Mis profes favoritos y Papá. (Parte 2)

A los 15 con mi profesor. Los que saben de mi historia conocen que mi primera experiencia sexual la tuve antes de cumplir los 14 años, fue con mi profesor de Tecnología de 40 años, se llamaba Fernando. Siguiendo la historia, pasado el tiempo, Fernando mi primer hombre, se convirtió en mi consejero y mejor amigo en los años sucesivos, así como el facilitador para aprobar otras asignaturas como la física del “Duro” Mauro. Lástima que lo bueno no dura para siempre, ya que cambió de instituto y de ciudad dos años después que rompiera mi infantil virginidad. La historia que voy a contar, me pasó al poco tiempo de marcharse esa persona a la cual amé mucho. Ya tenía 15 años en ese momento, aunque no es raro enamorarse a esa edad me volqué como una boba. Estaba pasando por una crisis emocional, mis notas cayeron considerablemente en pleno 4º de ESO, si bien no era una aplicada, no lo suficientemente inteligente como para mantener un nivel alto muy seguido, mis notas variaban entre 6’5 y 7, era raro que sacara menos de ese promedio. Y aquello que me fue tan bien con Fernando y Mauro lo puse práctica para remontar mis bajas de notas en estos momentos cruciales para entrar en el bachiller y la universidad. Es aquí donde entra en mi vida el profesor Alberto. Tenía en ese entonces 42 años, separado de su segunda esposa, porque  ella lo traicionó poniéndole los cuernos con un yogurín. Solía practicar deporte por las tardes en un gimnasio cercano a mi casa, por lo que su cuerpazo aparentaba menos edad de la que tenía. A decir verdad me ponían los hombres maduritos, de ahí que alguno ya hubiese mojado su rabo en mi chochito calentorro.

Alberto además era muy amable con todos de una forma sana, sin malicias, ya que era psicólogo y filólogo en lengua castellana, a la vez era nuestro tutor con lo que conlleva en cantidad de horas y en asesoramiento y orientación. Dado su cargo, el me citó a la sala de profesores a preguntarme sobre la repentina baja en mis notas, yo solo atine a decirle que no me sentía muy bien, me hallaba algo sola, ya que mi padre salía a trabajar temprano y a veces no llegaba por irse a pasear con sus amiguitas, y mi hermano solo vivía para su novia…, claro que ambos me complacían en todo, me compraban ropa y cosas que una chica de 15 años necesita, pero no tenía a quien contar mis problemas. Él me dijo que hablaría con mi padre al respecto y me mandó de nuevo a clase. Punto aparte, lo que dije al tutor era cierto, ya que mi consejera era Estrella, una vecina que sobrepasaba los 65 años…, me ayudaba y aconsejaba ante cualquier problema que tenía…era una madre para mí en ciertos temas delicados. Paso el tiempo y mis notas se mantenían igual, fue entonces cuando mi padre se empezó a alarmar por los comentarios de Alberto, estos le hicieron preocupase un poco más por mí, incluso mi hermano me invitaba a salir con su novia Rosa, la que me fue cayendo bien poco a poco….

Mis notas cambiaron, pero no al promedio normal que tenía, por lo que mi padre solicitó una ayuda más pertinaz del psicólogo y tutor de mi profesor Alberto, para que me ayudara de una manera profesional. Me citó el sábado en el colegio, ya que había un campeonato en el que él iba a jugar. Fuimos varios alumnos a verlo. Daba gusto estar con él, porque como le dije, a pesar de sus 42 años, mostraba un físico increíble, la verdad es que era muy atractivo, tanto como para echarle un buen polvo…. Terminado el partido me dijo que esperase en la sala de profesores mientras se aseaba. Cuando entré, había otros alumnos conversando con sus tutores, al entrar Alberto, la verdad me excité un poco ya que se había echado un perfume que me gustaba por lo cachonda que me ponía… y al verlo con su cuerpo un poco húmedo me puso caliente en exceso.

Él, al ver tanta gente me dio un papel con la dirección de su oficina para tratar allí mi tema. Debía estar a las 16:00, pero conversamos un rato más sobre cosillas sin importancia. Al llegar a su oficina, la que era un habitación en la parte exterior de su casa. Conversamos sin que pareciera un interrogatorio  sobre si tenía problemas, que confiara en el, así es que me anime a contarle lo de Fernando, creo que eso lo puso caliente porque empezó a sudar frío….

