Las mujeres de mi vida 4: Más dura será la caída.

La verdad es que volví con mucha pena, mi madre como siempre lloraba a moco tendido, le prometí que volvería para navidades. Durante los días que pasé en España, aparte de lo que pasé con mi padre en las islas, no pasó nada reseñable a excepción de mi mayoría de edad, no hice fiesta de cumpleaños porque todos mis amigos estaban ya en la playa de vacaciones y me limité en ir de cena con mi madre, la cual me sometió a un tercer grado durísimo sobre mis experiencias en USA al mismo tiempo que quería saber sobre el viaje que hice con mi padre. Llegó el día de la despedida, mi padre me despidió con un abrazo dándome una vez más un sabio consejo.

–       Hijo mío no olvides nunca quien eres ni de dónde vienes, sabes que aquí tienes tu casa para lo que quieras, y si tienes un problema me tienes para lo que haga falta. No obstante de lo dicho, tienes una oportunidad única en la vida, piensa que eres realmente afortunado, no la cagues, piensa que lo que vas hacer es harto difícil, combinar el atletismo de alto nivel como una carrera como la que vas a cursar es una empresa difícil, de no poder, con todo, antepón los estudios a cualquier cosa, eso no te lo podrá quitar nadie.-Dicho esto me dio un sobre abultado, y continuó hablando. -Esto es un regalo para ti, van 30.000$ de un dinerillo que cobré en una obra en Sudamérica que cobré sin declarar. Con esto tendrás de sobra para tus gastos personales adminístratelo bien puede ser que con la que está cayendo no pueda ayudarte económicamente, durante un tiempo.

Mi padre, como sabéis tiene un fino olfato para los negocios, por ello sabía que lo del 92 iba acabar muy mal, tal y como ocurrió en el 93 donde los españoles nos dimos una hostia considerable pero no tan gorda como la que vivimos actualmente, entre otros motivos porque los bancos por lo menos tenían dinero. El caso es que supo hacer los deberes a tiempo y aguantar para que a la postre multiplicar la empresa por 100 y venderla por una cantidad indecente de dinero como decía él. Sin más me subí al avión con congoja, ahora sí que estaba sólo, y no sabía si podría contar con Jen, no estaba muy seguro, del viaje recuerdo poco, simplemente que cuando llegue al aeropuerto de St. Paul, allí estaba ella, mi chica. Nada más llegar nos fundimos en un abrazo, ya no había nada que ocultar éramos dos adultos. Durante el viaje me contó que el negocio funcionaba muy bien, que ella dirigía la escuela de equitación y que John se encargaba del resto, que estaba muy contenta…-pararemos en el establo y mañana podrás ver todo, el trabajo es duro pero por fín tengo algo que es mío, bueno no del todo, pero si me siento importante. –Estaba guapísima, quizá algo más delgada debido a nuestras vicisitudes de los últimos meses y la gran cantidad de cambios que había habido en su vida durante los mismos.

–       ¿De veras te las estas arreglando bien?, le dije…

–       Sí, al principio lo pase un poco mal, con el cambio, además del tema económico, porque no tenía dinero ni para comer, pero John me adelantó el sueldo de un mes para poder empezar y yo se lo devolvería cuando cerrásemos el año con los beneficios.

–       Bueno y por qué no me llamaste…

–       No puedo estar dependiendo de ti constantemente, que te piensas que soy idiota..

–       Ni mucho menos, pero no era necesario pasar por esa humillación.

–       No es ninguna humillación, simplemente es algo que tenía que ser así, se nota que lo has tenido todo…

–       Oye que yo sepa, no soy ningún inútil que dependa de sus padres para todo. Creo que te lo he demostrado…

Joder nuestra primera discusión fue nada más llegar..Que putada, yo que pensaba que íbamos a tener una noche de orgía y desenfreno. Nos subimos al coche y nos dirigimos a su nuevo hogar, al cabo de un rato siguió contándome más cosas sobre su nueva situación, la verdad es que estaba cansado del viaje así que le pedí que parase en un hotel de carretera así poder “descansar”.

–       Me muero de ganas de pasar la noche contigo, le dije..

–       Yo también, pero creo que deberíamos esperar un poco y llegar a casa.

–       Yo creo que no, entiende que acabas de aterrizar en tu nuevo hogar, que imagen va a tener de ti John si me ve aparecer en tu casa y más si terminamos dando gritos.

