Lucas

Nuestro encuentro no fue casualidad, no, nuestro encuentro fue programado pero ninguno de los dos realmente asumia que terminaría así. Nos habíamos conocido semanas atrás en un chat, en  esas aplicaciones de teléfonos inteligentes.  No me agradaban los tipos que partían diciéndome «quieres ver mi verga»  o «que lindas tetas nena»  cuando mi foto era un cachorro.  Pero entonces me hablo él.  Inteligente, simpático, risueño y según sus fotos muy guapo. Pero sobre todo…mayor que yo. Estaba harta de tipos de mi edad y realmente estaba interesada en encontrar alguien mayor que yo aunque fuera un par de años. Asi que despues de dos semanas de hablar por el chat sobre cosas triviales, descubri que me llevaba mas de 15 años y que era un verdadero caballero, sin embargo fue un caluroso día viernes que él saco a relucir un atisvo de su verdadera personalidad, aunque admito fue inteligente ya que usó su tema clásico: El clima.

Lucas: Acaso no tienes calor?

Angelita: Claro que tengo calor… Hacen 32° y mi oficina no tiene aire acondicionado.

Lucas: Podrías venir  a darte un chapuzón a la piscina después del trabajo 😉

Angelita: Esa  suena como  una buena idea

Lucas: Aunque..

Angelita: Aunque qué?

Lucas: Bueno, en esta piscina no se usa traje de baño convencional

Angelita: jajaj ¿ah no?  ¿Y que tipo de bañador se usa?

Lucas: Pequeños… Muy pequeños. Transparente….o nada en realidad.

Angelita: Pero entonces mis bubis quedarían al aire y se vería  mi horrible trasero

Lucas: Bueno, mejor para mí 😉 si tus pechos quedan al aire y más rico para mis ojos el ver tu trasero con un exquisito hilo dental en el medio

Angelita: Me escandalizas.  Acaso estas caliente?

Lucas: Tus ultimas fotos de perfil me han comprobado lo que me imaginaba, asi que sí. Me tienes caliente…. Además esa boquita tuya…uff, me pone desde hace rato

Angelita: Porque no habías dicho nada

Lucas: porque soy un caballero

Angelita: De verdad?

Lucas: Ja! Nop. Solo esperaba el momento adecuado

Angelita:  por dios, eres un bobo

El solo envio un emoticon sonriente  y me ofrecio visitarlo cuando quisiera. Desde esa conversación  todo se volvió mucho mas personal y los dos comprobamos que nos atraía el otro y eso significo que ambos nos relajaramos. Comenzamos a enviarnos fotos,  a veces simples como en el trabajo  o en el parque paseando y otras veces mas calientes como en ropa interior, apenas tapando nuestras partes  o simplemente sin nada cubriéndonos y él en varias ocasiones mencionaba que le gustaban mis  grandes pechos. No es por presumir, pero desde pequeña tuve grandes y redondos pechos. Es mi mejor atributo y eso al parecer lo volvían medio loquito

Con los días salieron a relucir esas perversas personalidades que uno oculta en línea.  Él,  extremadamente morboso y dominante, exigía fotos de mis pantaletas mojadas durante las horas de trabajo,  de mis pezones duros cuando me hablaba como señor  o audios donde le rogaba me dijera cosas mas sucias para masturbarse en la noche oyendome.  Yo,  una morbosa sumisa que se mojaba el doble cuando el me trataba de «putita» o «zorrita», que disfrutaba calentarlo durante el dia para correrse en el baño del trabajo y contarle con lujo de detalle como lo dejaría usarme si alguna vez nos juntábamos.

Entonces ocurrió, después de mucha insistencia y de pasar un fin de semana sin hablar aquel lunes en la tarde le dije que sí, que pasaria por su departamento, pero solo para conversar…solo para ver como nos llevabamos (si, lo se, era una ilusa)

Durante el dia la expectación fue potente…cada vez que hablabamos nos reíamos y nos confirmamos que si uno no quería no pasaría nada, pero no pudimos evitar contarnos lo calientes que estábamos por el otro. Esa tarde salí de la oficina y tome mi bicicleta, esa que muchas veces me dio orgasmos en mitad de la calle al recordar las conversaciones calientes y sucias que tuve con Lucas durante el dia.  El asiento de esa bicicleta fue la que me rozaba el clitoris duro cada tarde que el con sus fotos  y mensajes me dejaban ardiendo  el coño haciendome soñar con su modo dominante y señorial.