-“Cuéntame los detalles”, me dijo, lo que me animó a contarle mi primera experiencia (la cual la tengo hasta filmada) pasó el rato pero sin ningún acercamiento.

Cuando acabó la sesión, me dijo en forma de broma si podía traer ese video el próximo sábado…, yo le dije que ya vería…. Punto aparte, aun no me he presentado… me llamo Victoria y tengo 15 años casi 16, mido 1.68, pelo castaño y ojos marrones, soy de Valencia, pero por razones del trabajo de padre vivo en Estella Navarra, mis medidas son 95-60-90, y aunque no parezca soy algo introvertida, pero de carácter alegre, ojo no confundir alegre con chica liberal, si cuento esto es por desahogar la pena que siento dentro de mí, bueno basta de cosas frívolas y empezaré a relatar la parte que a vosotros más le gusta. El viernes en la noche, antes de dormir estuve pensando en si llevar el video o no a la sesión con mi tutor, en eso me quedé profundamente dormida. Llegó el sábado, mismo lugar y misma hora, dado que de allí me iría a una fiesta de promoción de con mis amigos y compañeros de instituto. Fui muy mona, con una mini negrita, blusa blanca y pantis color verde, y unas botitas negras. Nada más llegar, me miró escrutándome todo el cuerpo, parecía desvestirme con los ojos, cosa que me asusto y me gustó a la vez…, había acertado con mi indumentaria de seducción para esa noche. Al instante me tranquilizó con un tierno beso casi a la altura de mis labios, lo que me dejó algo perpleja, anonada. Me preguntó sobre el video, yo le dije que no pude traerlo, puesto que de aquí me iría a una fiesta y no podría andar con eso toda la noche de aquí para allá….

-“Bueno, yo tengo uno, te importaría verlo conmigo…”

-“Porque no, si yo fui la estrella en uno”, le dije riendo.

Puso la película, y Dios no lo podía creer, era la película que me puso Fernando la vez que me desvirgó, lo que me dio ganas de llorar. Él no entendía y solo intento abrazarme y callarme y preguntarme porque lloraba, aprovechando la situación me estampo un beso cálido en los labios y acariciaba mis tetas erguidas de pezones puntiagudos de la excitación, luego en un descuido, me desabotono la blusa, mi  sujetador y separándose un poco de mí, solo atinó a decir…

-“¡Guaauuu! Parecen dos obras de arte… ¡Son las tetas más bellas y rosados que he visto en mi vida!”

Dado lo caliente que estaba, lo pezones se me habían puesto empinado como timbres de castillo aumentado su tamaño…, mis pezones estaban hinchados como hacía tiempo no recordaba. El tutor empezó a succionarlo con delicadeza, me sacó mi blusa por la cabeza y sujetador desbrochado hábilmente, me levantó en sus brazos llevándome a un mueble que estaba en la habitación, me  depositó tiernamente en él. Después fue bajando hacia mi vientre, lentamente bajo mi mini hasta quedar solo en bragas y mis pantis, creo que el verme con una braguita tan chiquita de tanga…

-“Esto me lo regaló Rosa la novia de mi hermano”.

Lo desesperó tanto que me lo quitó con los dientes, al verme desnuda solo con pantis me empezó a lamer mi vagina. Dado lo excitada, mi clítoris se mostraba caliente e hinchado, y el sentir su lengua me dio un placer electrizante que me recorrió todo el cuerpo dándome un cortocircuito en mi cabeza…

-“¡Aaagghh, que me estás haciendo!”

-“¡¡ slup, slup, slup! ¡Qué rajita tan caliente y mojada tienes!”

-“¡Sigue por favor, sigue cabrón no te detengas!”Le espeté con mis ganas fuera de mí deseando ser follada después de tantos meses de abstinencia en el dique seco.

-“¡Mi lengua esta que se quema, que delicia de conejito…!”  Siguió lamiendo con mucha suavidad dándome en cada lengüetazo un placer indescriptible.

-“¡Sigue chupándomelo así!” Qué bien gemía yo.

-“¡Tu coñito está que arde!”

-“¡Me corro! ¡Tómalo y no pares ahora por favor! ¡Aaaggghhh!”

