Chantajeada por uno… aprovechada por otros

Hoy no he aparecido aun por la oficina, llame haciéndoles saber que me encontraba mal… mal cuerpo, fiebre, nauseas, vómitos, etc. Los de la oficina me dijeron… «no te preocupes la salud es lo primero, quédate hoy en casa y mañana si te encuentras mejor nos vemos». Lógicamente a mi marido no le he dicho palabra alguna, anoche tras quedarse dormido y después de haberse comportado como un campeón, me marche al portátil… mmm. Ese que tras estar satisfecha me hace volver a ese estado de necesidad… mmm, no por redactar mis confesiones sino por el calor que transmite el ventilador y como me lo pongo sobre mi pubis… ooohhh, imaginar el resto.

Bueno como siempre abro el correo y tras leerlos uno tras otro, respondo a aquellos que me agradecen primeramente y acabo por aquellos que me piden alguna muestra de mí. Pero cuando las pestañas de contactos comienzan a parpadear… uuummm (malo… malo), pues no puedo contenerme y tengo que contestar… acabando por perderme, pues dejo de escribir mis relatos.

Entre contacto y contacto una cara conocida o al menos en persona, este deshojo la «margarita» (ojo es una expresión). Me refiero que no me dejaba de decir que me conocía y cansada de escuchar a este pesado, me soltó… «yo soy de la hermandad… si de tu hermandad de semana santa». Comenzó amenazante con decírselo a mis padres e incluso marido mis aventuras, proponiéndome un canje a modo de silenciarse y este no era otra que… dos horas de mi tiempo y mi cuerpo por su silencio.

Obviamente lo mande a la mierda pero finalmente accedí y como decía, he tenido que quedar con un conocido mas por temor que por placer, pero este finalmente y gracias a Dios… este no apareció (uuufff… suerte la mía).

Parada donde había quedado con este… apareció un vehículo, llamándome la atención el individuo de su interior. Este era un viejo conocido… un pervertido, tras indicarme echar un rato accedí. Me indico debajo del puente (acceso a la isla de Tercia)… pues estaba lloviendo, tras bajar sus manos a mis nalgas y la mía a su paquete. Debajo del puente nos besamos con pasión despojándome de mis prendas… camisa y sujetador, literalmente comiéndome los pechos y pezones… ooohhhh. Una de sus manos ya debajo de mi falda y en segundo en mis nalgas, pellizcando y perforando ya mi orificio anal con sus dedos, tras tomarme de la nuca me obligo a agacharme y comérmela.

Trague su polla no muy grande por cierto pero me da igual… el son de los que no me deja arrodillarme, sino que disfrutar tenerme de manera que puede perforarme con sus dedos… ooohhh. Siento uno… ooohhhh,  dos… aaahhh y hasta tres dedos… uuufff, tras detenerse me propone introducirme una porra negra por mis orificios…

  • “Que te parece si te follo con una porra”, me pregunta.
  • «Como…», conteste incrédula.

Haciéndome saber que la defensa es la porra que todo agente de la ley… en su caso policía debían tener, acepto y me hace saber que me dirigiera al siguiente pilar… mientras él iba al coche por la porra. Tras coger del interior del coche y volver… comenzamos de nuevo, besos, caricias y cuando me introduzco su polla en la boca, siento como él me introduce esa dura y gruesa porra negra por mi orificio anal… aaahhh. Llegándome a introducir al menos 20 cm… ooohhhh (Dios que dolor… qué coño digo, que placer… mmm).

Continúe hasta hacerle correr… degustando de su polla, huevos y hasta culo, mientras él me follaba el culo con su porra… aaahhh, pero obviamente la cosa se acaba cuando este se corre y la verdad es que dura bien poco. Tras finalizar se arregla y espera a que yo me vista… acompañándome al coche, tras cerrar la puerta de mi vehículo y el meterse en el suyo… acabando este por marcharse sin tan siquiera despedirse. Me dispuse a irme cuando un nuevo conocido me invito a acompañarle…

  • «Quieres carne… sígueme, zorra», me dijo.