–       Tienes razón, a lo mejor tenemos que ir avanzando poco a poco, y al cabo de un tiempo la gente irá entrando en razón, además la gente del pueblo está mosca con el tema del divorcio, y no saben nada de la historia y si nos ven juntos puede que se joda el asunto. Además tengo una sorpresa para ti.

Paramos en el típico motel, de cabañas así podríamos tener más intimidad, nada más entrar en nuestra habitación, yo la levanté en volandas y la lancé contra el colchón mientras nos comíamos a besos, ahora me daba cuenta de lo mucho que nos habíamos echado en falta. No tardé en bajarle esos pantalones vaqueros que le hacían un culo precioso, el caso es que me quedé alucinado con lo que ví, no había pelo.

–       Sorpresaaaaaa, ¿te gusta?

–       Siiiiiii,

La verdad es que me gusta más con pelo pero no quería joder el momento y quedarme con un dolor de huevos insoportable, podéis pensar lo que queráis pero entender que la pobre se lo había afeitado por mí y no era cuestión de ponerse tonto con algo así, y lo que hice fue bajar al pilón poniéndome manos a la obra…la verdad es que echaba de menos ese aroma a mujer, ¡qué gustito pá mis orejas!, gran canción de Pablo Carbonell, brindándole a mi amante un orgasmo de felicidad difícil de describir con palabras. Mientras yo con una mano libre me quité el pantalón y pateando con los pies pude quitarme las deportivas que impedían líbrame de la cárcel de tela que me impedía alcanzar mi meta. Una vez conseguido el objetivo, ella se quitó la parte de arriba enseñándome esos pechos de seda ni grandes ni pequeños ligeramente caídos hacia arriba, ¿cómo no echarlos de menos?, simplemente perfectos. Subí por su vientre plano y duro recorriendo con mi lengua cada centímetro de su piel, terminando en las aureolas de sus pechos blancos como la leche y succionando como si fuese un bebé hambriento, pero de placer, al tiempo que terminaba ella empezó a gemir como una posesa, estábamos realmente liberados del todo, no había maridos maricas, ni menores de edad, además estábamos en un sitio donde nadie nos conocía, éramos libres de hacer lo que quisiéramos y precisamente eso estábamos haciendo. Jen no aguantó más y empujándome me dejó bocarriba con el arma lista, brindándome una mamada digna de enmarcar, al tiempo que con mis manos sobaba sus pechos duros como manzanas verdes, no aguaté más y me corrí en su boca, ella aplicada como siempre, no dejó escapar ni una gota de líquido seminal, tragándolo si el mayor escrúpulo, eso hizo que me excitara más si cabe no podía más tenía que estar dentro de ella así que cogiéndola de la cintura la puse encima de mi pelvis y ella con la mano la fue dirigiendo hacia su interior, una vez acoplados, empezamos a movernos rítmicamente mientras mis manos se aferraban fuertemente a sus glúteos magreándolos, haciendo las delicias de mi bella compañera poco a poco aumentamos el ritmo de manera que los gemidos mezclados con el crujido de la cama hacía la cosa de lo más excitante, ella volvió a correrse, cayéndose rendida sobre mi pecho, pero yo necesitaba más así que poniéndola boca abajo la volví a penetrar ella a lo perrito y yo dominando la escena viendo como su espalda se arqueaba en cada embestida, el hecho de tener un espejo delante me permitía ver el bamboleo de sus tetas cosa que he de reconocer que me encanta, el caso es que no aguanté mucho más ni ella tampoco, corriéndonos al unísono y nos besamos apasionadamente hasta que una vez relajados nos quedamos profundamente dormidos. Al despertar nos duchamos juntos, no sin haber tenido nuestra dosis mañanera de sexo y tocamientos, la verdad es que estábamos hechos el uno para el otro.

–       ¿Me acompañas a un sitio?, le pregunté a mi chica

–       ¿A dónde?

–       Quiero comprarme un coche…

–       Estás loco, pero con qué dinero, -le enseñe el fajo de billetes que mi padre me había dado antes de partir.

–       Así podré visitarte los fines de semana con más libertad…

–       Puedes venir a verme siempre que quieras, pero no vamos a poder hacer el amor siempre que queramos, ¿eres consciente de ello?.

–       Sí, además soy consciente de nuestra conversación antes de volver a mi país.

–       Seguro que has sido un chico malo..

–       No he sido bueno, precisamente.

