Con Pedro…el padre de Cristina (parte2)

Yo me fui de casa de Cristina un poco tocada moralmente.

No sabía bien bien qué hacer. Sí dejar ese tema zanjado. Si ir a por más… Lo que ronda por mi cabeza es qué mi morbo ha hecho tirar una fantasía a delante. Entonces seguir con ese morbo podía con mi ser.

Volví a quedar con Cristina, estamos tomando algo cuando ella salió al baño. Entonces no vi mejor oportunidad que remanar en su bolso y coger el móvil de Pedro.

una sensación extraña recorría mi estómago y hacía temblar mis piernas.

Escribir y borrar como 30 veces el mensaje que le quería escribir a Pedro y no fue hasta la noche cuando por fin me decidí.

WhatsApp

Hola Pedro. O manos calientes, no sé bien como llamarte ni cómo llamar a lo que sucedió la noche del sábado. Pero algo recorre lo estómago y no sé si es tu leche o algo malo… Que haces? Te importa que te escriba?

Un besito.

Elia!

Ese fue el mensaje que le escribí literalmente. Ahora sólo faltaba su contestación.

WhatsApp Pedro

La mejor manera de solucionarlo es volviéndonos a ver. Y comprobaras, Si sigo caliente. Vente a casa de Cris y lo vemos.

Yo con Cris tenía una relación muy muy muy buena, podía ir a su casa sin preguntar i esperar a que llegara. Servir me lo que me apeteciera de la nevera, o incluso descalzarme los zapatos y ver la televisión es tirada en el sofá.

Así que con más morro que nada, a la mañana siguiente, que yo sabía que Cris trabajaba. Me puse un vestido de color blanco mis converse. Sí sí no me falta nada de ropa… Cogí el coche y me planté en la urbanización de Cris.

Parecía que era mi primer día que conducía, mis piernas temblaban y el corazón me latía a mil. Parecía que volvía a tener la polla de Pedro cerca.

Pero cogí carrerilla, salí del coche y fui directa a la puerta. Allí antes de tocar el timbre sonó la puerta para que pasará, no me dio tiempo ni a tocar al timbre.

Entre en casa de Cris y detrás de la puerta no había nadie. Así que dejé mi bolso y dio unos pasos buscando quién podía haber. Cuándo gire mi cabeza hacia el comedor, allí lo vi sentado en el sofá

-hola Pedro.

-Hola Petita… Te has dejado algo.

-Sí creo que sí.

-Tú dirás yo no he tu salido de casa desde entonces.

-Resulta que alguien con las manos calientes, y con otras cosas más calientes todavía, No acabo su faena y tengo algo pendiente con él.

-oh vaya!!!

-pues encuéntralo si quieres, estás en tu casa.

Me acerque al sofá y por la zona en la que no estaba el, apoye mis rodillas incliné mi cuerpo y sabía que mi vestido se iba a acortar. Dejando ver todo mi culo y me raja.

-ostia puta!!!!

Exclamó Pedro…

-no por aquí no veo nada. dije… haciéndolo parte del juego…

Me levanté, le miré…

-Perdona!!! Me dejarías mirar allí a ver si lo encuentro?

-claro señorita!

Tardó nada y menos en levantarse.

Yo hice la misma operación en el cojín anterior, simulé que buscaba alguna cosa.

Entonces Pedro ya no puedo aguantó más. Estoy segura que podía ver toda mi raja desde la punta de mi coxis hasta la punta de mi coño. Y con una de sus manos acabo de levantar el vestido hasta casi mi cuello. Y su mano empezó a tocarme. yo giré Mi cara y lo miré, con la misma sonrisa que la del otro día. El ni me miró simplemente siguió tocándome.

Apartaba una nalga, luego la otra, pasaba la mano por el medio…me apretaba una nalga…

Hasta que me puse de pie.

-Anda mira si lo tenemos aquí! Ya te he encontrado, dije irónicamente…

Pedro seguía a lo suyo. Llevo una de sus manos a mi vestido y lo bajo hasta que mis tetas salieron. Pero yo me hice un poco la estrecha.

-Ehhh!!! Pero que…

-calla y chupa Petita.

Puso su mano en mi hombro. Creo que no llego a hacer nada de fuerza, que yo ya estaba arrodilladme en el suelo.