Mis piernas temblaban cuando llegue a su edificio y sabia que no había sido el ejercicio.  El conserje me dio el número de piso y permitió que subiera con mi bici hasta el departamento.  Durante los 20 pisos me preguntaba  si lo que estaba haciendo era lo correcto. O cuan tonta estaba siendo al ir a meterme a un lugar desconocido.  ¿Y si era un enfermo?,  ¿y si todo salia mal? Se abrieron las puertas del ascensor y no tuve más dudas.  Él,  en la puerta de su departamento miraba el ascensor con hambre y ahí estaba yo.  Ansiosa de ser su comida.

Nos saludamos como buenos amigos, sonriéndonos y contándonos como estábamos.  El trato era solo conversar y  la verdad es que por casi dos horas hablamos de la vida,  los amigos,  nuestro pasado y futuro.  Pero al ver la hora nos dimos s cuenta ya llevábamos una botella de pisco vacía, el habia  fumados varios cigarros y yo ya habia ido al baño a refrescar mi rostro por lo acelerada que estaba. En cuanto sali vi la verdad, yo le gustaba y a mí me gustaba el…  Y ambos sabíamos que esto terminaría bien

Pero quien daba el primer paso?

Yo no  habia hecho esto antes. Si bien habia salidos con otros hombres y ya habia incurrido en el sexo, mi experiencia era horrible en «la seduccion», asi que le ofreci un juego de preguntas por turnos, si demorábamos mas de 10 segundos en hacer la pregunta o si alguno repetía una ya hecha debía entregar una prenda.  A los dos nos nos la idea y sentí el calor de espera  excitante en la espalda.  Llevabamos dos vasos mas de trago y ninguno repetia la pregunta, me reia a carcajadas tomando un poco de mi vaso cuando él se equivoco.

La risa de los dos fue obvia,  se saco los zapatos para burlarse de mi.  Pero el alcohol comenzó a hacer efecto y en solo unos minutos las preguntas se repitieron y cuando no llegaron más ideas mi blusa,  mis medias  y mi falda habian  terminado en el sillón a mis espaldas. El solo en bóxer con una evidente erección  y yo en ropa interior nada mas.

Me tocaba una pregunta y supe que seria la que definiría la noche.

-Tu turno hermosa-  Me dijo mirando mis pechos- oh dios esas me distraen

-es la idea cariño – le dije sensualmente mientras me lamia los labios y miraba su boca- ok,  tengo mi pregunta.- tomó un sorbo de su bebida mirándome a los ojos y luego hacia mi boca, supe que mi pregunta era la correcta. Me acerque a el y susurre-   ¿Besar  sin temor o aguantar las ganas de hacerlo?

No tuvo ni que pensar la respuesta.  En dos segundos se levantó de su silla y se arrodilló agarrando mi cara y metiendo su deliciosa lengua en mi boca.  Gemimos al unísono  al sentirnos mientras me levantaba de la silla y me sentaba sobre la mesa. Senti sus manos en mi pechos y desabroche mi sujetador lo mas rápido que pude.

-Buena chica- dijo mientras me volvia a besar agarrándome el pelo con fuerza. Tire el sujetador por ahí y sus manos comenzaron a masajearlos. Dejo mis labios solo para meterse un  duro pezon a la boca. Que sensación mas deliciosa. Me duele mi vagina al recordar como torturó esos pezones.  Agarraba mis pechos y los movía a todas partes mientra su lengua jugaba con los pezones y los ponia mas duros todavía.

