La espada capítulo 10: Recuperación y busqueda

A la mañana siguiente, me despierta gran armadura; de una suave patada, me levanto molesto por ello.

 

– oye, ¿que haces?

– ¡arriba, gandules!

 

Todos los que no están gravemente heridos o desaparecidos nos levantamos, los 2 gallinas, Norman; Spike y yo nos levantamos, los otros 2 duermen heridos.

 

– Brad, elige a 2 compañeros y ve a buscar a los desaparecidos.

– ¿por qué el, debe ser el jefe?

– porque tu no hiciste nada.

– elijo a Norman y a Spike.

– ¿seguro de esa elección, chico? – pregunta Stifen sorprendido.

– seguro, Norman no es ningún gallina; solo fue sorprendido.

 

Norman sonrie y no dice nada, los gallinas agachan la cabeza, uno de ellos…

 

– por favor, dejame regresar a casa.

– no hay vuelta a casa, si quieres marchate solo; pero no llegarás con vida.

 

Le castañean los dientes de miedo.

 

– vosotros dos a cuidar a los demas.

– ¡si señor!

– encuentralos.

– ¿y que harás tu? – pregunto.

– proteger a los heridos, a los gallinas y cavar 2 tumbas.

– …

 

El silencio se adueña del grupo y partimos tras eso.

 

Un compañero murió, la otra tumba es para los lagartoides; creo firmemente que Carl los hubiera dirigido mejor, es culpa de Stifen que haya muerto.

 

Buscamos por toda la zona, cuando llegamos a un sitio donde vemos la escena de una batalla; un escudo muy abollado y una espada llena de sangre azul,  pero la sangre azul nos guía hasta una cueva y guardo el equipo por si acaso.

 

– ¿que haces? – pregunta Norman.

– voy a entrar en la cueva, uno de nuestros compañeros esta muerto o herido; ah sido raptado por los lagartoides y voy a rescatarlo.

– ¿cómo? Piensas meterte en su cueva a sabiendas de que puede ser una trampa…¿estas loco?

– No es una trampa, si nos atacaron de noche; es porque ellos duermen por el día.

– …digas lo que digas no voy a entrar ahí.

– esta bien, no voy a obligarte; quedate en la puerta, Spike tu ve a avisar a gran armadura.

– ¿seguro? ¿no necesitarás ayuda?

– seguro, ve.

 

Spike mucho más obediente, corre hacia el campamento.

 

– ¿para que me quieres en la puerta?

– si es una trampa, no los dejes pasar.

– si vienen muchos huire te aviso.

– ¿sabes? Pensé que realmente te habían atrapado y no que eras un cobarde cómo los gallinas, dejándote atrapar.

– …esta bien, por aquí no pasará nadie; salvo tu ¿contento?

– mucho, nos vemos.

 

Entro en la cueva con mi espada que comienza a brillar por si sola, como la otra vez.

 

– te empiezo a querer «Luciernaga iluminadora» – susurro y beso el mango.

 

Avanzó por la cueva, hasta que llegó a la sala común; donde muchos de esa raza están dormidos, la luz de la espada mengua y deja la sala en penumbra cómo si la espada entendiera la situación o quizás cómo si mi mente la controlará. Escucho a alguien quejarse, sigo el rastro y veo a uno de los bronce sin equipo; totalmente apalizado y atado.

 

– ¿estas bien? – susurro.

 

El en el mismo tono y con cara de aterrorizado.

 

– sácame de aquí.

 

Asiento, lo desato; le devuelvo su equipo, el lo mira con cierto miedo pero lo coge y le hago señal de que me siga.

 

Cuando hemos terminado de cruzar la sala común, uno se despierta y da la alarma.

 

– ¡corre! Norman te espera fuera.

 

El bronce asiente y sale corriendo a toda velocidad, me pongo en el pasillo; para hacer de tapón pero lo primero que hacen es acribillarme con piedras y flechas. Ninguna da en el blanco, eso los asusta; se miran entre ellos incapaces de cargar contra un enemigo impoluto, voy retrocediendo y ellos me siguen sin atraverse a cargar contra mi.

 

Norman por su parte,  escucha el sonido de alarma; niega con la cabeza y al no ver enemigos fuera, entra para dentro…solo para darse cuenta de que tiene 4 enemigos para el solo que han salido de pasadizos.

 

– vaya…parece que sois mios; os voy a hacer pagar la vergüenza que me habéis echo pasar. – dice mientras desenfunda su espada y su escudo.