Dada la excitación extrema acumulada en estos meses sin sexo real, me corrí en un santiamén soltado unos chorritos que le salpicaron la cara y parte se bebió agradándome su actitud. ¡Eran cerca de  seis meses que nadie besaba mi rajita! Cuando se levantó se sacó la camisa y su pantalón diciéndome…

-“¡Bájame el bóxer con tu boca!”

Está bien, respondí con un gesto en la mirada y mi semblante. Con mi boca fui bajando lentamente y con dificultad por la apreciable  dura erección, hasta ver su cipote. Debía medir unos 18 cm según mis cálculos, pero además era un mostrenco grueso en su base. Sin lugar a dudas aquella verga me partiría en dos cuando entrase entera a mis más profundas entrañas, pero ya era tarde para echar a correr, probaría aquel pollón sí o sí. Agarró un frasco de miel y se lo unto en la gran cabeza de su tronco, me dijo que se lo limpiara. La verdad que sentir el sabor de su verga junto con la miel es de un sabor placentero, enigmático a la par de raro, ya que para ser sincera detesto el sexo oral, pero me encanta que me lo hagan….

-“¡Ah, qué buena mamona eres! ¡¡Cómo chupas de bien la polla!!”

-“mua, mua,mua,” le besaba y mamaba a la par de gemir de placer, pues la verdad me encantaba el sabor…, de la miel claro, o tal vez le empezaba a coger gusto al aroma de semental….

-“¡Sigue chiquita, ahora métetelo suavemente en la boca hasta el galillo!” Obediente me lo engullí entera gracias a que todavía no se hallaba completamente rígida, la polla flexionó lo suficiente para entrar en mi garganta…

-“¡Glub, glub, blub!” Casi que me atoraba dejándome sin respiración, así que decidí  sacármela de la boca, justo en ese momento descargó unos chorros de leche livianos, que cayeron en mi lengua y paladar. Apreté la boca y por la comisura se escabulló un hilo directo a mis tetas. Para ser una corrida inicial, casi sin querer fue una cantidad abismal, que al pasarlo sobre ellas sobró…, y él me lo pasó por todo el vientre. En realidad era una mezcla entre saliva densa de la profunda mamada y su espesa lefa…. Luego de eso me llevo a su sala, puesto que estábamos en su oficina, pero antes de eso, ambos desnudos nos metimos en la ducha, el me abrazó y besó mis tetas por unos momentos mordiendo suavemente mis pezones, al parecer esto lo excitó sobremanera……ya que su badajo volvió  a estar súper tieso mirándome a la cara con una curvatura sobresaliente. Lo masturbé un rato, besándolo de vez en cuando, hasta que recuperara su firmeza total con un tronco enervado, tanto que se deformaba su contorno por la venas hinchadas…, luego el me dijo…

-“Ponte como una perrita. Quiero ver tu culito mientras te follo el conejito caliente y húmedo que tienes…”.

Obedecí sumisa y expectante para recibir la clavada de tan tremendo rabo…, me puse a cuatro patas como una perra en celo. Dado que mi coñito quedaba algo bajo para su envergadura y lo empinada de su verga, se agachó buscando la hendidura de mi raja entre los labios internos de mi chumino ardiente. Restregó su glande endurecido por toda la raja de mi culo llegando a mi entrada previo pase por mi ano…y de pronto sentí esa cabeza dura inflamada que intentaba entrar dentro de mí, era pequeña pero ancha…

-“¡Aaayyyy despacio por favor! Necesita dilatarse un poco…”.

Él echó un poco de saliva y de un solo golpe me introdujo sus primeros 12 cm, lo volvió  a intentar una y otra vez socavando cada vez un poco más dentro de mi vagina hasta que consiguió empujando firmemente meterla entera. Como dije no es tan larga como la de Fernando pero sus 16 cm no eran nada despreciables para un coñito como el mío, sin contar con su grosor en la base que me hacia arder….

-“¡Sácala un ratito por favor!”

-“No puedo… estoy demasiado excitado como para hacerlo…, quiero follarte bien mi niña”.

-“¡Aaayyyyy, no tan rápido! ¡Me vas a matar a pollazos so cabrón!” Gemía yo.

-“¡Oh que rico coñito tienes princesita!”

-“No te muevas, por favor déjame acostumbrarme un rato a ella”.