-He deseado estas toda la noche – gruñó amasandolas duro haciéndome gritar. Agarre su cabeza y tome su pelo para afirmarme

-Entonces cometelos-  gruñi de vuelta sintiendo como mis pantaletas se mojaban con su tono de voz- hazme gritar… amo-le susurre al oido al recordar como me decía que le ponia a mil esa palabra en nuestras conversaciones.

Solo dos segundos despues lo tenia restregandome su verga contra mi pantaleta mientras  engullia mis pechos.

Quise tocar su miembro pero sus manos fueron a mis muñecas y las agarro tras mi espalda.  Dejo mis pechos un segundo para llevar su boca a mi oido

-Dime que pare- negue con la cabeza- si no lo dices ahora te clavare mi verga toda la noche y no habra forma de parar

Sonrei y le pase mi lengua por su cuello

-¿Esa es una promesa?

Me tomo del trasero y me llevo hasta su cama a unos pasos de distancia.  Me tiro sobre la cama  y me abrio las piernas con fuerza. Sin siquiera mover la pantaleta de lugar metio sus dedos, los saco  y se los llevo a la boca

-Mmmm toda mojada… Deliciosa

-No juegues conmigo- le reclame cuando solo lo vi quedarse ahí parado, su mano llego a mi nalga en dos segundos con un sonoro golpe

-Jugare contigo todo lo que quiera cariño- dijo mientras se terminaba de sacar toda la ropa y me mostraba su maravillosa verga, se arrodilló frente a mi y movio hacia un lado mis pantaletas  metiendo su lengua hasta el fondo.

Y ahi,   justo ahí damas y caballeros,  tuve  el primer orgasmo de la noche.  Su lengua hacia maravillas en mis labios y en mi clítoris,  cuando metió sus dos dedos en mi interior mientras tomaba entre sus dientes mi clitoris llegue como jamas lo habia hecho.

-Bien hecho perrita, me gusta que te corras- dijo cuando se levanto-  ahora levanta ese culo que tanto deseo

Levante las caderas dejando mi vagina expuesta a el y mi trasero al aire.  Sus manos tomaron mis pantaletas y las hizo trizas.  Reviso cuan mojada estaba mi coño con la cabeza de su  hermosa y gran verga mientras todavia me recuperaba del orgasmo y me la clavó sin dudar.  Ambos gritamos de placer  cuando entro por completo. Tomo mis cadera y se salio enterrandose nuevamente en dos segundos

-oh dios…. Siiii –  yo gritaba como posesa mientras el entraba y salia por completo- aaaggg me romperás

-Es exactamente lo que quiero perrita- dijo mientras entraba con fuerza –  quiero romperte ese coño  goloso.  Quiero que mañana apenas puedas sentarte.

Dijo eso y sentí su dedo tanteando mi culo. En ocasiones habiamos hablado de eso, de las pocas veces que lo habia probado y que no me habia gustado. Grite de sorpresa y me puse tensa, pero su otra mano me disparo una nalgada y despues comenzó a torturar mi clitoris con fuerza.

– Ahora vente para tu amo perrita

Mi mente luchaba entre el placer, el descubrir que su dedo entraba en mi canal trasero y que su verga me daba tan duro que mis jugos salian como locos hasta llegar a su mano

-no… No puedo

Una nueva nalgada y una clavado fuerte de su verga fueron la respuesta

– Correte ahora dije!

Su dedo entro por completo junto con su verga al mismo tiempo.  Su otra mano se fue hacia mi pezon y lo apretó. El grito que salio de mi al correrme fue espectacular, mis piernas temblaron y el no paro de taladrear su verga en mi interior.

-Eso perrita-me decía mientras me daba duro y yo me corría – sigue corriendote para tu amo. Correte en mi verga

Mi vagina palpitaba mientras apenas aguantaba una corrida asi. Cuando apenas me recuperaba saco su verga de mi vagina y  su dedo en el culo comenzo  jugar. Subio mis piernas hasta sus hombros y volvio a morder mi clitoris mientras agregaba un segundo dedo en mi culo.