Y le seguí… llevándome detrás de la loma de arena que hay perpendicular a la vía del tren, allí al igual que el anterior cuando este se saco su miembro del interior de su pantalón, yo comencé a masturbársela mientras este besaba mi cuello, hombros, labios y senos… aaahhh. Apareciendo un nuevo “jugador” otro hombre mayor… echándole unos 55 años o quizás más, finalmente me arrodille y comencé a comerle la polla a mi viejo amigo… mmm, mientras el segundo comenzó a golpear mi espalda con su gran miembro… uuummm, hasta acabar por ponerse tras de mí… mmm.

Note sus manos por dentro de mi falda ascendiendo hasta pellizcar el elástico de mis braguitas y comenzar a tirar de ellas hacia abajo, dejándola caer esta sola… deslizándose entre mis piernas al suelo… mmm, continuo por subir mi falda hasta mi cintura y con varios de sus dedos comenzó a juguetear con mis orificios… uuummm (joder, como me trabajo en especial mi orificio anal… ooohhh).

Os puedo asegurar que me dilato a la perfección pues se ayudo con saliva… mmm, presionaba ambos dedos después de que su dedo corazón hubiera entrado primero… ooohhh, siendo dos los que me entraban mas al humedecer sus dedos dentro de mi orificio vaginal, eso sí… tras haberme arrancado mi orgasmo… aaahhh. Note la presión de las manos de mi viejo amigo en mis hombros al tiempo que la presión del miembro del segundo hombre en mi orificio anal. Comenzó a presionar la punta de su glande sobre mi orificio… uuummm, no pudiendo decir nada al estar mi boca ocupada por otro miembro. La presión de esta persona se acentuaba por momento hasta que tras sentir un gran dolor… me entro su glande, tras sacarme la polla de mi viejo amigo pegue un chillido e insulte a ese mal nacido por las formas.

Pero os puedo asegurar que para nada sirvió pues su polla continuo produciéndome dolor, pues aunque en realidad no era por su instrumento sino por quien la empuñaba… aaahhh (coño, me estaba haciendo realmente sentir dolor), llegando yo a intentar separar mis glúteos con ambas manos para facilitar la penetración… aaahhh. Aumentando este a medida que me entraba… sentía cada centímetro de pura carne entrar… mmm, notaba sus gruesas venas rozar mis paredes anales… ooohhh. Llegándome incluso a decir mi viejo amigo…

  • “Joder Susi, vaya polla te esta empalando… hasta se te han puesto los ojos en blanco… ja ja ja”, me soltó.

Me dolían las piernas de la posición e incluso se lo hice saber a mi viejo amigo tras sacarme su polla de la boca… cosa que el segundo maduro puso remedio, pues tras sacarla se sentó sobre unas rasillas que había e invitándome con su mano a volver a montarme. Cosa que hice pero en esta ocasión en vez de introducírmela en mi orificio anal lo hizo en el vaginal… una vez que se puso un condón… ooohhh, ocupando la polla de mi viejo amigo mi boca.

Tras sujetarme por la cintura fue el mismo quien me fue movimiento… uuummm, acelerando cada vez más siendo ahora las embestidas crueles… aaahhh… uuufff… aaahhh… ooohhh, llegándome a sacar la otra polla de mi boca no por decisión suya sino por causa los movimientos míos y convulsiones, agradeciendo tal gesto a mi viejo amigo más por poder gritar y gemir de placer, pues necesitaba desahogarme.

No penséis que soy una desagradecida en referente a mi viejo amigo por no haberle hecho acabar con la mamada, pues le propuse que me la introdujera por detrás y quedar de esta manera empalada… aaahhh. No tardando mi viejo conocido en sentir que se iba a correr y coge el muy cerdo, tras sacarla lanzar los chorros de su leche sobre mi rostro y pechos para luego restregármelos ayudado por su mano… mmm.

