Las mujeres de mi vida…

“There are places I remember

All my life though some have changed

Some forever, not for better

Some have gone and some remain”

Es curioso, pero siempre que suena esta canción de los Beatles me pongo melancólico y me da por recordar cosas. Unas veces me da por situaciones y otras veces, casi siempre, personas. Muchas veces te acuerdas de tal o cual amigo, pero a mí esa tarde me dio por recordarla, llevábamos veinte años sin vernos cuando me la cruce por la calle se veía guapa con su melena morena y llevaba un niño de la mano que se le parecía bastante, la verdad es que nos quedamos mirándonos.

–       Hola, Nuria…..

–       Hola, perdona, me suena tu cara pero ahora no sé quién eres, me contesto con el desparpajo del que siempre había hecho gala, o por lo menos así la recordaba yo.

–       Normal, han pasado más de veinte años…..soy Pedro.

La verdad es que me fui de Soria hace ese tiempo, me fui a estudiar COU a EEUU, y de lo que iba a ser una estancia de un año y volver, tuve la fortuna de apuntarme al equipo de atletismo del colegio y que alguien me viera hacer una buena marca en salto de altura. Una universidad me ofreció una beca, la cual acepte, porque tenía una escuela de veterinaria bastante buena y era lo que quería estudiar, mis padres se habían divorciado un par de años antes, por lo que me había vuelto bastante independiente y lo que más me apetecía era poner tierra de por medio y huir de aquella situación, no entendieron que yo los quería por igual. Mis padres se separaron por qué no se querían no hubo cuernos ni nada por el estilo. Esta situación hizo que en veinte años no haya estado más de seis o siete veces en España, y si al no haberla visto en tanto tiempo le sumas que tenía un deje yankee al hablar que me imagino que a ella la dejó fuera de lugar.

–       ¿Qué Pedro?, espera….no puede ser…..¿de verdad eres tú?, ¿eres el americano?…

–       Sí, ese soy yo….

–       ¿Qué haces por aquí?…..Dios ¿Cuánto tiempo?, desde tercero….

–       Sí, la verdad es que sí, voy de padrino de boda, aunque no te lo creas mis padres se vuelven a casar después de más de veinte años divorciados, se han dado cuenta que están hechos el uno para el otro…

Efectivamente, mis padres se habían casado de penalti….y no habían tenido oportunidad de tener más experiencia que la propia, eran muy trabajadores e inteligentes, para muestra, mi madre saco la carrera de magisterio en dos años en la Universidad a distancia (UNED), mientras mi padre trabajaba para la única persona que no le había vuelto la espalda, su tío Damián que tenía una pequeña constructora, al principio trabajaba como simple peón de albañil, pero pronto su tío se dio cuenta de que mi padre valía más que para estar subiendo carretillas de ladrillos. Mi padre era un genio en lo suyo que eran las licitaciones……superaba con creces a los ingenieros, nadie se lo explicaba pero tenía un don especial para poder conseguir contratos estatales para obras públicas. Obviamente acabó siendo el socio y posteriormente dueño de la empresa al morir repentinamente su querido tío. Cuando mi madre consiguió trabajo en un colegio concertado, todo empezó a ir de culo, no se soportaban…. Todo estaba mal, yo la única manera de salir adelante era haciendo atletismo corriendo y saltando se me olvidaban las penas, la verdad es que esta hecho un toro, en todos los aspectos por bruto y por fuerte. El caso es que después de que me fuera, ellos se empezaron a llamar para ver si habían recibido noticias, si sabían cosas de mí, poco a poco ellos empezaron a llevar cada uno una vida al margen del otro, aunque ninguno de los dos se había vuelto a casar, si tuvieron algún novio-novia, en pleno boon inmobiliario a mi padre le hicieron una oferta que no rechazó, e hizo bien, yo no me veía dirigiendo una constructora, la verdad es que pegó un buen pelotazo. Esto no le cambió ya de por sí era millonario. Con lo que un dinero más tampoco le iba a suponer ningún problema. Cuando se enteró por mí que a mi madre le habían detectado un cáncer de mama, él no se separó de ella en ningún momento. Le llevó a los mejores hospitales y a la vuelta de dos años luchando con la enfermedad pudieron superarla juntos. De manera que el amor volvió a renacer de una manera firme y…………decidieron volverse a casar.