-Oh, ya deseo  verte con dos vergas perrita…  No,  mejor tres.  Una clavada aqui-dijo mientras enterraba sus dedos en mi culo- otra verga grande dandote duro en tu coño de niña golosa- paso su lengua a lo largo de mi vagina y terminando en mi clitoris –  y otra dandote leche por  la boca perrita – Todo lo que me decía me volvia loca y sus dedos hacian que sintiera toda la sangre en mi cabeza. -¿te gustaría eso verdad?- decía mientras me comia entera- Te gusta porque eres golosa, eres una perra en celo claro que te gustaría… Muchas vergas para comer, que te den una y otra vez  ¿verdad?

Sus dedos comenzaron a moverse mas rápido en mi culo jodiendome con ganas mientras yo cerraba los ojos e imaginaba lo que me decía. Jamás había probado ser usada por varios…pero con el haciéndome todo eso era fácil imaginarlo y mis gemidos le hicieron saber que de verdad me ponía muy caliente la imagen… yo y muchas vergas

-Oh dios perrita, asi te quería tener- gruñó mientras se levanta del suelo y ponia la cabeza de su verga gigante en la entrada de mi culo, saco sus dedos y levanto mis piernas hasta mis hombros.  Acerco su boca y me metio su lengua entre la mia haciéndome sentir mi sabor directamente de sus labios.  Me susurro viéndome  a los ojos-  Tu dulce culo me va  a recibir ahora y no hay nada que puedas hacer para evitarlo- Se movio y su cabeza entro en mi culito usado y preparado por sus dedos.  Mi respiración se volvio mas erratica al sentirlo entrar  y me beso con fuerza al meter su verga un poco mas.

-Auch- me queje y el solo sonrió

-Sin quejas perrita… Tu querias esto, tu viniste por esto- dijo con los dientes apretados al entrar un poco mas  mientras me veia boquear y sus manos se fueron a mis pezones- ahora eres mi perra y haras lo que yo quiera. Ahora mismo agarra tus pechos y damelos.

Al demorarme un poco entro unos centímetros mas en mi culo. Tome mis pechos y ofreci mis pezones para su boca

-la mejor comida para la noche- gruño antes de metérselos a la boca. Los comenzó a lamer, apretar, los mordió y los chupo con fuerza haciendo que mi vagina palpitara ansiosa.

-Y así es como se disfruta un rico culo mi perrita goloza- dijo sonriendo grande.

-¿Qué?- mi mente vagaba en el placer y dolor. El lo noto y se movio un poco para hacerme saber a que se refería. Estaba completamente adentro

-Tienes toda mi verga adentro golosa… Y me aprietas como un puño.  Ahora te puedes correr de nuevo- llevo una de sus manos hacia mi vagina hinchada, abierta y metio dos dedos rápidamente

-aaaaaahhhhh siiiii.. – mi grito salió desde el mas profundo placer que estaba sintiendo. Me  follo el culo  con su maravillosa verga y la vagina con los dedos casi al mismo tiempo y yo no podia hacer nada mas que gritar de placer.  Sus dedos pasaron a ser tres y su verga se agrando

-Ahora perrita.  Llenare de leche tu culo asi que mas vale que te corras si no quieres que te castigue

– Sí. Si si… Mas fuerte!! – grito mi otro yo en celo mientras me corria en su mano y sentia su leche invadir mi culo. Me dio una par de estocadas fuertes en el culo mientras me corria con sus dedos dentro.

-Toma mi leche- gruño mientras se corria en mi interior- Tu culo se esta tragando mi verga perra. Tomala toda

Y esa fue la primera su primera corrida de la noche. Se salió de mi para descansar, mis piernas cayeron como saco a la cama y mi respiración era completamente acelerada. Aun así, seguía caliente y el también.

Se levanto al baño y se limpio, trajo consigo una toalla y limpio mi trasero jugando con el material mas de la cuenta en mi entrada trasera. Mi mente seguía en blanco, apenas notaba que el había comenzado a jugar con mi clioris hasta que sentí sus dedos en mi interior.Comencé a gemir y el se rio en mi oído

-¿Quieres mas perrita?- pregunto mientras agregaba un dedo a mi vagina

-¿Puede dar mas, Señor?- pregunte por fin agarrando y conociendo su verga  con mi mano. Dios, no podía creer que de verdad eso haya entrado en mi culo. Gracias a dios me preparo porque sino estaría completamente rota. El solo siguió masturbándome y moviéndose en mi mano por unos minutos cuando de repente saco sus dedos y gruño.

