Marcia y el vecinito del 4to C II

Estacione en el garaje, no sé cómo logre llegar conduciendo desde mi casa, sentía el corazón en la boca.

Subí a mi oficina por las escaleras, no creía poder entrar de nuevo en un ascensor sin ponerme caliente.

Cuando entre me saque los zapatos y comencé a caminar frente a la ventana por la oficina, me quede viendo la hermosa vista de Buenos Aires.

Que hice. Por Dios.

Te viniste, como hace meces que no lo hacías, eso hiciste, me contesto mi putita interior.

Pero es menor.

Ni que tuviera 10 años Marcia, tiene 15 años, es casi un adulto y tiene la pija de un adulto.

Eso no lo podía discutir. Ese niño me había puesto mucho más cerda que mi ex con toda su supuesta experiencia. Es que tenía una pija hermosa, con todos esas venas latiendo que la recorrían, mmmmm.

Joder, estoy a mil por la pija de un crio.

Marcia, te pueden denunciar. Podrías ir presa…

Quien lo va a hacer?? El nene sexy que seguro se está haciendo la reverenda paja pensando en tus tetas?? Jajajaja no seas ingenua, ese nene está buscando concha y en este momento seguro quiere la tuya…

Lo malo de discutir con uno mismo es que siempre sabes cómo convencerte de hacer locuras estúpidas como si fuesen decisiones racionales.

Pero las cartas estaban en la mesa y la suerte echada, me iba a coger a ese nenito aunque sea lo último que haga.

Ese solo pensamiento me puso a mil por segundo ya no podía mas, estaba empapada, me apoye en la ventana, desabroche un par de botones de mi camisa y comencé a acariciar mis tetas, me imaginaba a sexy ahí, conmigo, chupándomelas… Ahhhh siii, me apreté más fuerte.

Me corrí de la ventana y fui a la silla giratoria, no tenía sita con ningún cliente ese día así que decidí darme un pequeño regalito, me subí la falda tubo, y me senté en la silla mientras me terminaba de desabrochar la camisa, mis tetazas estaban libres de cualquier estorbo así que me acaricie, las apretaba y las soltaba. Subía la mano por mi cuello lo pasaba por mis labios y volvía a bajar por el medio de mis tetas, las juntaba y apretaba con las dos manos, las soltaba jugaba con mis pezones y volvía a amasarlas.

Ahhhhhhhhh, mmmm me estaba poniendo realmente cerda.

No podía dejar de imaginarme allí a sexy, lo vi como mi ayudante, el recadero, en mi poder.

Me solté las tetas y lamí mis dedos, abrí las piernas, puse una sobre él apoya brazos a alli en mi oficina abierta de piernas me empecé a acariciarme como la puta caliente que soy. Comencé acariciándome ese pequeño nudito entre mis piernas, hacia circulitos con él en el medio hasta que estaba hinchado, mientras con mi mano izquierda jugaba con mi teta.

En mi cabeza veía a sexy arrodillado entre mis piernas, yo le señalaría mi clítoris y le diría ¨chúpalo¨. Él lo haría, con torpeza al principio pero con mucho entusiasmo, en el salón solo se oían mis gemidos.

–          Ahhhhh, si sexy, así me gusta.

–          Ahhhh.

–          Diosssssss

Me acaricie más fuerte, más rápido, rozaba mi clítoris con firmeza, y empezaba a coquetear con la entrada de mi concha, esta tan mojada que los jugos se resbalan a la silla.

Sexy comienza a explorar la entrada, con su dedo y yo me empiezo a meter uno mío. Al principio lento pero esta tan resbaladizo por mi flujo que entra entero, sexy comienza (y yo comienzo) a entrar y salir con ese dedito juguetón.

–          Sexy, me encant,a no pares.

–          Ahhhhhh.

–          Mmmm, que rico.

Mi dedo entra y sale, entra y sale, así que meto otro, y otro, así hasta que estoy con tres dedos dentro, estoy saladísima, solo quiero venirme en la boca quinceañera.

–          Sí. Sí. Sí. Sí. Sí.

–          Ahhhh, Si. Ahh siiiiiii.

Mi mano izquierda machaca mi clítoris mientras la derecha mete y saca tres dedos.

No puedo más. Sexy me está mirando y succionándome, así que pellizco mi clítoris y me vengo.

–          -Ahhhhhhhhhh, si sexyyy… Chúpalo todo..

–          Ahhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh.

–          Ahhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh.

