Me violaron en la mezquita

Hola como están me llamo  Frederika y hoy vengo a contarles otra de mis aventuras sexuales, aunque esta no fue tan aventura fue más bien una violación a la cual no me resistí por que la iba a pasar peor.

En mi anterior relato les conté que yo nací y me crie en Rinkeby, es una ciudad sueca que ha recibido un inmenso flujo de inmigrantes, en su mayoría de Irak, Irán, Somalia, casi todos de religión musulmana; por lo cual las mezquitas no tardaron en erigirse como lugar de oración.

Una de estas mezquitas quedaba cerca de mi casa a dos cuadras, hacia unos años se había terminado de construir en lo que antes era una plaza en la cual yo jugaba de niña.

Un día cuando regresaba del instituto a mi casa se me aparecen dos musulmanes vistiendo sus túnicas blancas y sus Taqiyah ( = gorra de oración) y me meten para dentro de esta mezquita, entre los dos me llevaron a los empujones hacia adentro, una vez adentro me encuentro con una especie de reunión, varios cientos de musulmanes todos con sus túnicas blancas y sus sombreritos, y delante de todos el imam, a los gritos dando un discurso mientras les pisoteaba la cara a dos niñas mucho más chicas  que yo que estaban con sus manos atadas a dos soportes en el piso, las dos estaban llorando, mi destino era el mismo, los dos musulmanes me ataron al piso, mientras su líder seguía con su discurso en un idioma que no entendía. El acto era claro…….. era una especie de acto de protesta contra las niñas/mujeres suecas, ya que las tres éramos rubias, bien blancas y nuestros ojos celestes. Al parecer para los musulmanes tienen permitido violar a mujeres que no son de su religión y no les importa mucho la edad………

En un momento el imam, con su barba larga su piel marrón, ojos muy oscuros y bastante robusto para su discurso, se arman tres filas una delante de cada una de nosotras, en primer lugar estaban los más ancianos, les seguían los de edad media y en último lugar los más jóvenes y los niños, no llegue a contarlos pero calculo que eran más de 100 en cada fila. A las niñas les quitan sus pantalones y sus braguitas, yo como estaba con el uniforme del colegio, solo me levantan la pollera y me quitan mis bragas, y ahí empezó todo…… el primero en follarnos a las tres fue el imam, primero empezó por la niña que estaba en primer lugar en el piso, claramente la pobrecita era virgen porque pegaba unos gritos terribles, yo apenas podía ver lo que pasaba por que casi no me podía mover, solo llegaba ver como el imam la embestía y le tapaba la boca, en un momento para agarra su pene con la mano el cual estaba lleno de sangre virginal de mi compatriota sueca y se lo muestra a la multitud que estaba  en fila ansiosa por entrar en acción, los cuales responden con una especie de cantico.

Pero el calvario para mi pequeña compatriota recién empezaba, al parecer el imam empezó a metérselo por el culo, ya que le costaba y los gritos de la niña eran incesables, cuando logro metérselo por el culo el imam dio un grito como de victoria el cual fue respondido de igual modo por los demás musulmanes. Una vez logrado su cometido el imam le dio varias bofetadas a la pobre niña y escupió su cara la, luego la fila de la primera niña empezó a moverse, uno a uno los musulmanes pasaban a fallársela mientras el imam desviraba por la vagina y por el culo a la segunda niña.

Delante mío había un musulmán de edad bastante avanzada le calculo unos 85 años, si piel era marrón muy oscura, su frente llena de arrugas, su barba blanca, por debajo de su túnica masturbaba su pene, que no lograba verse, pero se notaba que era enorme. Una vez desvirgada y escupida la segunda niña llego mi turno, el imam viene se pone delante de mí con su pene en la mano, el cual era de tamaño normal, yo no pongo resistencia porque si no iba a ser peor, tome más bien una actitud sumisa, ya que si bien no me gustaba la idea de ser violada, yo soy bastante promiscua y me encanta que me follen desconocidos, y si es en grupo mejor. El imam separa mis piernas y me penetra, su pene entra con facilidad, ya que mi vagina estaba acostumbrada a los enormes pollones negros de mis amigos somalíes, esto al parecer disgusto al imam me toma del pelo y me empieza a dar bofetadas, saca su pene de mi vagina y lo mete por mi culo, también entro con facilidad, mi culito estaba acostumbrado al enorme pollon del gran Mosi mi amigo somalí que me follaba casi todos los días.