–       ¿Cuantas te has llevado a la cama?

–       ¿Seguro que quieres oírlo?

–       Sí, dímelo, yo te di carta blanca, además has vuelto a mis brazos más apasionado que nunca.

–       Bueno el caso es que mi padre y yo nos fuimos un fin de semana de relax para hablar más tranquilamente, yo estaba un poco hecho polvo y pensando en ti, al final nos fuimos de juerga y nos follamos a dos amigas de mi padre…y tú ¿que has hecho?.

–       Nada, ya sabes que estoy mal vista en el pueblo, de hecho el establo ha tenido más visitas que nunca, por el hecho que ocurrió en mi casa, la gente está deseando verme liada con John para criticarme.

–       No sabes cuánto lo siento.

–       No lo sientas, me encuentro muy a gusto con nuestra situación actual, y sé que me quieres, lo único que te pido es que no hagas el idiota, no pienso ser el paño de lágrimas de nadie, además ya sabes que mi  proyecto es ser 100% independiente tanto en lo económico como en lo personal.

–       ¿De verdad no te molesta?, si es así, es porque no me quieres.

–       Sí te quiero, nadie ha hecho tanto por mí, pero has de entender que precisamente por eso, tengo que dejarte hacer tu vida, aún somos jóvenes, entiende que quiero que salga bien y tenemos que tener independencia, mira como acabaron tus padres, al final aprendieron a base de golpes, tenemos la oportunidad de ser felices, pero hay que sentar bases sólidas.

–       Es duro lo que me estás diciendo.

–       Pero es mejor así, con el tiempo lo agradecerás.

Nos vestimos y llegamos a la universidad, yo estaba serio por culpa de nuestra conversación, pero fue una decisión valiente que ahora con veinte años de diferencia, fue transcendental en nuestra vida. Gracias a ella tengo una vida plena tanto en lo profesional como en lo personal. Antes de pasar al campus nos dimos una vuelta por la misma compraventa donde compramos su coche y la verdad es que viendo cómo iba el suyo no me complique mucho la vida y me compré otro igual, pequeño 4×4 para la nieve y económico de consumo. Además como conocía al dueño me costó relativamente barato. Estaba en la cresta de la ola, una tía impresionante a mi lado, que me da carta blanca para follarme todo lo que se me pusiera por delante, una beca universitaria que me permitiría estudiar la carrera que siempre quise y para guinda del pastel un coche. Una vez en el campus, nos fuimos a comer y allí nos despedimos fundiéndonos en un abrazo.

–       Prométeme que vendrás a verme al pueblo tan pronto te sea posible.

–       Te lo juro, además tendré que hacerle kilómetros a mi nuevo coche.

Allí me dejo, he de reconocer que se me escapó una lagrimita, pero había que seguir adelante. Recogí mis cosas y me fui a instalar en lo que iba a ser mi nueva casa durante los próximos años. Al entrar en la residencia, lo primero que me sorprendió fue que era mixta, ¡cojonudo!, pensé, no voy a tener que ir a buscar muy lejos. Llegue a mi habitación y me encontré con el que iba a ser mi gran amigo durante estos años, Matt. Nos presentamos y una vez organizado todo lo relativo a turnos y unas reglas básicas de convivencia. Nos fuimos a tomar algo para cenar, al día siguiente tenía una agenda ajetreada con visitas al entrenador, al jefe de estudios y al orientador de estudiantes, para poder formalizar mi matricula y compaginarla con todo lo que había que hacer, durante la cena Matt, me contó un poco sobre su vida, quería ser ingeniero de sistemas, de hecho era lo que en EEUU se le llamaría “geek” o “nerd”, era un auténtico genio informático, de hecho me aconsejó que me comprara un ordenador para que pudiera ser más eficiente en mis trabajos, cosa que hice y gracias a su asesoramiento, pude comprar uno a buen precio, durante la cena, el me comentó que quería aprender mucho sobre una cosa que él llamaba internet y que yo no conocía para nada, es el futuro, que razón llevaba mi amigo, ahora él es un multimillonario de Silicon Valley, lo supo ver a tiempo, yo invertí en su empresa y la verdad es que cuando la sacó a bolsa, gané una pasta.