Así lo hizo, yo me mordía los labios, la verdad era insoportablemente gruesa al final abriéndome el chocho como un bebedero de patos. Al cabo de unos segundos le di permiso con mis movimiento de saca mete empujando hacia él, y el semental empezó a moverse lentamente dentro de mí. Glub, glub, glub, solo esto se escuchaba cada vez que su falo salía de mi conducto del placer, y mi gemido lastimero cuando su verga se enterraba entera chocando su glande en mi pared vaginal y sus huevos contra mis nalgas…

-“¡uhm,ufff! Así princesita mía, así te gusta ¡¿no?!”

-“Sí, pero más despacio por favor… ¡Me vas a reventar a pollazos!”

-“No te preocupes, a ninguna he matado con mi polla, además tú estás bien pertrechada…, mi verga se clava en tu coñito rosado de maravilla…están hechas una para la otra ¡¿No ves cómo me succiona tronco dándome un gustazo increíble?!”

Punto aparte, mi vagina es rosadita porque soy de piel muy blanca, y además me gusta afeitármela, ya que no me gustan con vello, solo dejo una rayita encima de mi rajita para prolongarla y hacer mi chocho más atrayente para el macho…, creo que a todos los hombres les gusta, sobre todo si son mayores, ya que aparenta ser un coñito infantil que no pasa de ser de una niña de 12 años. Siguiendo con la batalla sexual, debo confesar que no esperaba me doliese casi como la primera vez, al tenerlo tanto tiempo sin usar lo tenía bastante ceñido. Él siguió moviéndose detrás de mí durante unos 15 minutos, los que me parecieron deliciosos…

-“¡Please, vacíate ya dentro de mí si quieres¡”

Le espetaba animándolo acabar tras más de 20 minutos follando para ser la primera vez. Empezó a arreciar sus acometidas sujetándome más firmemente de mi cadera y culo, lo que significaba que su corrida era inminente, más cuando percibí una mayor dureza de su mazo en mis entrañas…

-“¡Ya me viene princesa!”

-“¡Oh dios mío, como me gusta! ¡Vamos dame tu leche cabronazo…!”

-“¡Es que me la tienes muy apretada golfilla! Tu coño me está estrangulado mi badajo de lo oprimido que lo tienes…”

-“¡Joder Alberto…!. ay, ay, ay, es que la tienes muy gruesa, me duele y me gusta mucho  ¡No pares!”

-“¡Te voy a destrozar tu conejito! Pero sobre todo le voy a dar bien de comer con mi leche…”

-“Sí destrózamelo pero trátame suavemente, como la canción ¡Suavecito!”

Y siguió con un mete y saca endiablado que me causaba un fuerte un dolor placentero que me crispaba todo el cuerpo poniéndome los vellos de punta de la excitación, de saber que iba a recibir mi premio en forma de corrida bestial. Cuando sacó su pollón pensé que se iba a correr Ya, pero era porque quería retener un rato más la eyaculación prolongando la follada…, luego me la volvió a ensartar. A esas alturas ya no me resistía a lo que el macho desease, completamente sumisa a los enviones de mi semental, ¡¡Me gustaba mucho!! Entre tantos latigazos y convulsiones creo me había corrido un par de veces con toda su polla dentro de mi coño, así que cansada de recibir tanta verga en mi ajado chochito le suplicaba que acabase de follarme…

-“¡Por lo que más quieras termina que me vas a matar!”

-“Ya se acerca ricura. En nada de voy a llenar de rica leche entera y espesa.”

-“Snif, ten piedad, snif, snif”, lloraba al sentirme mujer y hembra de tan vasto semental que me dedicaba tanta y buena atención.

En mi morbo cerré mis piernas con fuerza apretando esa masa endurecida a punto de estallar en grandes lechazos, una maza enorme que se estaba moviendo dentro de mí haciéndome sentir un gran placer en mi útero. Creo que eso es lo que más me agrada, saber y poder apretarla con mis músculos vaginales, para que vean los hombres como se siente. La verdad es que cuando decimos que nos duele no es por gusto, ¡¡ah, se los recomiendo a las chicas que llegan a leer este relato!!  Ya que le provocara un gran orgasmo….

Por enésima vez me convulsioné corriendo otra vez, –“¡ahhhhhhh!” Me vine en un santiamén.