Me puse a deshacer el nudo de pantalón que llevaba y cuando lo logré baje su pantalón hasta sus tobillos. Y ese olor volvió a recorrer mis fosas nasales.

La polla no estaba completamente dura, de hecho estaba más bien flácida. La agarré con la mano y empecé a pajearla. No tardé en empezar a llenarla de saliva, o sea a comerme la con mi boca. Iba creciendo cada vez más… No era una gran polla, pero me había hecho disfrutar casi casi como ninguna en un tiempo muy breve. Seguí chupando un rato quise ser muy guarra, salivaba muchísimo. Eso hizo que supo polla empezará a gotear en el suelo. Cuando él se Dio cuenta de que la saliva caía al suelo me hizo parar.

-Parece que has mejorado desde el otro día nena.

Di unas lamiditas a la punta y me agarró del brazo que mi mano sujetaba su polla.

Él se sentó en el sofá con su polla dura y brillante, yo levante mi vestido y no pude evitar llevar mi mano a mi coñito. Frote un poco la humedad concentrada… Y sujetándome el vestido por los dos lados rodee con mis rodillas el cuerpo de Pedro. Solo colocarme, ja no té como su polla rozaba cerca de mi coño.

Estaba a punto de ser penetrada por Pedro, un sentimiento raro me inundaba, estaba extrañada pq hasta ahora todo el mundo con el que había tenido sexo era de mi edad, era de mi gusto y Pedro no era por todo aquello, era por morbo… Pero inundado también estaba mi coño. Así que puse la mano por detrás de mi espalda agarre la polla de Pedro y busque el agujero. No tardo nada en colarse. Me senté por completo en su polla y empecé a hacer movimientos suaves. Pedro me observaba, miraba mis tetas, mi cara, pasaba su mano por mi carita mientras yo movía mis caderas lentamente. Por mi cabeza pasaba que estábamos en el sofá de casa de Cris, el que había visto películas, reído, llorado y ahora estaba con el novio de su madre, algo verdaderamente excitante. Mi movimientos empezaron a ser más importantes, acabe inclinando mi cuerpo y poniendo las tetas en la cara de Pedro para cabalgar con más fuerza. Yo saltaba encima de la polla de Pedro y el solo parecía disfrutar, ni abría la boca, solo me apretaba las nalgas y apretaba contra mí cuando mi coño llegaba abajo, aunque yo me lo estaba pasando en grande!!!

Después de estar saltando por su polla un buen rato, bajo la parte de arriba del vestido y mis tetas salieron al aire. Ahora todavía se movían más cuando subía y bajaba. Pero entonces al poco decidí que ya estaba bien. Me levante y espere a ver su reacción. Se levantó tras de mí y no tardo en guiarme cogiéndome de los hombros hasta el apoyabrazos del sofá.

Me abrió bien de piernas, sujetándome las con sus brazos sí yo follándome. Empezó pero en poco rato estaba dándome fuerte tan fuerte que empecé a sudar. Esa elevación de temperatura hizo que él también lo notara. Me agarró del cuello, mordiéndose su labio inferior y siguió follándome. Mientras me agarraba me iba saltando algún cachete en la cara y eso me ponía a mil. En el tercer o cuarto azote, empecé a gemir como una posesa porque me estaba corriendo. Cuando notó que me corría, empezó a acariciarme el clítoris con toda su polla hasta lo más profundo de mi. Y gemí como si estuviese en mi casa… Cuando acabe de correrme, saco su polla y no sé qué teníamos los dos pero nos entendíamos sin apenas hablar. Me fui al sofá y me puse a cuatro patas.

-Que buena eres Petita.

Plaaaaffff!!!! Me Dio un fuerte azote.

-Aaaahhhh!!!! Grité…

-Mmmmm, suspiraba Pedro como si estuviese probando un plato exquisito.

Entonces noté como con su dedo pulgar, acaricia va mi rajita. Supongo que quería comprobar que me estaba gustando. Y creo que quedó bastante mojado porque tuvo que secarse la humedad de mí en sus dedos contra mis nalgas.

Cuando ya había acabado de manchar todas mis nalgas con mis flujos. Acercó su polla a mi coño y empezó a follarme de nuevo. La intensidad era normal. Pero más profunda que antes. Ahora ya estaba llegando su fin…

– Supongo que si te has dejado follar sin condón… tomarás pastillas, no?