Al día siguiente, me levanté y me fui a ver a las personas que había comentado anteriormente, el entrenador, parecía un armario ropero de cuatro puertas, era bestialmente grande, pero a su vez era una persona entrañable, aunque parezca mentira, se preocupaba más de formar que de ganar y eso, me ayudó mucho en el futuro, era nuestra conciencia y nuestro guía, el equipo lo respetaba y lo quería, al mismo tiempo sabía ser exigente y sacar nuestro potencial al máximo, pocas personas he vuelto a conocer con esa cualidad, aunque he de decir que el comienzo no pudo ser peor.

–       Así que, tú eres el chico extranjero que salta.

–       Sí señor.

–       Y ¿qué quieres hacer cuando termines la universidad?

–       Yo quiero ser veterinario..

–       Ja!, y yo quería ser Elvis.

–       Mira chico, en mis veinte años como entrenador universitario sólo he conocido a un tío capaz de hacer las dos cosas, ¿qué te hace a ti pensar que vas a ser el segundo?.

–       No sé, mi expediente académico quizás..

–       Parece mentira que no sepas que en este país, todo lo que has hecho antes de la universidad, no sirve para nada, aquí es donde empezamos a dar caña, no quiero que desilusiones, pero no me gusta que la gente tenga claro el tema desde el primer día, he visto tu historial y es muy bueno, pero las becas de deportes son muy absorbentes, por lo que has de organizar bien tu tiempo, mira puedes hacer una cosa, ahora coge un calendario fácil, porque estamos en plena liga y en importante que te exijas aquí, una vez terminada la liga, podrás exigirte en el otro tema, puede que te lleve un año más pero podrás compaginarlo bien.

–       Entendido, pero habrá asignaturas que no podré dar..

–       Ya, pero podrás asistir como oyente, en eso te puedo ayudar yo.

–       Y ¿Cómo puedo distinguir las asignaturas?

–       Bueno, en eso quien te va ayudar es el orientador.

–       Gracias, por su franqueza.

–       De nada, y otra cosa….mañana te quiero aquí a las siete de la maña ni un minuto más ni un minuto menos, aléjate de la fiesta de bienvenida de esta noche, intenta descansar y ven en ayunas. Antes de irte toma esta nota y ve a la tienda para que te den el material de deporte y la llave de una taquilla del vestuario.

–       Gracias otra vez..