Sin darme cuenta mí dolorido orificio fue ocupo por otra polla… uuuffff, sabía que éramos observados e incluso a escasos metros… pero lo que no supe que lo tenía tan cerca, ignoro si este tomo la decisión y la caradura de entrar sin ser invitado o que mi viejo amigo, invito a este a penetrarme. Cosa que no le negué una vez me la introdujo… ooohhh, siendo este desconocido un chico de no más de 30 años y de físico atlético, dándome con fuerza y haciéndose notar… ooohhh.

  •  “Que suerte has tenido puta, cuantas veces te has visto así de empalada… eeehhh”, me dijo mi viejo conocido.

No os sabría decir cuánto tiempo me lleve allí siendo follada pero me dolía todo… mmm, deseaba que el maduro de 55 años se viniera de una puta vez, no me extrañaría que hubiera tomado viagra… pues vaya aguante. El chico se corrió una vez la saco… dejando los restos de su placer sobre mis nalgas, tras guardársela se marcho en silencio sin haberme dicho palabra alguna de agradecimiento. Pocos minutos después obtuvo el orgasmo el maduro que tras violentas embiste por fin se corrió, tras sacarla me la metí en la boca para limpiársela como gesto de agradecimiento ante esplendida follada, cosa que hice mal… pues aquello volvió a crecer… mmm.

No teniendo más remedio que hacerle de nuevo acabar… mmm, sabéis la verdad es que me hubiera gustado que se hubiera corrido dentro… mmm, deseaba que ambos hubieran llenado mi útero de su leche… mmm.

Bueno ahora tocaba lo peor… que no era otra cosa que volver al coche, menos mal que me acompañaron pues hasta cuatro chicos me abordaron, haciéndome saber… “que ahora era su turno” al tiempo que pasaba cerca de ellos, tomándome uno de ellos por la cintura a modo de restregarme contra su dura erección y diciéndome…

  • «Niña quédate aquí que te vamos a follar», me decían.

Me sentía halagada e incluso excitada por como actuaban, pero me debía de ir… pues mi marido me esperaba, quizás la próxima vez provoque aun más la situación haber que ocurre, aun sueño con lo ocurrido hace años en el descampado que hoy día lo han convertido en los aparcamientos de la feria. Me despierto empapada y no solo de sudor sino de los orgasmos que he tenido, pues en aquella ocasión siendo más e inocente, provoque a unos cinco chicos de no más de 35 años y no menos de 25 años. Los cuales me burle de ellos de ser bocazas y que no daban la talla y estos… me demostraron que daban la talla, me follaron hay sobre un banco de hormigón… amparado por la oscura noche. Me follaron uno detrás de otro… alternándose cada uno de mis orificios, me dejaron satisfecha y dejaron el “pabellón” alto… lo único malo, como actuaron y sus modales pues hasta recibí alguna que otra bofetada… cuando me negué a algo.

Gracias a que mi coche estaba cerca pues me dejaron mis ropas convertidas en harapos… me penetraron con preservativos y me obligaron a chupárselas a pelo… mmm, me obligaron a tragar sus corridas. Antes de marcharse me dejaron sus números de móviles… escritos por mi cuerpo, pensareis que eran idiotas por haber dejado una prueba para poder imputarse tal agresión, pero poco podría probar pues uno de ellos grabo con su móvil aquello… mmm.

Bueno chicos y chicas os dejo hasta una nueva confesión que espero que no tarde mucho, pues tengo más experiencias esperando ser disfrutadas por vosotros… os confieso que ayer lunes (06/04/2015), os puedo jurar que ha sido el primer día desde hace tiempo que me he acostado sin haber probado una polla, ni mi marido me ha follado y viendo lo visto quizás esto pueda significar mi adiós. Pero bueno… espero que para eso aun falte mucho, bueno mis querido lectores hasta aquí llego estos amargos momentos espero que al menos os haya sido placenteros, no me enrollo más y esta ardiente Sevillana se despide de vosotros hasta una nueva confesión.

Susana

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