– Por supuesto Pedrito!

Solo escuchar mi respuesta, me agarró de las caderas y empezó a darme muy fuerte, profundo, su respiración se aceleró y también empezó a gemir. Después de dar dos o tres embestidas más fuerte todavía que las anteriores. Saco su polla, y empecé a notar como su semen empezaba a caer encima del sofá de Cristina. Intenté llevar la mano a mi coño pero ya era muy tarde. Pues rápidamente mi vestido y con el mismo limpié lo que había caído. Suerte que el era de cuero!

Quedó la mancha de acabar de estar mojado, pero confíe que se iría. Aún preocupada por la mancha, fui tal como iba, tetas fuera y vestido subido a por algo para limpiar mejor el sofá. Lo liquidé antes de que fuera tarde y quedarán manchas o pruebas.

Pedro se sentó en el sofá…tal cual había acabado con su polla perdiendo fuerza…y yo me paré delantero suyo a vestirme nuevamente.

-Parece que alguien ha pagado su deuda…

-Ven nena.

Estiró la mano, yo se la di. Estiró hacia él, colocándome como una niña chica en su regazo.

-Podríamos repetirlo en mi casa… Tengo mucho que exprimirte…lo pasaremos en grande..

-Si ha estado bien…

-Venga Petita, este coñito tiene que exprimirse más. Yo no te obligaré, sólo que vengas cuando te apetezca, ok?

-Me parece buena idea.

-Con lo que has disfrutado con este polvito de nada…te enseñaré muchas cosas.

-Pero y tu «novia». La madre de mi amiga…

-y tu amiga? No se tienen pq enterar no crees?

-seguro que no!

Me besó…y me dijo.

-Anda vete no sea que vengan de sorpresa.

Me levanté y lo vi allí, tan morboso. Esa escena…Que no puede estar  de acercarme a la polla y darle un par de lengüetazos por que un brillaba del semen. Me acaricio del pelo…y me incorporé para besarlo.

– Venga nena…espero tu llamada!

– chao!

Y camine hacía la puerta, coge mi bolso le di una última mirada. Él ya estaba poniéndose los pantalones. Y salí…

Yo me fui de casa de Cristina un poco tocada moralmente.

No sabía bien bien qué hacer. Sí dejar ese tema zanjado. Si ir a por más… Lo que ronda por mi cabeza es qué mi morbo ha hecho tirar una fantasía a delante. Entonces seguir con ese morbo podía con mi ser.

Volví a quedar con Cristina, estamos tomando algo cuando ella salió al baño. Entonces no vi mejor oportunidad que remanar en su bolso y coger el móvil de Pedro.

una sensación extraña recorría mi estómago y hacía temblar mis piernas.

Escribir y borrar como 30 veces el mensaje que le quería escribir a Pedro y no fue hasta la noche cuando por fin me decidí.

WhatsApp

Hola Pedro. O manos calientes, no sé bien como llamarte ni cómo llamar a lo que sucedió la noche del sábado. Pero algo recorre lo estómago y no sé si es tu leche o algo malo… Que haces? Te importa que te escriba?

Un besito.

Elia!

Ese fue el mensaje que le escribí literalmente. Ahora sólo faltaba su contestación.

WhatsApp Pedro

La mejor manera de solucionarlo es volviéndonos a ver. Y comprobaras, Si sigo caliente. Vente a casa de Cris y lo vemos.

Yo con Cris tenía una relación muy muy muy buena, podía ir a su casa sin preguntar i esperar a que llegara. Servir me lo que me apeteciera de la nevera, o incluso descalzarme los zapatos y ver la televisión es tirada en el sofá.

Así que con más morro que nada, a la mañana siguiente, que yo sabía que Cris trabajaba. Me puse un vestido de color blanco mis converse. Sí sí no me falta nada de ropa… Cogí el coche y me planté en la urbanización de Cris.

Parecía que era mi primer día que conducía, mis piernas temblaban y el corazón me latía a mil. Parecía que volvía a tener la polla de Pedro cerca.

Pero cogí carrerilla, salí del coche y fui directa a la puerta. Allí antes de tocar el timbre sonó la puerta para que pasará, no me dio tiempo ni a tocar al timbre.

