Fuera del circuito

Hasta hoy me había resistido a ir con ellos. En mi equipo de futbito todos tienen alrededor de veinte años, unos solteros, otros con novia y algún casado. Yo, cercano a los cuarenta soy el mayor. Después del partidillo de todos los martes noche, ellos se van a tomar alguna copita y a disfrutar de su insultante juventud y su capacidad de recuperación.

 

Me cuentan que hoy en día el que no folla es porque no quiere, y que son las chicas quienes les buscan a ellos, provocándoles o directamente invitándoles a echar un casquete. Yo me muero de envidia cuando me imagino esos cuerpazos tan sugerentes de chicas potentes, desinhibidas y resultonas, pidiéndome guerra. Evidentemente como no voy a esos sitios no caigo en la tentación.

 

Hoy debíamos haber jugado dos partidos pues teníamos uno atrasado de la liguilla. Como el otro equipo no se ha presentado lo hemos ganado y tenemos una hora libre adicional.

 

Ellos insisten y me convencen para que vaya con ellos a los bares de copas que frecuentan. Me dejo arrastrar lleno de curiosidad y con ganas de ver como se desenvuelven en ese ambiente tan cachondo que tantas veces me han relatado.

 

En el primero disco-bar al que entramos hay demasiada gente, para poder moverse hay que restregarse literalmente con los demás y así pode avanzar.

 

En el segundo la música es menos estridente, de sabor latino dicen algunos. En cuando nos situamos cerca de la barra, tomamos posiciones y examinamos el panorama. Hay muchas chicas muy ricas y apetitosas que se mueven a nuestro luciendo sus cuerpazos y su imagen de que no les asuta nada. Lastima que son muy jovencitas para que se fijen en mi.

 

Una niñita rubia, de cara casi angelical me llama la atención desde una esquina. Mientras embobado la contemplo, ella me dedica una amplia sonrisa. Incrédulo miro a un lado y a otro buscando el otro, el que le ha arrancado la bonita sonrisa que por un instante creí iba para mi.

 

Ante mi cara de sorprendido, ella se ríe alegre y… me hace unos gestos con la mano.

 

No puedo dar crédito a lo que pasa. Algunos compañeros se acercan con disimulo y me felicitan entre dientes. «vaya con el abuelete… ya ha ligado el carbón… y vaya bollycao… a esa si que me gustaría darle un buen viaje… cuidado con esas que tienen cara de angelito.. son las más salvajes», me advierte uno de ellos.

 

«Venga tío no te cortes… acércate y te la llevas a echar un buen casquete», me dice otro.

 

Todavía sin creerme que soy yo el objeto de su interés, me señalo el pecho con el dedo índice y pongo cara de interrogación. Ella se vuelve a reír alegre y asiente exageradamente con la cabeza. Empiezo a convencerme que he tenido mucha suerte y que realmente son las chicas las que ligan y hacen con nosotros todo lo que quieren y cuando quieren.

 

Recibo una palmada en la espalda que me empuja hacia delante al tiempo que oigo:

 

– «Lánzate al ruedo, torea con ganas y clava el estoque hasta las bolas, campeón!».

 

Con andar algo patoso, me abro camino entre la gente hasta llegar junto a la rubia que ha hecho acelerar mi corazón como el de un adolescente.

 

Después de intercambiar las cuatro frases tópicas, se abre un espacio de silencio. Estoy seguro que si dura un poco mas, se hará tan insalvable que tender que abandonar la aventura. Me lleno de valor y la invito directamente a salir fuera.

 

Para mi sorpresa ella acepta sin poner reparos. Camina delante de mí abriéndose paso entre la gente y poniendo la directa hacia la puerta.

 

No me puedo creer la inmensa suerte que estoy teniendo. La veo avanzando entre la gente con su cuerpo joven y hermoso, sus movimientos alegres y armoniosos, saludando a todo el mundo a su paso, que dudo que me este pasando a mí.

 

Salimos del pub y me coge de la mano, andamos unos pasos y al torcer la esquina no me puedo contener un segundo mas y la cojo y la beso apasionadamente.

 

Ella parece sorprendida, ¡no me lo explico!. ¿No es eso lo que dedo hacer? ¿debia ser ella la primera? ¡Vaya lío… hace tanto tiempo que estoy fuera del circuito!!

 

La chica reconoce mi turbación y reacciona con prontitud. Me devuelve el beso y me pregunta hacia donde esta mi coche. Nos encaminamos hacia allá.»Llévame a un sito tranquilo», me pide. Ante mis dudas, ella añade:

 

– «… ya te guiare yo… sal de esta calle, tuerce hacia el parque…»

 

Siguiendo sus indicaciones llegamos hasta un rincón céntrico pero discreto y tranquilo.

 

En cuanto quito la llave del contacto , se echa en mis brazos y nos comemos a besos como si solo quedase un minuto de vida.

 

Luego ella se desnuda con mucha habilidad y frescura. Mete su mano debajo de mi pantalón hasta agarrar con fuerza la enorme tranca que desde hace rato pugna por salir.

 

Se escurre entre los asientos hasta la parte de atrás y me invita a que vaya con ella.



Abro mi portezuela y de un salto me cuelo en la parte trasera del coche.

 

Si saber muy bien como, se entrelazan nuestros cuerpos, ni que postura adquieren en tan reducido espacio, siento como mi polla se clava con toda su energía en un chochito jugoso, prieto y acogedor.

 

Bombeo alegre, muy contento de disfrutar de esta delicia y satisfecho por la buena suerte que he tenido.

 

Instantes mas tarde me doy cuenta que estoy actuando muy egoístamente y que un placer adicional puede ser actuar con la delicadeza y suavidad que les gusta a las mujeres jóvenes. Les gusta que el encuentro dure… y dure, hasta que sienten como dos o tres orgasmos les sacuden el cuerpo.

 

Así lo hago y siento como ella se va abriendo a mí… y como cada vez quiere que la penetración sea mas y más profunda… mojándome con sus abundantes flujos.

 

A ciencia cierta no se medir cuanto dura este maravilloso polvo, pero estoy seguro que ella se ha venido varias veces y que mi corrida es impresionant

 

– «Sabes cariño….», me dice mi esposa días mas tarde «… ayer encontré a mi sobrina Mónica en el super… dice que te vio el otro día en un discobar con unos chicos … y que parecías muy despistado… y luego me ha dicho que deberíamos salir mas a menud

 

– «No se que habrá querido decir!… ¿Cuándo has ido a un disco bar sin mi?».

 

Creo que esto me pasa por no fijarme mas en las caras y ser tan mal fisonomista.

Deverano2003

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