-Te prometi verga toda la noche cariño, yo cumplo- se levanto en la cama y acerco su verga a mi boca. Mientras mas de cerca la veía mas quería de ella- Pero como buena perra, debes darle todo el placer a tu amo. Comete tu cena- dijo mientras me tomaba del cabello y me enfrentaba a su poderosa erección

Su cabeza brillante y gorda me saludaba con una gota de su leche en la punta. La lami suavemente mirándolo a los ojos. El sonrio y espero, mi lengua poco a poco lamio todo el tronco hasta llegar a la base, sabia que era imposible que entrara en mi boca pero haría lo mejor de mi para que se pudiera. Iba a tomarlo con mi mano pero me gruño un brusco NO, porque “las perras comen sin las patas”. Lentamente mi boca lo fue tragando escuchando como su respiración cambiaba indicándome que iba bien. De vez en cuando lo miraba, el no se perdia ningún momento de la felación.  Comencé a mover mi lengua a su alrededor y su mano se apretó en mi cabello

-Si- decía con los dientes apretado- oh, si perrita. Mas rápido, chúpame- lo succionaba mientras entraba mas y mas gracias a su agarre- Oh eres la mejor perra en años. Tragalo todo y te dare lo que quieras- mi cabeza se movia  de acuerdo a su mano y cada vez se hacia mas rápido, en un momento me quede quieta cuando sus caderas se empezaron a mover, el me estaba follando la boca e increíblemente me tenia a mil. Estaba goteando entre las piernas y estaba segura que me correría solo con el en su boca. Lo sentí crecer en mi garganta pero antes de poder tragarlo el se salió de mi y tiro su ardiente leche en mi cara y pechos.

Su respiración se estaba normalizando cuando solto mi cabello, volvió a tomar la toalla y me limpio la cara sin antes tomar un poco de su leche con su dedo y hacérmelo tragar

-Te gusta la leche de tu señor?- Pregunto con los ojos ardiendo

Solo me saboreé y asentí haciéndolo sonreir.

Me dejo ir al baño por unos minutos y mientras me limpiaba pensaba en cuantas veces me había corrido y como es que ninguna vez  había disfrutado de algo así. Sonrei y me sentí saciada, volvi a  la habitación y me di cuenta que el había hecho unos cambios en la cama. El estaba al lado de esta, increíblemente con una lista erección mirándome y con telas en las manos

-Acuestate- ordenó mientras se masturbaba. Lo mire extrañada ya que en mi pensé la noche había terminado (si, lo se. Los hombres, en especial mi ex novio, me habían mal acostumbrado a solo una vez por noche) Pero al parecer este madurito  tenia mucho por darme aun. Como me demore en obedecer camino hacia mi y me agarro la cara con fuerza- Que ocurre princesa. ¿No puedes mas? Porque tengo mucho planeado para tu coño, tu boca y tu culo

Mi respiración se agito y negué con la cabeza sin saber bien cual había sido la pregunta. Me beso con fuerza, mientras su mano se metia entre mis piernas tanteando lo mojada que estaba y jugando con mi clítoris. Gemi de placer

-No tienes idea cuantas veces mi corri con la imagen de tu vagina hinchada y mojada en mi mente- me dijo al oído mientras metia un dedo en mi interio- cuantas veces imagine tu culo tragándose mi verga como lo hizo esta noche- su otra mano acaricio mis nalgas- y cuantas veces me puse duro al ver tu boca  pintada e imaginar trabajándome la verga.

-Era como lo imaginabas

-Es mejor…y quiero mas. Quiero ser tu amo, quiero ser tu dueño y quiero ser quien te de los mejores orgasmos de tu vida.