Esto enfureció aún más el imam y empezó a escupirme y  a darme bofetadas un más fuertes y a tírame del pelo. Saca su pene y vuelve con la primera niña que estaba siendo follada por uno de los musulmanes más viejos que estaba en la fila, el viejo musulmán para su faena, y entre él y el imam le abren la boca a la niña que estaba llorando, el imam empieza a masturbase sobre la boca abierta a la fuerza de la niña hasta que acaba, mientras a mi me empieza a follar el viejo musulmán, de entre su túnica blanca saca su pollon enorme abre mis piernas  y me penetra, a pesar de su edad su polla estaba bastante dura y sus embestidas tenían un buen ritmo, nunca me había follado un viejo con tanta energía, si bien el padre de Mosi me había follado y tenía más o menos la misma edad, el no tener una pierna y un brazo lo limitaba bastante. Este viejo musulmán estaba enterito y me embestía como todo un profesional. En un momento saca su polla de mi vagina y lo mete por mi culo me toma fuertemente del pelo, sus oscuros ojos se clavan en mis ojos celestes y empieza a decir algo que no entendía en su idioma, repetía lo mismo una y otra vez, al mismo tiempo sus embestidas eran más y más duras, más y más duras, más y más duras y cada vez tiraba más fuerte de mi pelo, hasta que acabo dentro mi culo con 4 embestidas brutales; antes de sacar su pene de mi culo me da una bofetada y me escupe la cara.

Del mismo modo procedieron los otros musulmanes, todos empezaban a follarme por la vagina y luego acababan en mi culo y escupían en mi cara. La verdad no tengo idea de cuantos eran pero le calculo más de 100/120.

A medida que la fila avanzaba el nivel de experiencia folladora de los musulmanes iba bajando. Cuando llego el turno de los anteúltimos en la fila, que eran los adolescentes que tenían mi edad más o menos, entre 16 y 18 años, apenas llegaban a darme dos bombeadas por la vagina que ya tenían que sacar su pene rápido para correrse en mi culo. Además las bofetadas que me propinaban estos eran más rudas y algunos me golpeaban con su puño cerrado, pero yo sabía que si me quejaba o ponía resistencia iba a ser mucho peor.

Al final de la fila estaban los críos más pequeños, eran unos 8, algunos eran tan pequeños que ni siquiera tenían su pequeño pene erecto, solo uno de ellos, tenía su pene duro y estaba como endemoniado, era bastante agresivo;  separo mis piernas y empezó a penetrarme frenéticamente como un conejo, mientras me agarra del pelo con ambas manos y empieza a golpear mi cabeza contra el piso y  a repetir la frase que repetían todos con furia; su violencia es celebrado por los mayores con canticos y risas; a pesar de ser pequeño las embestidas de este pequeño niño eran brutales , me follo duramente varios minutos, hasta que saco su pene y lo metió en mi culo para correrse. Luego de correrse seguía gritándome, tirando de mi pelo  escupiendo y golpeando mi cara. El resto de los pequeños musulmanes se acaban a mí pero como no tenían sus pequeños penes erectos solo los restregaban sobre mi vagina, uno de ellos tuvo la brillante idea de orinar sobre mi vagina, lo cual fue motivo de carcajadas entre el público, el que le siguió hiso lo mismo pero sobre mi cara, yo simplemente abrí mi boca y lo deje que orine dentro de mi boca, por momentos me atragante, pero ya eran los últimos, era uno de las ultimas vejaciones que soporte ese día.

Luego de haber satisfecho lso de esos sexuales de los cientos de musulmanes en esa mezquita, nos desataron y nos botaron a la calle a las tres, con nuestros culos rebalsados de semen, golpeadas y orinadas. Una de las niñas estaba casi desmayada. Recibimos asistencia de algunos vecinos hasta que llegó la policía. El caso nunca se hiso público, quedo todo en la nada, por temor a que nuestro país sea tildado de racista y de islamofobia. Yo siempre fui promiscua y me gusta ser follada y abusada por grandes grupos de hombres  y animales incluso pero esas pobres niñas habrán quedado traumadas de por vida.

Bueno no sé si este relato les habrá resultado excitante pero seguro que amas de uno les habrá despertado el morbo.

Hasta la próxima…………..

Fredrika99

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