del agotamiento, Luis se puso a pajearse delante de mi cara, mientras el otro se puso sobre mi y empezó a follarme, pronto Luis me mandó abrir la boca, y metió su polla en ella, corriéndose a gusto, mientras jadeaba y me llenaba la boca de semen que tragué sin pensar. Luego se separó, y le preguntó al otro:

–        ¿Te vas a correr en su coño? Igual la preñas, que no se si esta zorra toma algo o no

–        No, paso de líos

–        Pues sería gracioso hacerle un bombo jajaja, total es problema de ella

Pero el otro se sacó la polla de mi coño y escupió todo su semen por mi cuerpo, empapándome todo el pecho mientras gritaba.

Al acabar se apartó y comentaron los 2 que se habían quedado bien a gusto. Yo seguía acostada en la cama, intentando reponer algo de fuerzas, pero no me dieron tiempo. Me lanzaron un pañuelo de papel diciéndome:

–        Venga, límpiate y vete, que queremos descansar

Casi no me pude limpiar nada con aquello, y me lanzaron la ropa, me vestí a toda prisa mientras prácticamente me echaban de su casa. Caminando por la calle, camino ya a mi casa me sentía sucia, y me volvía a costar andar, pero esta vez del agotamiento más que de la borrachera, me temblaban hasta las piernas. Cuando llegué a casa no tuve fuerzas para asearme ni nada, me tiré en cama y dormí como una piedra.

PD: Los diálogos no son exactamente iguales, que no tengo tanta memoria, pero si que eran más o menos así

Laury

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