–       No seas tan borde….lo de tus padres es una historia bien bonita, me dijo ella.

–       La verdad es que sí, me siento verdaderamente feliz por ellos. ¿Bueno me imagino que estarás felizmente casada?

–       No…soy soltera, este es Nino mi sobrino. He venido a pasar unos días de vacaciones, vivo en Madrid, soy juez.

–       Qué bien, yo soy…..

–       Veterinario y muy bueno según me han dicho….

–       Veo que me has seguido la pista.

–       Te recuerdo que tú prima sigue siendo mi mejor amiga, por cierto, ¿tú especialidad es la de los caballos?.

–       Sí…

–       Tengo un caballo con una cojera crónica que no consiguen curársela, podrías echarle un vistazo.

–       Estoy de vacaciones, pero por ser tú…..

–       Vale te recojo en casa de tus padres en una hora.

–       Como siempre te sales con la tuya.

La verdad es que sí mi especialidad eran los caballos, y era una especie de House a la hora de diagnosticar eso me ha hecho muy rico y cotizado, tengo clientes muy importantes y una clínica con clientes como el emir de Kuwait.

Durante esa hora, comencé a recordar como ella fue mi primera mujer, que no novia, puesto que nunca lo fue. Fue durante una competición de doma clásica, ella y yo montábamos a caballo y no se nos daba mal. Competíamos en un circuito regional pero no éramos malos. Fue una noche de verano ella estaba increíblemente guapa, además había ganado a su eterna rival el regional de Castilla y León. Yo le había ayudado en sus entrenamientos, mejorando sus ayudas, puesto que fallaba en que no se ejercitaba y era un poco floja, yo le había entrenado en el plano físico, durante esos días pasaron cosas curiosas tales como que yo me empalmé delante de ella, seamos honestos una tía tan híper buena y el culo marcando, coño que uno no es de piedra y menos con diez y seis años. El caso es que, habíamos apostado que si ganaba me invitaba a unas cervezas. Y como buena perdedora quedamos para salir. Cuando la recogí estaba preciosas con esa blusa transparente y el top. Con unos vaqueros rotos que le marcaban un culo precioso, sigue conservando el culo impresionante, en el instituto ganó una votación por mayoría absoluta. Pero le fallaban las tetas, era un poco plana. El caso es que entre baile y cervecita nos fuimos animando, ella olía a esa sensualidad salvaje que todas las mujeres jóvenes destilan, yo me acerqué a su cuello y ella empezó a frotarse contra mi paquete, con la reacción que esto conlleva, nos besamos, nos acariciamos, nos volvíamos a besar…

–       ¿Nos vamos a otro sitio, más tranquilo?

–       ¿Dónde?, me preguntó ella con una cara entre curiosa y lujuriosa.

–       Tú vente y ya lo verás.

La llevé a casa de mi padre, el cual estaba de viaje de negocios pero como buen hijo yo tenía un juego de llaves para cuando vivía con él en vacaciones y fines de semana. Entramos en casa entre besos y roces, cuando entramos, le dije:

–       Me apetece bañarme…

–       A mí también, pero no tengo bañador…me contestó.

–       Bueno yo tampoco, pero a que no tienes valor a bañarte desnuda conmigo….. no había terminado de hablar cuando ella ya estaba en ropa interior.

–       ¿De qué tienes miedo?, me dijo ella.