Salí de allí, pensando en lo que me había dicho el entrenador, ya había llegado a la oficina del orientador, me recibió con mucha amabilidad, y este me comentó lo mismo que mi entrenador, por lo que viendo que tanto uno como el otro me lo recomendaban, nos pusimos a ver cuáles de las fáciles me podrían ayudar a centrar el tema. Después de casi dos horas terminamos de confeccionar el horario y he de reconocer que fue de gran ayuda. Durante el primer mes llevaba una vida monacal que consistía únicamente en entrenar, estudiar e ir a entrenar. Ya no me acordaba de cómo se follaba a una mujer. Pero los resultados estaban ahí, quedaba bastante bien en las competiciones y los estudios no eran un problema, era en chico favorito del entrenador, no le daba problemas y encima sacaba buenas notas. Además las tías se me tiraban como lobas, pero yo sólo pensaba en mi chica y el puente que tenía en noviembre, donde nos volveríamos a reencontrar, nos escribíamos casi todas las semanas, a ella también le iba muy bien, además su socio cada vez delegaba más en ella, estaban ganado dinero como nunca, estaba muy ilusionada con su nueva vida y yo me alegraba de haber sido parte implicada en el cambio, deseaba más que nada en el mundo volver a verla. Por otro lado a mi padres, les llamaba un par de veces al mes, mi madre funcionaba como siempre y mi padre bueno parece ser que últimamente viajaba bastante a Canarias, de hecho había hecho una pequeña sociedad con sus amigas Pepa y María, y estaban construyendo un hospital nuevo gracias a los contactos de ellas y seguían con los juegos, de hecho siempre me mandaban “recados” de las dos. El puente de acción de gracias, llegó y entonces agarré mi coche y me fui a ver a mi chica, quería darle una sorpresa la sorpresa me la di yo cuando vi a su socio con los pantalones bajados y ella con la cabeza en su entrepierna, algo dentro de mí se quebró como un cristal, ella me vio, y alzando la cabeza los dos a la vez me dijeron, -esto no es lo que parece, te lo podemos explicar……no les di opción salí de allí y me fui en mi coche de vuelta a la universidad, tampoco tenía mucho más a donde ir. Al llegar, no había mucha gente, estas son fechas muy familiares. En el comedor me di cuenta que sólo estábamos cuatro personas, tres tías y yo, la verdad es que eran bastante feítas y muy entraditas en carne, por no decir gordas de solemnidad, pero yo necesitaba sexo y ellas me miraban con cara lasciva, había que recuperar tres meses de polvos no echados, así que me acerque a su mesa y cuando me quise dar cuenta estábamos borrachos y desnudos en la habitación de una de ellas, estaban más calientes que el rabo de una sartén, eran un par de años mayores que yo, no me anduve con preliminares simplemente agarre a la primera de la cintura estaba a cuatro patas y por detrás se la metí en su gordo coño de una. Ella estaba húmeda y empezó a gritar como una perra en celo yo me movía como un animal ella no tardó en correrse, una vez y otra , mientras las otras dos estaban haciendo un sesenta y nueve memorable, mis tres “Gracias de Rubens”, así les llamaba, todo en ellas era grande, el bamboleo de sus tetazas enormes sus magras en movimiento. No me aguantó mucho la primera de manera que después de tres orgasmos se cayó exhausta de puro placer. Mientras agarré a la segunda que aún estaba encima de su par tener sexual, y se la metí en su carnoso chochete, que estaba húmedo como la mantequilla fundida fue un polvo delicioso puesto que la que estaba debajo comenzó a chuparme los huevos, entonces le fui metiendo un dedito en su enorme culo, a lo que ella dio un grito de sorpresa, pero estaba tan necesitada de sexo que no protestó, yo seguía bombeando con fuerza y ella se corrió dando unos gritos que casi se me baja del susto. Entonces agarré a la tercera, pero hubo un pequeño problema, era virgen y después de verme hacer el bestia tenía miedo de que le hiciera daño, por lo que cambié el chip, entonces con sumo cuidado encaré mi polla hasta su cueva inexplorada y poco a poco había desvirgado un par de agujeros del culo pero esto era distinto, si lo hacía bien iba a ser parte de la historia de esta chica. Con lo que me tomé todo el tiempo del mundo, fui tierno con ella así mismo les pedí a sus compañeras que le sobaran las tetas y le besaran para que estuviera muy excitada, con pequeños empujoncitos mi polla rompió su himen ella dio un grito de dolor, yo paré y mientras ella se recuperaba un poco mi dedo jugaba con su clítoris, entonces comencé a bombear, muy lentamente, al cabo de un par de minutos sus caderas comenzaron a moverse rítmicamente conmigo lo había conseguido, le estaba gustando, después de todo el esfuerzo, la saqué y ellas mamaron con avidez pero con poca precisión de hecho algún mordisco involuntario me llevé, pero disfrutamos como animales, una vez descargada mi leche, estábamos cansados y nos dormimos profundamente. A la mañana siguiente ellas estaban durmiendo y yo me levanté con el mástil en todo lo alto así que comencé  a frotar mi polla en el coño de una de ellas ella se fue animando y yo poco a poco se lo fui metiendo, era la ex virgen, había que recuperar el tiempo perdido y le brindé una follada memorable, mientras ella estaba en una situación de duerme vela, la lleve a su séptimo sueño de placer puro, al final se corrió, me fui para el cuarto de baño y cogí un bote de vaselina, me embadurne la polla, estaba decidido iba a dejar de ser virgen en todos los agujeros posibles, faltaba el último así que le metí un dedo lleno de vaselina por su ojete mientras le hacía una paja en su clítoris inflamado por nuestro polvo reciente, ya llevaba dos agujeros cuando me percaté que la otra amiga miraba con curiosidad, ella no me decía que no, con lo que seguí con lo mío cuando me quise dar cuenta la compañera le estaba comiendo el chocho con ansia lo que me facilitaba el trabajo de manera así que encarando mi polla contra su ojete dilatado con dos dedos le introduje mi capullo ardiendo de placer, ella dio un alarido pero no se apartó era una auténtica viciosa, así que poco a poco la fui taladrando como si de una estación de metro fuera sus nalgas inmensas no me permitían hacer mucho más con lo que apartando grasa de su gran culo pude hacer algo más. Fue inmenso bombee y culee, ella me seguía rítmicamente mientras su amiga le comía su gran coño, al final se corrió calculo que hasta tres veces y yo hice lo propio después de haber bombeado su culo cerrado durante un buen rato me descargué dentro de ella y fue una gozada ver como su amiga se comía mi semen saliendo de su puerta trasera. Ella me lo agradeció dándome otra mamada memorable, la verdad es que aprendía rápido se notaba que era una chica lista. Una vez lista agarre de las caderas a la amiga, y sin menos miramientos, poniéndola a cuatro patas la ensarté de una ella aguanto el dolor con una mueca pero no dijo nada simplemente se calló pero la seguí taladrando sin miramientos era una auténtica gozada y ella comenzó a relajarse al cabo de un rato mi rabo salía y entraba de su culo con suavidad, estaba disfrutando tanto que ella se corrió como una cerda yo hice lo propio en su culo….estaba cansado muy cansado el problema es que tenía que encular a una tercera y yo tenía un dolor de huevos insoportable, así que descansé y les pedí que prepararan a la tercera en discordia, pero se negó, y yo como no soy un animal, lo único que hice fue follarla por el agujero normal, eso sí tardé media hora en correrme, eso sí ella se corrió más de siete veces con lo yo acabé deshecho no había estado tan cansado en la vida.