–          Siiiiiiiiiiiiiiiiiiiii

–          Mmmmmmmmmmmmmmm.

Minutos después me muevo, me rio porque si alguien me viese ahora parezco cualquier cosa menos profesional, ya que por segunda vez en menos de 24 horas estaba con la falda subida hasta la cintura, sin ropa interior con mi concha empapada, hinchada y brillante (pero muy satisfecha, y con la camisa abierta y mis tetas al aire.

Pero la verdad es que no me importaba, me iba a coger a Sexy contra cualquier obstáculo aunque lo tuviera que violar en la escalera, por suerte, esperaba que no fuera tan complicado, porque tenía un plan. La Clásica tacita de azúcar.

Vecinito, ¿No tendría una tacita de leche? (Segunda Parte)

Sábado a la mañana, al otro día.

Mi plan era sencillo, a prueba de idiotas, estuve toda la noche dándole vueltas en mi cabeza y buscando posibles fallos pero no encontré ninguno. Y jugaba con las hormonas adolecentes a mi favor.

Esa mañana me puse un mini short y un corpiño deportivo (la ropa que normalmente uso  para el gim) Ambos eran rosa chicle con gris y remarcaban cada una de mis curvas, (con este me había cogido al entrenador antes de comenzar a salir con el boludo) como decía es uno de los que más me favorecen. Remarcan bien mis tetas, mi culo y mi concha abultadita.

Así que armada con todas mis herramientas partí rumbo a tierras lejanas (el depto. del otro lado del pasillo) a matar el dragón (cualquiera que me impidiera cogerme a Sexy) y rescatar y cogerme a la princesa (la pija de Sexy).

Mmmm, no sé porque me da la sensación que en el original no aparece nada de coger a la princesa.

Da igual.

Me pare frente a la puerta de sexy y toque timbre.

Riiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiinnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnn.

Me sentía nerviosa, mi corazón, (y mi conchita) palpitaba.

Abrieron la puerta, y ahí estaba Sexy, con el cabello revuelto y medio dormido, me miraba embobado, estaba desnudo a excepción de un calzoncillo blanco que le marcaba una buena erección mañanera. Mmmmm.  Ayer no me había fijado mucho pero ahora que lo veía desnudo esta bárbaro, no estaba muy marcado, pero era alto y bastante grande para la edad que tenía, tenía una buena espalda y unas gambas….

–          Hola – Me dijo sonriendo – Que necesitas, bonita?? – luego parece que el valor que le dio el estar medio dormido se evaporo y al darse cuenta de lo que dijo miro al piso sonrojado.

Ufff, mierda.

Contesta Marcia, Recuerda el plan.

–          Hola, mmm – (en ese momento me di cuenta de que aún no sabía el nombre de Sexy) – Recién vengo del Gim y pensaba tomarme un café pero no tengo leche, tendrías un poquito vecino??- Le pregunte.

–          Claro… Pasa – Me dijo confundido.

Era normal, ya no se estila pedir cosas a los vecinos, necesitas algo, vas y lo compras y listo.

Entre a su departamento que era una copia del mío, la cocina con la isla y un arco que da al living-comedor, y un pasillo que lleva a los baños y habitaciones, son departamentos grandes.

Seguí Sexy a la cocina, mierda, tenía un culo de la puta madre, no podía dejar de devorarlo con los ojos, imaginando pasar la lengua por allí…

–          -…aquí…?? – Pregunto Sexy pero como le había estado relajeando el orto me distraje.

–          Mmmmm, perdón ¿Qué? – Pregunte.

–          Te pregunte si no querías tomar tu café aquí, yo justo iba a desayunar, ya que parece que tampoco tienes compañía…

Gracias Sexy, hiciste la mitad del trabajo, ahora a conseguir mi leche, jejeje.

–          Claro, me encantaría.

– Perfecto, me voy a cambiar.

Sexy se fue por el pasillo, y yo pensé que lo mejor ir haciéndole al nene el desayuno. Encontré café y puse la cafetera.

–          Volví – Dijo Sexy apoyado en la heladera, llevaba una remera gris y una bermuda – Por cierto soy Francis pero me dicen Fran.

–          Yo me llamo Marcia – le sonreí – Tengo 28 años, tu??

– 15 – Yo ya lo sabía porque mi papá me había contado sobre Adrián, El nuevo vecino (anoche le había llamado con la excusa de saber, por si cualquier cosa, Pero no se acordaba el nombre de los hijos solo la edad 15 y 19)

–          A qué escuela vas – Pregunte mientras servía dos café cortados en las tazas que me había dando Francis, el mientras untaba manteca en unas tostadas.