-“¡Ayy, cómo me lo aprietas, zorra!”

-“Ya ves a mí también me gusta correrme con tu pollón en mi coño…”

-“¡¡Aaggghhhhhh! Ya se viene”.

-“Sí mi amor vacíate dentro de mí ¡Hazme sentir una hembra!”

Ya no me importaba que estuviese en mis días críticos de peligro para quedarme preñada. La introdujo hasta los huevos haciéndomelos sentir en la vulva, gordos y duros a punto de quedar secos. De pronto percibí el primer y segundo chorro de lefa que se agolpaba en mi profunda vagina, en la misma entrada del útero, atorándome la estrecho y ceñido coñito de niña a mujer. Se quedó quieto en lo más hondo del coño unos segundos, tras deslecharse dejando un inseminación completa, después la extrajo produciéndose un ¡Plof! al salir su capullo de mi oprimida raja…, me giré y aun quedó un poco de lefa que cayó en un borbotón sobre mis tetas tras agarrarle el cipote con la dos manos y exprimírselo a conciencia, me lancé a saborearlo. Mi afición al sabor de falo me llevó a mamárselo con todo el gusto, cuando no hacía ni una hora detestaba el sabor en mi boca…, así que me alisté a recibir el aroma de su semen, lo agarre con ambas manos dejando el capullo libre…, le daba besitos ayudándole  a bombear hasta la última gota…

-“¡¡Vaya que cantidad me has descargado!! Y eso que era la segunda corrida ¡Eres un caballo semental!”

Nos reímos por la ocurrencia que no iba demasiado desencaminada. Me abrazó y nos quedamos dormidos en la cama… en eso escucho una voz…

-“¡ViKyy! Dios mío era la voz de mi padre. Levántate ya son las 8 de la mañana”.

Que había pasado la verdad me había quedado dormida pensando en si llevar o no el video, eran las 8 de la mañana del sábado, todo había sido un sueño muy mojado…, estaba completamente mojada, mis sabanas estaban empapadas, menos mal que papá no se dio cuenta. Pasamos la mañana juntos, mi padre y yo ayudándole en las tareas de la casa y el jardín, y ya por la tarde hice que se cumpliera mi sueño, salvo que el video lo llevé yo, hicimos casi lo mismo e igual que en mi fantasía, incluso lo de la miel en su verga, la diferencia es que nos quedamos dormidos en su cama con el sabor de su masculinidad en mis papilas gustativas, aunque aún no he logrado que me guste del todo. Otra cosa que ocurrió de verdad es que claro, cuando se levantó también me bombeó por el culo…, unos 25 minutos y se corrió dentro de mi adolorido ano chiquito en dos ocasiones, lo cierto es que menos mal que el lunes no había clase, ya que el dolor que sentía en mi culo era insoportable. Imagínense si el mostrenco dolía por la vagina, soportar esa tranca por mi sufrido anito era demencial. Tuve que regalarle mi panti, porque era lo único que tenía puesto y estaba lleno de lefa y fluidos de mis orgasmos…

Al tiempo me decía que aún se masturba con ellos cada vez que me recuerda. Luego me acompañó a la fiesta de promoción con mis compañeros y amigos del instituto, donde por supuesto llegamos separados, ya que yo fui a ponerme otra faldita y dejar el video. En la fiesta, cuando él podía y no habían moscones a mi alrededor, mirones o curiosos mirándonos, le daba por sobarme el culo, lo que yo agradecía pegándome más a su mano. Después de esta experiencia mis notas mejoraron en bachiller, tan necesarias para obtener una buena posición en la carrera de Biomedicina…, por lo que le dije a Alberto que ya no iría a sus sesiones, pero que podía visitarlo de vez en cuando…. Claro no es que sea feminista, pero el hombre propone y la mujer es la que dispone, o no chicas, así que ¡Arriba las chicas! Y seguro que los machistas dirán sí, pero encima los hombres, o no…, en fin la posición no importa siempre que se obtenga placer mutuo. La sorpresa me vino al final de curso, con todo aprobado y la selectividad en ciernes se precipitó lo inesperado, tras sacar una de las mejores notas que me daban para ingresar en el biomedicina a las primeras de cambio, mi regla se retiró…, ya llevaba una semana y media con el retraso, pero finalmente no se confirmó mi preñez.

TrovoDecimo

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