La verdad es que un poco cortado si que estaba, nunca una mujer, a excepción de mi madre, me había visto desnudo, y a decir verdad no tenía un cuerpo de top model pero tampoco estaba mal. El problema era lo que tenía entre mis piernas, más de un problema he tenido por su culpa. Para acabar pronto mis amigos me llamaban “cigarro puro” en honor al a película de Porki’s. Me molaba presumir de herramienta entre mis colegas pero delante de una tía, era otra cosa. Me avergonzaba en aquel momento de mi aparato en parte a que mi madre siempre me había hecho sentir un poco de vergüenza, en lo referente a “eso” como ella lo llamaba con tono despectivo. El caso es que me acordé de una frase de mi padre, “aprovecha cada momento, que luego te arrepentirás de no hacerlo”. El caso es que me quite la ropa y en menos de dos minutos estaba en pelotas delante de ella.

–       Dios, si mi caballo la tiene más pequeña que tú……no me lo puedo creer, es cierto lo que se rumoreaba por el instituto……jajajaja.

–       No te pases que me da corte….le dije.

–       ¿No me digas que es la primera vez que estas con una chica?, entonces voy a ser la primera afortunada en probarla, me siento afortunada….me dijo ella.

Casi sin enterarme estábamos en la piscina desnudos, yo comencé a comerle la boca con auténtico desenfreno, ella me acariciaba mi torso y lentamente comenzó a bajar la mano y a tocarme los huevos, con comencé a tocarle las tetas, era una pena pensaba, pero le acariciaba los pezones, ella empezó a gemir….mientras con mi mano acariciaba ese coño rosado como una rosa, con un pelo rizado y bastante abundante, con el tiempo me he dado cuenta que siempre me han gustado así. Yo seguía a dos bandas mientras ella empezó a pajearme, ni que decir tiene que mi polla estaba empalmada desde hace un rato. Entonces la apoye en el borde de la piscina y comencé a comerle el coño recreándome en su clítoris, rodeándolo con la lengua tal y como había visto en alguna película porno. No aguantó mucho más se corrió y de qué manera, aquello chorreaba como un surtidor, nunca imaginé nada igual, ella se retorcía de gusto mientras sus flujos salían en abundancia, se derrumbo exhausta de placer. Pero enseguida se vino arriba, como los buenos toreros.

–       Me toca….dijo ella, y acto seguido me estaba lamiéndome la polla de arriba abajo, no sé si me va a caber entera……jijiji..

–       ¿Lo has hecho antes?

–       Sí, contesto ella, dos veces con mi exnovio, pero no la tenía como tú de grande y él nunca me ha hecho lo que tú de hecho creo que este ha sido mi primer orgasmo.

–       Bueno pues me alegro de que sea tu primera vez…….

El caso es que como primerizo, un chorro de lefa saltó a su boca antes de que pudiera avisarla, ella puso una carita de asco la pobre…

–       Esto se avisa hombre…

–       Lo siento, no era mi intención…yo lo limpio.

–       Espera…déjame que pruebe a qué sabe, mientras se empezó a relamerse con la lengua….es viscoso, pero creo que me podría acostumbrar.

Yo le besé la boca, y la mezcla de la saliva, sus jugos y mi semen hizo una mezcla explosiva que hizo que mi mástil estuviera listo para volver a la acción. Lo que hice acto seguido fue levantarla en vilo y apoyada contra el borde de la piscina me puse detrás de ella le apunté con mi polla hacia su almeja, que estaba chorreando de puro gusto. Yo intenté, más por inexperiencia que por otra cosa, meterla de una cuando ella me adivinó la intención me agarro la cosa y me dijo:

–       Despacio, poco a poco que es muy grande. Me dijo con el jadeo propio de la que está a punto de volver a explotar.

–       Dosifícala tú como quieras. Le respondí.

Así pues, poco a poco se la fui metiendo hasta el fondo, mientras ella se recreaba en una experiencia única para los dos, pues ninguno de los dos antes había disfrutado de esta manera con el sexo. Ella movía su cuerpo y en especial ese culo que tenía que era perfecto, mis manos apretando sus glúteos duros como piedras y ese movimiento de caderas poco a poco y debido a que estábamos muy excitados mi polla entraba y salía con embestidas cada vez más salvajes, ella se retorcía cada vez más, hasta que le llegó su segundo orgasmo, mas bestial si cabe, tanto que las piernas le fallaron y se dejó caer al suelo, su coño chorreaba como cuando exprimes un limón con la mano. Entonces, ya de rodillas de obsequió con una mamada bárbara, el placer elevado a la máxima, como se puede resistir uno a eso, y menos con esa edad, un nuevo chorro de esperma invadió su rostros y esta vez no dudó en tragarlo…..