Entre en casa de Cris y detrás de la puerta no había nadie. Así que dejé mi bolso y dio unos pasos buscando quién podía haber. Cuándo gire mi cabeza hacia el comedor, allí lo vi sentado en el sofá

-hola Pedro.

-Hola Petita… Te has dejado algo.

-Sí creo que sí.

-Tú dirás yo no he tu salido de casa desde entonces.

-Resulta que alguien con las manos calientes, y con otras cosas más calientes todavía, No acabo su faena y tengo algo pendiente con él.

-oh vaya!!!

-pues encuéntralo si quieres, estás en tu casa.

Me acerque al sofá y por la zona en la que no estaba el, apoye mis rodillas incliné mi cuerpo y sabía que mi vestido se iba a acortar. Dejando ver todo mi culo y me raja.

-ostia puta!!!!

Exclamó Pedro…

-no por aquí no veo nada. dije… haciéndolo parte del juego…

Me levanté, le miré…

-Perdona!!! Me dejarías mirar allí a ver si lo encuentro?

-claro señorita!

Tardó nada y menos en levantarse.

Yo hice la misma operación en el cojín anterior, simulé que buscaba alguna cosa.

Entonces Pedro ya no puedo aguantó más. Estoy segura que podía ver toda mi raja desde la punta de mi coxis hasta la punta de mi coño. Y con una de sus manos acabo de levantar el vestido hasta casi mi cuello. Y su mano empezó a tocarme. yo giré Mi cara y lo miré, con la misma sonrisa que la del otro día. El ni me miró simplemente siguió tocándome.

Apartaba una nalga, luego la otra, pasaba la mano por el medio…me apretaba una nalga…

Hasta que me puse de pie.

-Anda mira si lo tenemos aquí! Ya te he encontrado, dije irónicamente…

Pedro seguía a lo suyo. Llevo una de sus manos a mi vestido y lo bajo hasta que mis tetas salieron. Pero yo me hice un poco la estrecha.

-Ehhh!!! Pero que…

-calla y chupa Petita.

Puso su mano en mi hombro. Creo que no llego a hacer nada de fuerza, que yo ya estaba arrodilladme en el suelo.

Me puse a deshacer el nudo de pantalón que llevaba y cuando lo logré baje su pantalón hasta sus tobillos. Y ese olor volvió a recorrer mis fosas nasales.

La polla no estaba completamente dura, de hecho estaba más bien flácida. La agarré con la mano y empecé a pajearla. No tardé en empezar a llenarla de saliva, o sea a comerme la con mi boca. Iba creciendo cada vez más… No era una gran polla, pero me había hecho disfrutar casi casi como ninguna en un tiempo muy breve. Seguí chupando un rato quise ser muy guarra, salivaba muchísimo. Eso hizo que supo polla empezará a gotear en el suelo. Cuando él se Dio cuenta de que la saliva caía al suelo me hizo parar.

-Parece que has mejorado desde el otro día nena.

Di unas lamiditas a la punta y me agarró del brazo que mi mano sujetaba su polla.

Él se sentó en el sofá con su polla dura y brillante, yo levante mi vestido y no pude evitar llevar mi mano a mi coñito. Frote un poco la humedad concentrada… Y sujetándome el vestido por los dos lados rodee con mis rodillas el cuerpo de Pedro. Solo colocarme, ja no té como su polla rozaba cerca de mi coño.

Estaba a punto de ser penetrada por Pedro, un sentimiento raro me inundaba, estaba extrañada pq hasta ahora todo el mundo con el que había tenido sexo era de mi edad, era de mi gusto y Pedro no era por todo aquello, era por morbo… Pero inundado también estaba mi coño. Así que puse la mano por detrás de mi espalda agarre la polla de Pedro y busque el agujero. No tardo nada en colarse. Me senté por completo en su polla y empecé a hacer movimientos suaves. Pedro me observaba, miraba mis tetas, mi cara, pasaba su mano por mi carita mientras yo movía mis caderas lentamente. Por mi cabeza pasaba que estábamos en el sofá de casa de Cris, el que había visto películas, reído, llorado y ahora estaba con el novio de su madre, algo verdaderamente excitante. Mi movimientos empezaron a ser más importantes, acabe inclinando mi cuerpo y poniendo las tetas en la cara de Pedro para cabalgar con más fuerza. Yo saltaba encima de la polla de Pedro y el solo parecía disfrutar, ni abría la boca, solo me apretaba las nalgas y apretaba contra mí cuando mi coño llegaba abajo, aunque yo me lo estaba pasando en grande!!!