Después del puente se corrió la voz entre las chicas de lo bien que lo hacía y que no tenía miramientos con el físico, mis gordas se habían encargado de ello, con lo que todos los días tenía un par de polvos  asegurados, durante ese mes creo que pasaron por mi cama cerca de quince tías distintas, no es que fueran las más guapas pero era bueno, muy bueno en la cama. Un día mi compañero de cuarto Matt, me dijo:

–       Pedro, como puedes ser tan bestia follando….

–       Ah, tío si follaras como yo no te lo preguntarías…

–       Es que…no lo he hecho nunca…

–       ¿Qué?..

–       Lo que oyes…nunca he estado con una mujer….

–       Bueno eso, lo voy a arreglar esta noche, hoy he quedado con una de mis amantes y como es una viciosa, estoy seguro que va aceptar hacer un trío..

–       ¿Harías eso por mí?

–       Te debo muchos favores, déjame que te compense de alguna manera.

–       Gracias eres un amigo..

–       Ahora escucha lo que vamos hacer

Por la noche, llego mi amiga la ex virgen que se había convertido en una viciosa de cuidado, la estábamos esperando nos magreamos y cuando estábamos desnudos follando en la postura del misionero mi amigo salió de nuestro cuarto de baño en pelotas, joder tenía una polla tan grande como la mía que ya es decir y se la metió en la boca, ella puso cara de sorpresa pero no pestañeo y le hizo una mamada lo que pasó luego fue que mi amigo con dos lametones se corrió en su boca y ella se lo tragó todo sin importarle mucho y muy educadamente le dejé el sitio a mi Matt, con lo que ella se corrió casi enseguida que mi amigo la ensartara de una, entonces le dije a mi compañero que se tumbara ella se colocó encima de él y lo montó como una posesa, él se comportó como un jabato, acto seguido yo se la metí por el culo muy lentamente, le hicimos una doble penetración salvaje, ella se corrió no menos de tres veces mientras le embestíamos por los dos lados al final nos corrimos en su cara y mi amigo dijo….-ha sido el mejor polvo de mi vida. Con lo que los dos estallamos en una estruendosa carcajada..ya no tuvo problemas de follar se corrió la voz y él paso al “Hall of Fame” de la Uni.

El problema de ser tan golfo, es que mi rendimiento deportivo bajo estrepitosamente, así que después de una severa charla con mi entrenador, no me quedó más remedio que levantar el pié para no tener problemas. Entre tanto Jen intentó contactar conmigo varias veces pero yo me negué a hablar con ella. Me había engañado….y yo había intentado pasar página. Estaba de moda, la gente me apreciaba, las tías me perseguían para follar, tenía una agenda con más de treinta tías que con solo descolgar el teléfono las tenía abiertas de piernas. Mi rendimiento deportivo iba a más, pero todo llega a su fin.

Volvíamos de una competición en pista cubierta, cuando nuestro autobús volcó al patinar en una placa de hielo…del resto no me acuerdo, había entrado en coma debido a un fuerte golpe en la cabeza. Desperté una cinco días más tarde, tenía una pierna y un brazo escayolado y mi cara parecía un poema, tenía una cicatriz en la cabeza, me habían tenido que operar para sacar el coagulo que me había producido el golpe. En la habitación estaban mis padres, mi compañero de juergas Matt, y ella……

docestrange

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