Nos quedamos abrazados y el sueño nos invadió debido al cansancio que te genera tal cantidad de emociones, cuando nos despertamos era de día. Os podéis imaginar que el castigo que nos pusieron nuestros padres fue de lo más ejemplar. Pero mereció la pena. A los dos días volvimos a vernos en el picadero y ella me soltó la frase que más temo de los labios de una mujer:

–       Tenemos que hablar……………

–       Soy todo oídos…..

–       Lo de la otra noche, fue impresionante, pero no debemos repetirlo…

–       Pero, ¿por qué?…. no entiendo nada…

–       Muy sencillo, yo no quiero tener una relación en la que sólo haya sexo, necesito algo más, eres un tío estupendo, me has ayudado en muchos sentidos, he ganado contigo, pero estos dos días he estado pensando, tú te vas durante un año, yo me voy a Madrid a estudiar COU, no podemos atarnos el uno al otro teniendo un futuro por delante….

–       O sea, que sólo ha sido sexo….

–       Sexo del bueno, no pienses que esto se le olvida a una mujer, así de cualquier forma. Prefiero llevarme ese recuerdo de ti….bastante he llorado cuando mi novio me dejó por una petarda como su actual novia, desde entonces me prometí que ningún hombre se iba interponer en mi futuro…lo siento, pero es una decisión en firme.

–       Yo nunca te olvidaré…le dije

–       Yo tampoco..

Tras un beso en los labios….se marchó contoneando su precioso culo. Esa fue la última vez que la vi, hasta esa mañana. Estaba absorto en estos recuerdos cuando el portero automático de casa de mis padres sonó, era ella, yo baje de inmediato mientras ella me esperaba en el portal montada en su coche.

–       Bonito carro….

–       Gracias…pero no tiene que ver nada con los mega coches americanos..

–       No te creas, yo allí sólo conduzco coches europeos o japoneses. Bueno llévame a ver a tu caballo.

El picadero estaba cerca, durante la media que duró el trayecto, ella me comentó que estaba soltera aunque había vivido hasta hacía unos años con un hombre. Ahora estaba sola…..más o menos como yo, me había acostumbrado a vivir sólo, y estaba en una edad en la que es muy difícil cambiar esa tendencia, y si a eso le unes que viajo bastante tampoco quería pasar por lo que habían pasado mis padres, era un solterón empedernido le dije entre risas. Una vez finalizado el trayecto, ella se quitó el abrigo y observé los cambios en su anatomía, si se había puesto tetas y la verdad es que conservaba ese culo precioso con lo que el tiempo, la cirugía y el ejercicio, no había hecho más que mejorar ese tipo tan espectacular que ya tenía de joven y que yo recordaba haber recorrido palmo a palmo. Su cara reflejaba una belleza serena que si cabe la hacía más atractiva todavía. En una palabra era una mujer de bandera, no era la belleza explosiva que te vuelve de espaldas era guapa, muy guapa y su inteligencia la hacía si cabe más bella todavía. Bueno no os quiero aburrir con las pruebas que le hice al animal el caso es que llegué previa discusión con su veterinario, le demostré que el problema es que el animal no llevaba las herraduras correctas y eso le generaba una tendinitis crónica al animal. Ella tras pensarlo decidió llamar al herrador y por teléfono le explique lo que tenía que hacer. De momento le quitamos las herraduras y tras inyectarle un anti inflamatorio, sacamos al animal a la pista y lo ejercitamos la cojera había disminuido sensiblemente. Parece increíble me dijo ella. Se había hecho tarde y no habíamos comido, después de asearnos, ella me dijo que me invitaba a comer. Yo le dije que sí pero que invitaba yo, pero no hubo manera de que diera su brazo a torcer, por lo que decidimos que ella pagaba la comida pero yo la invitaba a cenar por la noche. Ella aceptó un poco a regañadientes….pero aceptó.