-Ya lo has hecho

-Aun falta perrita… y tu cuerpo me indica que quiere mas- Se puso detrás mio,  tomo mis manos en mi espalda y amarro a la altura de los codos mis brazos doblandolos con una tela suave y lentamente sus manos volvieron a lo que estaban haciendo.- Estas tan mojada que mi verga entrara sin problemas.

Me tiro sobre la cama boca abajo y abri mis piernas para recibirlo.

-Ts, ts …no querida. –Tomo mis piernas y las cerro aprisionándolas con sus rodillas- Esta forma es mejor- dijo mientras mi vagina era abierta por su verga casi dolorosamente. Pero la sensación de estar mas apretada sin poder moverme y siendo abierta por su cabeza fue increíble

-Oh dios- comencé a gemir de gusto

-Asi es perrita, ¿te gusta?

-Si, si…oh mas!

Entro casi la mitad de su verga en mi apretada vagina. Podia sentir lo mojada que estaba y lo grande que se había puesto el.

-todavia quieres mas?

-Si, si …no pares

Su verga jugaba en mi vulva y en mi clítoris..cada vez que intentaba moverme el se enterraba un centímetro mas.

-Veras, esta posición me pone mas caliente de lo normal.- dijo mientras lo sentía entrar un poco mas- Porque tu estas ahí, sin poder escapar con mi verga enterrada en tu zorrita golosa y tu culo a mi disposición- volvió a meter mas su verga mientas su dedo acariciaba mi entrada trasera suavemente dándome un escalofrio- entonces me viene a la mente como te pone que te diga que eres mi putita especial- entro por completo su verga y se quedo ahí suspirando sintiendo como yo palpitaba a su alrededor- mi perra golosa- gemi de calentura- siii…eres una perra muy mala pequeña- me dio una nalgada fuerte mientras intentaba moverme para que me follara- quieres mas  verga pequeña puta

Asenti

-Dilo…ruégame

-Porfavor…dame mas- otra nalgada

-Pidemelo correctamente- dijo mientras se empezaba a salir

-Deme mas, señor, por favor. Deme mas verga. Métasela a  su perrita goloza

-oooohhh Bien dicho

Se salió de mi vagina por completo y volvió a entrar en dos segundo hasta el fondo

SIIIIII

Se agacho hasta que su pecho choco con mi espalda y comenzó  a moverse como un animal, con furza y rapidez

-¿Te gusta que te trate como mi perrita?

-Si, deme mas amo…dele a su perra

-OH, cariño, eres una perra golosa ¿verdad

Su velocidad me estaba volviendo loca, el no poder safarme, el sentir su voz en mi oído y su verga en mi interior me estaba llevando a la gloria. Hay algo en no poder moverte que hace que la excitación sea mas fuerte…como si estuvieras siendo violada, me asustaba lo mucho que me gustaba

-Oh dios…mas..no pare por favor

Sentí su mano entrar entre mis piernas y tomar mi clítoris

-¿Quieres correrte?

-si señor

-te vas a correr en mi verga

-si porfavor

-bien…quiero que te corras mientras violo tu coñito apretado  y que  grites muy fuerte..quiero sentir tus jugos en mi mano perra.

-aaaahh..

-quiero que todos sepan que tu amo esta haciendote correr

-oh dios mio amo!

-quiero que mañana te sientas violada por todos tus agujeros y sonrias- apretó mi clítoris y  comenzó a moverlo con fuerza- correte ahora perra

-no pares no pare… no pare por favor

– oh creeme mi amor, no parare hasta mañana

Me violo con fuerza por un buen rato en esa posición, haciendome correr mas de 4 veces y no podía parar de pedirle que siguiera. Esa noche descubrimos lo fogozos que nos volviamos juntos. Probamos varias otras posiciones esa noche y salieron a la luz algunass ideas que queriamos probar juntos.

Sin embargo eso lo dejare para un siguiente relato, si es que quieren saber mas sobre lo maravilloso que puede llegar a ser Lucas, un hombre mayor pero definitivamente que sabe dar placer 😉

Bibliotecaria

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