 

El de la Honda y la ballesta le disparan, el se cubre con el escudo; los dos de la lanza cargan contra el, desvía ambas armas con su espada y corta la yugular de uno de ellos. El otro retrocede…

Los otros aprovechan para dispararle a placer, pero su escudo hace las veces de muro; Norman carga contra el de la lanza,  este intenta detenerlo pero Norman atrapa la lanza con el brazo la corta en dos de un plumazo y con la espada lo corta en diagonal.

 

Tras eso, los otros dos salen corriendo y Norman tras ellos.

 

– ¡no huyais cobardes asquerosos!

 

Mientras tanto el bronce corre, cuando por pasadizos salen 4 enemigos delante; va a retroceder, pero lo cercan otros 4 por detrás.

 

– maldita sea…voy a morír aquí, ya me lo dijo mi padre; «hijo mio, ser aventurero es muy peligroso», padre no te avergonzare moriré luchando.

 

Los enemigos se rien y preparan para lanzar sus ataques, los lanceros se acercan; los honderos y ballesteros cargan sus armas, cuando el bronce sale corriendo en zig zag escudo por delante.

 

Esquiva la piedra y flecha que salen desde detras, con el escudo para las de delante; con la espada alcanza a uno de los lagartoides, el otro intenta ensartarlo con su lanza pero el escudo hace su trabajo. Corta la cabeza del segundo lancero, pero una flecha se le clava en la espalda; una piedra da en su casco, cae al suelo y se arrastra hacia detras…esta rodeado por 2 honderos, 2 ballesteros y 2 lanceros; mira hacia la derecha ve la luz de fuera.

 

– tan cerca eh estado…tenias razón soy un inútil y moriré en mi primera misión. – susurra entre las risas de los lagartos; cuando aparece en escena por un lado Norman persiguiendo a 2 lagartoides de distancia, que llama la atención de los otros que empiezan a dispararle a discreción y los lanceros corren hacia este para frenarlo.

 

Norman esta furioso y de dos simples cortes mata a ambos lagartoides, es diestro con la espada; con el escudo detiene la mayoría de proyectiles y el resto, lo hace su armadura. Empiezan a retroceder y al ver el animo de Norman junto con la habilidad el bronce se contagia, agarra su espada; grita y parte en dos a un ballestero, los otros empiezan a correr aterrados.

 

– ¡no huyais dragoncines cobardes!

 

Norman va a perseguirlos pero al ver el estado lamentable del compañero se para.

 

– vamos escoria te sacaré de aquí, agárrate a mi; eres valiente para ser lo que eres, si después de esto quieres seguir como aventurero te aceptaré en mi grupo.

– gracias, viniendo de ti es un alago; lo pensare.



Por su lado, Brad retrocede bien; hasta que 4 salen de detrás por un pasadizo y llegan los otros 3 corriendo, los 7 planean atacarlo por la espalda y el grupo por el frente envalentonados por la nueva situación.

 

Las piedras y flechas llueven desde ambos lados, Brad se mueve a tanta velocidad; que ninguna de ellas; alcanza su objetivo, los lanceros deciden atacar desde ambos lados para acrecentar los problemas de nuestro héroe.

 

Pero al llegar al alcance, gira a tanta velocidad; que hace un remolino de aire, corta en pedazos a los próximos y lanza por los aires a los cercanos. Aprovecha jadeante y sudoroso la ocasión para escapar de allí, remata a cada enemigo que le sale al paso; deja vivir a los que están lejos y no representan un peligro para el.

 

Una vez fuera…Norman y el bronce son recibidos por hierro, esperan un rato para ver si Brad sale; cuando ven que no…

 

– lastima, era un buen muchacho; se sacrificó por ti, espero que intentes ser la mitad de bueno que el.

– juro porque me llamo Drake y por mi padre Ladford, que lo intentare.

– vamonos…

– espere, ¿no entramos a por el? – pregunta Spike

– ¿ahí dentro, estas loco?

 

Norman sonrie, Brad a caído como un heroe; un buen final para el, y ahora el es el mejor del grupo.

 

Se dan la vuelta, cuando escuchan ruido de pisadas dentro; todos se ponen en guardia y se sorprenden al ver salir a Brad  intacto de la cueva.

 

Nadie dice nada no tienen palabras.

 

– cuidado me persiguen.

– tranquilo – dice gran armadura.

 

Todos se alejan unos pasos de la cueva y alucinan al ver que los dragónoides no salen fuera, se paran en seco en la puerta.

 

– son nocturnos, no saldrán por nada del mundo. – explica y tras eso, todos se marchan al campamento.

Darek Defens

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