–          A la técnica. A que se dedica??

–          Trátame de tu – Le dije coqueta – Ni que fuera una vieja.

–          Ok de que trabajas Marcia??

–          Tengo una mini empresa editorial. Hago libros de algunos autores.

Charlamos un rato mas pero yo ya me estaba cansando de esta charla, era muy bueno, pero mi mente estaba en modo coger, así que pensé en darle un empujoncito en la dirección correcta.

–          Así que…yo ummm… – Mire al piso como si estuviera avergonzada – Yo quería pedirte disculpas por lo de ayer… ummm…. en el ascensor.

Parece que verme a mi tan cohibida le dio huevos al niño porque me sonrió y tomo mi mano atravesó de la mesa.

–          La verdad es que me lo pase muy bien.

Perfecto Marcia, ya lo tienes.

Me había cansado de esperar  y este era tan buen momento como cualquier otro, así que me baje de mi silla y camine hasta ponerme frente a Sexy.

–           Entonces te gustaría repetir, Sexy??- Mientras preguntaba me saque el corpiño deportivo – Dime Sexy que es lo que quieres.

Puse mis manos sobre la mesa, dejando a sexy acorralado entre mis brazos con mis enormes tetas frente a sus ojos.

–          Pu…Pu…Puedo tocarlas? – Pregunto con timidez.

Como respuesta tome su mano y lo lleve a mis tetas.

–          Háblame, Sexy. Te gustan mis lolas??

–          Me encantan, son tan grandes y gordas, y muy suaves.

–          Mmmm, apretarlas que me encanta, Sexy.

Me senté en su regazo, y me comencé a restregar en su contra, sentía su pija dura contra mi conchita, Sexy me apretaba las lolas y gemía con mis contorneos.

Lo bese, mordisqueaba el labio, lo lamia y luego empecé a explorar su boca con mi lengua, cuando el saco la suya a jugar la agarre y la succione, como pensaba hacer con su pija, nuestras lenguas bailaban juntas, mientras yo lo acariciaba, el cuello, los hombros, la espalda.

Sexy me estaba acariciando completa, amasaba mis tetas, me acariciaba la cintura, la espalda, metía la mano en mi culo.

Deje de besarle y tome su cabeza con mis manos, y la empuje a mis tetas mientras sacaba pecho para ofrecérselas como una ofrenda.

Sexy restregó su cara contra ellas y tomo un pezón con la boca, jugaba con él, pasaba la lengua, succionaba. Cambiaba de teta, y chupaba como un nene hambriento, se alimentaba de mis tetas como si estas contuvieran el mundo. Yo me restregaba cada vez más rápido en su regazo, estábamos re calientes no podíamos parar.

Quería más así que me levante, sexy se veía despeinado con los labios recién besados y ya no tenía la remera (en qué momento la saque???).

–          Seguimos esto en el sofá, sexy?? –  No le deje responder lo pare y lo bese.

Así fuimos al living entre beso y beso yo me fui bajando el shorcito, cuando me tire en el sofá estaba totalmente desnuda, y con la piernas abiertas. Sexy me miraba como si fuera un cargamento de chocolate. Uffff me re ponía.

–          Sácate la bermuda y ven.  –  No termine de decirlo que ya tenía encima a un macho joven caliente y desnudo.

Nos besamos, nos tocábamos. Sexy llevo su mano a mi concha y me susurro bajito en el oído:

–          Enséñame a tocarte.

–          Tócame el bultito en mi conchita, Sexy – Tome su mano, y empecé a acariciarme el clítoris, hacia círculos con sus dedos. – Ahhh sí, me encanta, ahora ve..Ahhhhhhhhhhhhhhhhh Uffffffffffffffff – El hijo de puta me había metido un dedo.

–          Te gusta Marcia?? –

–          Siiiiii, no pares.

No sabía si el pibito vio mucho porno o solo era un Dios del Sexo encarnado, pero el muy puto sabía exactamente como tocarme, jugaba con mi clítoris, de un lado al otro, en círculos y después me metía un dedo, entraba y salía, y cuando volvía a entrar metía otro, así hasta que tuve tres dedos dentro.

–          Ahhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh, si Sexy, dame duro, Ufffffffffffffffffffff.

–          Si Marcia, que concha más jugosa que tenes, anoche vi un video porno de un pibe cogiéndose a una mina más grande, me pajeaba imaginándonos.