Durante la comida, en un restaurante de comida casera muy bonito, estuvimos hablando de lo que habíamos hecho estos últimos años, yo le conté mi vida en las Américas, detalles de mi actividad profesional y como tenía de clientes a grades cuadras y criadores, ella me miraba con atención. Ella por su parte me contó que había pasado en realidad con Javier, su pareja, este por desgracia había muerto a causa de un infarto tres años atrás, llevaban más de ocho años viviendo juntos, compartían el mismo preparador de oposiciones y a base de horas de estudio acabaron juntos, juntos pasaron todos los exámenes de la oposición y juntos eligieron el mismo destino, empezaron como meros compañeros de piso pero una cosa llevó a la otra y al final acabaron como pareja. Él no tenía más familia que Nuria, por lo que al morir ella heredó todo lo que él tenía no es que fuera mucho, pero le permitió pagar la hipoteca de la casa y comprar un apartamento en Soria, donde venía casi todos los fines de semana para estar con su familia, si le añades que al estar sola y tener un buen sueldo fijo digamos que tenía al igual que yo una posición económica muy aseada. Mientras terminábamos el postre, sonó mi teléfono era de mi clínica, necesitaban ver conmigo una serie de síntomas para poder dar un diagnostico adecuado, el problema es que necesitábamos una buena conexión a internet, ella se ofreció a llevarme a su casa donde disponía de ello. Llegamos a su apartamento, no muy grande pero con una decoración sobria y práctica a la vez. Sin perder mucho tiempo, me senté delante del ordenador y estuve conectado durante varias horas discutiendo con mi equipo todos los detalles hasta que dimos con el problema. Ella aburrida de tanto esperar y verme discutir en inglés se quedó dormida. Cuando apagué el ordenador la pude contemplar la serenidad de su rostro si cabe la hacía más guapa todavía. Ella se despertó, y me dijo que si quería darme una ducha que olía regular….era verdad todo el día entre animales y el propio aroma natural de mi cuerpo no era precisamente un aroma a rosas, yo acepté y  me metí en la ducha, me estaba aclarando cuando me di cuenta que ella me observaba con una mezcla de lujuria y curiosidad….

–       ¿Por qué me miras así?…le dije.

–       Se me había olvidado, lo de tú “pequeño” secreto……jajaja, ¿sigue funcionando como lo recuerdo?, o ya no es tan efectivo…jajaja

–       Anda no seas traviesa, y dame una toalla, o prefieres meterte en la ducha y comprobarlo tú misma.

No hizo mucho más cuando me quise dar cuenta ( que habilidad tiene esta chica para quitarse la ropa), estábamos juntos besándonos apasionadamente en la ducha, ni que decir tiene que yo me recree en sus nuevos pechos, los besaba, le pellizcaba con delicadeza a lo que ella gemía débilmente, acto seguido ella se agacho agarrándome del joystick, y sin decir nada más se lo metió en la boca llevándome a recordar, la soberana mamada que me hizo veinte años atrás, no tardé mucho tiempo en empalmarme, cuando vi que me iba a correr la aparté de mi lado poniéndola contra la mampara de la ducha, empecé a alternar besos con mordiscos en su cuello mientras con la mano le masajeaba el su raja y le pajeaba con dos dedos, ella no tardó en tener un orgasmo sonoro, tanto que pensé que le había hecho daño, más tarde me confirmo que hacía cuatro años que no había tenido ninguno, y este le había pillado desprevenida. Ni que decir tiene que me bajé al pilón y mientras le hacía una comida de coño propio del mismo Chinarsky*, con la mano jugaba con su esfínter, al principio se negó pero yo agarraba su espectacular culo como si fuera la vida en ello. Poco a poco, le fui introduciendo la lengua en su chichi y un dedo en su culo, ella se rindió y me pidió que no parara, que la penetrara con mi polla de una vez.