Después de estar saltando por su polla un buen rato, bajo la parte de arriba del vestido y mis tetas salieron al aire. Ahora todavía se movían más cuando subía y bajaba. Pero entonces al poco decidí que ya estaba bien. Me levante y espere a ver su reacción. Se levantó tras de mí y no tardo en guiarme cogiéndome de los hombros hasta el apoyabrazos del sofá.

Me abrió bien de piernas, sujetándome las con sus brazos sí yo follándome. Empezó pero en poco rato estaba dándome fuerte tan fuerte que empecé a sudar. Esa elevación de temperatura hizo que él también lo notara. Me agarró del cuello, mordiéndose su labio inferior y siguió follándome. Mientras me agarraba me iba saltando algún cachete en la cara y eso me ponía a mil. En el tercer o cuarto azote, empecé a gemir como una posesa porque me estaba corriendo. Cuando notó que me corría, empezó a acariciarme el clítoris con toda su polla hasta lo más profundo de mi. Y gemí como si estuviese en mi casa… Cuando acabe de correrme, saco su polla y no sé qué teníamos los dos pero nos entendíamos sin apenas hablar. Me fui al sofá y me puse a cuatro patas.

-Que buena eres Petita.

Plaaaaffff!!!! Me Dio un fuerte azote.

-Aaaahhhh!!!! Grité…

-Mmmmm, suspiraba Pedro como si estuviese probando un plato exquisito.

Entonces noté como con su dedo pulgar, acaricia va mi rajita. Supongo que quería comprobar que me estaba gustando. Y creo que quedó bastante mojado porque tuvo que secarse la humedad de mí en sus dedos contra mis nalgas.

Cuando ya había acabado de manchar todas mis nalgas con mis flujos. Acercó su polla a mi coño y empezó a follarme de nuevo. La intensidad era normal. Pero más profunda que antes. Ahora ya estaba llegando su fin…

– Supongo que si te has dejado follar sin condón… tomarás pastillas, no?

– Por supuesto Pedrito!

Solo escuchar mi respuesta, me agarró de las caderas y empezó a darme muy fuerte, profundo, su respiración se aceleró y también empezó a gemir. Después de dar dos o tres embestidas más fuerte todavía que las anteriores. Saco su polla, y empecé a notar como su semen empezaba a caer encima del sofá de Cristina. Intenté llevar la mano a mi coño pero ya era muy tarde. Pues rápidamente mi vestido y con el mismo limpié lo que había caído. Suerte que el era de cuero!

Quedó la mancha de acabar de estar mojado, pero confíe que se iría. Aún preocupada por la mancha, fui tal como iba, tetas fuera y vestido subido a por algo para limpiar mejor el sofá. Lo liquidé antes de que fuera tarde y quedarán manchas o pruebas.

Pedro se sentó en el sofá…tal cual había acabado con su polla perdiendo fuerza…y yo me paré delantero suyo a vestirme nuevamente.

-Parece que alguien ha pagado su deuda…

-Ven nena.

Estiró la mano, yo se la di. Estiró hacia él, colocándome como una niña chica en su regazo.

-Podríamos repetirlo en mi casa… Tengo mucho que exprimirte…lo pasaremos en grande..

-Si ha estado bien…

-Venga Petita, este coñito tiene que exprimirse más. Yo no te obligaré, sólo que vengas cuando te apetezca, ok?

-Me parece buena idea.

-Con lo que has disfrutado con este polvito de nada…te enseñaré muchas cosas.

-Pero y tu «novia». La madre de mi amiga…

-y tu amiga? No se tienen pq enterar no crees?

-seguro que no!

Me besó…y me dijo.

-Anda vete no sea que vengan de sorpresa.

Me levanté y lo vi allí, tan morboso. Esa escena…Que no puede estar  de acercarme a la polla y darle un par de lengüetazos por que un brillaba del semen. Me acaricio del pelo…y me incorporé para besarlo.

– Venga nena…espero tu llamada!

– chao!

Y camine hacía la puerta, coge mi bolso le di una última mirada. Él ya estaba poniéndose los pantalones. Y salí…

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