–          Ahhhhhhhhhh, Siiiii, Ahh, Ahhh, Ahhhh, Ahhhhhhh, mmmmm Y que me hacías sexy??

–          Me cabalgabas.

–          Siiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii.

–          Me cabalgabas y yo veía tus tetas botar.

–          Ahhhhhhhhhhhhhhhhhhhh, Siiiiiiiiiiiiiiiiiii.

–          Lo vas a hacer Marcia??? Vas a montar mi pija??

–          Ahhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh, Siiiiiiiiiiiii, SIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIII.

–          Dimelo.

–          Ahhhhhhhhhhhhhhhh, mmmmmmmmmmmmmm, vooy a moontartee Sexyy.

–          Mas fuerte.

–          VOOY AA MONNTARRRTEEEEEEE.

–          Que vas a montar???

–          Tu piiijaaaa.

–          Qué??? Dilo más fuerte.

–          TUUUU PIIIJAAAAAA, AHHHHHHHHHHHHH.

Sexy me cogía en toda regla con la mano, yo no iba a aguantar mucho más así pero quería que se viniera antes de desvirgarlo, sino no iba a durar mucho así que tome su pija  dura lamí mi mano y comencé a masturbarlo.

–          Ahhhhh, que ricooo.

–          Siiii Sexy, no pares, ufffffffffffffffffff. – Sexy entraba y salía de mi al ritmo en que yo lo pajeaba, estábamos los dos al borde, su verga palpitaba en mi mano,

–          Ahhhhhh, Marcia, no voy a resistir mucho más.

–          Yo Tampoco Seeexyyyy, Me Vengo, Uffffffffffff. Mmmmmmm, Ahhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh, Meeeeeeeeeee veeennnngoooooooooooo.

–          Y yoooo, yo marciaaaaaa.

–          Ahhhhhhhhhhhhhh  Ahhhhhh  Ahhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh.

–          Marciaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa.

Cuando sentí su pija escupir la leche caliente como si fuera un geiser, me vine, libere una cantidad de flujo impresionante. Mi mano y cadera estaban bañadas en leche.

Sexy busco mis labios y nos besamos.

Cinco Minutos después estábamos aun en el sillón besándonos cuando sonó el timbre, salte al escucharlo, Sexy me miro con pánico, yo solo le rogaba a Dios que no fuera su padre o terminaría editando libros desde la cárcel.

Sexy fue hasta la pantalla del timbre y miro.

–          Solo es Tato – Dijo aliviado mientras se vestía.

Yo ya me había puesto mi top y shorcito, y ahora que sabía que no estaba presa no podía dejar de putear al mocoso que había jodido mi plan para cogerme a Sexy, este ya había tocado el botón que abre la puerta de recepción así que Tato ya estaba en camino.

–          Bueno Sexy, yo ya me voy.

–          Te vas?? Porque??? – Sexy se veía patético cuando se dio cuenta que la llegada del amigo nos había aguado la fiesta. Así que aproveche para tirarle un hueso.

Me acerque al block de notas que estaba junto al teléfono y escribí en el mi número de celular.

–          Me encanto desayunar contigo, Pero me tengo que ir, porque no repetimos – dije mientras le daba el papel – Llámame.

Me acerque y lo bese, un piquito en los labios como para que no quede duda el porqué le daba mi número.

Abrí la puerta y salí.

No quería que el tal Tato me viera con las pintas que tenía (cabello revuelto, la ropa arrugada y toda traspirada) no necesitaba ser Einstein para saber que estaba haciendo y como el Depto 4ª Estaba libre y el papá de Sexy no estaba no era muy difícil calcular la verdad, así que pensé que era mejor esconderme que arriesgar.

Y ahí la cague, (o gane la lotería, depende de cómo lo mires) ya que me metí en la puerta que daba a las escaleras, cerré tras de mí y me agache para ver pasar a Tato por la cerradura. En eso estaba cuando una vos masculina irrumpió en el silencio.

–          Así que tú eres la putita sexy que se está cogiendo a mi hermanito.

Continuara en ¨Lleve dos, pague uno¨

PD: Quería dedicar este capítulo a todas las personas que me escribieron por mail, porque fueron un gran apoyo. Lamento la demora pero me gusta la perfección y lo bueno tarda. A vos lector, espero que te guste mucho mi relato y no dudes en comunicarte conmigo por cualquier sugerencia, besos en todos lados sexis.

Fantassy

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