–       Métemela ya por favor, no puedo más…. Ahggg, por favor no sabes lo que lo necesito…

Yo, me seguí recreando un poco más en su coño peludo pero bien arreglado, no le di opción, se volvió a correr una vez más llenándome la cara de sus jugos vaginales, seguía corriéndose a chorro limpio. Acto seguido la volví de espaldas, y apoyada contra la mampara, la ensarté de una embestida, ella grito de puro placer estuve bombeando durante un buen rato, mientras con mi dedo pulgar le hurgaba dentro de su hermoso culo. Ella al notarse llena en sus dos agujeros, se volvió a correr y yo hice lo propio dentro de ella…..fue bestial. Nos bañamos mutuamente entre besos y abrazos, yo froté su cuerpo con jabón de y ella hizo lo propio con el mío. Una vez secos nos dimos cuenta de que no habíamos cenado nada, hicimos una cena fría y nos sentamos en su sofá viendo una película llevamos un rato así cuando ella me dijo:

–       Oye… tú crees que podríamos repetirlo en mi alcoba…

–       Si puedes seguir mi ritmo….

–       Sabes que sí….pero me gustaría que…..

–       ¿Qué?

–       Ya sabes…que me…

–       ¿Quieres sexo anal?, ni que decir que yo ya estaba listo para pasar revista.

–       No lo he hecho nunca, pero me ha gustado cuando me has metido el dedo…pero con tu cacho carne no quiero que me hagas daño

–       No lo pretendo pero esto hay que hacerlo bien para que no te duela….¿tienes vaselina o crema?

–       En el cuarto de baño….contestó con una cara de entusiasmo.

Yo quería que al igual que su primer orgasmo, este fuera inolvidable, casi sin darnos cuenta estábamos haciendo un sesenta y nueve encima de su cama mientras le comía su hermosa raja, yo iba lubricando su agujero estrecho con un suave masaje al tiempo que le iba introduciendo un dedo primero y otro después…..ella se volvió a correr…yo la puse a cuatro patas y le introduje mi polla en su coño mientras la empujaba a mí me encanta ver como sus tetas se bamboleaban de un lado a otro, al cabo de un rato tuvo otro orgasmo, dicho esto yo saqué la polla de su ralla y la encaré en su culo…..lentamente mientras le masajeaba el clítoris, le metí muy lentamente…al principio le costaba entrar, aún estaba muy estrecho y de vez en cuando lo cerraba lo que hacía que mi placer aumentara exponencialmente….con paciencia, la fui introduciendo dentro de sus entrañas, me costó más trabajo de lo normal pero al final acabó dentro, mientras mi mano derecha seguía masajeando su clítoris, dos empujones más y empezamos a poco a poco a acompasar nuestros movimientos, ella gemía al principio de dolor, poco a poco pasó a gemir de placer. Su respiración entrecortada y acompasada, la muy golfa comenzaba a disfrutar con sonoros gritos yo me excité de sobre manera, al final nos corrimos los dos, llenando su agujero de leche. Ella estaba tan excitada que no se dio cuenta del “regalito” que dejamos en su cama, al principio ella se sintió avergonzada, pero yo le dije que era normal, que no pasaba nada, que la próxima vez teníamos que tomar otras mediadas que lo importante era lo bien que lo hemos pasado. La verdad es que su culo parecía la bandera de Japón después de semejante enculamiento. Ni que decir tiene que volvimos a ducharnos…

Después de aquella noche, seguimos viéndonos hasta que yo regresé a Estados Unidos, pero antes nos  acordamos de mutuo acuerdo que sólo seríamos “follamigos”, tanto a ella como a mí nos pareció bien teníamos la costumbre de vivir solos y no había necesidad de fastidiarlo todo. No obstante quedaba la invitación de venir a visitarme a mi casa en Minneapolis, antes de que terminara el año.

 

docestrange

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