Intenso sexo con completo desconocido por dinero

Hola cómo estáis? Mi nombre es Laura, soy una chica normal, 1,60 de altura, algo rellenita, pelo castaño y hoy os voy a contar mi historia, una historia de desesperacion que tuvo lugar con mi total consentimiento, por pura necesidad.

Todo ocurrió hará ya unos cinco años, yo apenas tenía 20 recién cumplidos y ese día en concreto había sido despedida de mi trabajo, salía con mi ropa habitual de trabajo, unas mallas negras cómodas y una camiseta corriente. Estaba hundida, vivía con mis padres y ellos apenas podian llegar a final de mes con su pensión y necesitaban mi sueldo de dependienta para poder llegar a final de mes.

Yo estaba destrozada, me habían despedido sin avisar dejándome sin indemnización, sin paro, sin nada. Cómo les decía a mis padres que este mes igual no podíamos llegar a tener dinero siquiera para poder comer? Estaba hundida, caminando sin rumbo, no quería llegar a casa y tener que enfrentar la cruda realidad con mis padres así que seguí caminando hasta llegar a un parque cercano, ya estaba atardeciendo, los últimos runners terminaban de hacer ejercicio, entré y me senté en un banco cercano a una fuente, y allí me quedé sentada, con la mente en blanco, sin saber que hacer.

No se el tiempo que transcurrió pero se hizo noche cerrada sin siquiera darme cuenta, los últimos Runners ya se habían ido me había quedado sola, me asusté y me dispuse a marchar cuando vi como un hombre se acercaba hacia mí, no era ningún deportista, era un hombre de mediana edad, más cerca de los 60 que de los 50 años, vestía ropa de calle, tenía un aspecto algo andrajoso, calvo, con gafas grandes, barba de 3 días, camisa de cuadros, pantalón de pana y algo barrigón, tenía toda la pinta del típico pajillero acosador, estaba realmente asustada, me dispuse a levantar cuando llego a mi lado.

-Hola, cómo estás?

Bien, ya me iba, le respondí.

-Estás bien?

Si, ya me voy, le respondía con frases cortas, no quería alargar aquella conversación con aquel extraño.

-Espera por favor, me gustaría hablar un rato contigo.

Estaba realmente asustada, solo quería irme de allí ya, cómo había podido ser tan tonta de meterme en esta situación?

De verdad, me tengo que ir, me esperan en casa, le dije pero el siguió insistiendo.

– Te llevo observando un rato y te he visto triste, me gustaría ayudarte.

De verdad , gracias por su interés pero estoy bien, no sabía cómo quitármelo de encima, estaba ya realmente asustada, desesperada.

Oiga, si no me deja tranquila voy a llamar a la policía, le dije.

– Tranquila, no voy a hacerte daño, solo quiero hacerte una propuesta, escúchame, si te interesa aceptas y si no, te puedes marchar con total tranquilidad, qué me dices?

Tampoco tenía más opciones, estábamos solos en el parque y podía hacer conmigo lo que quisiera así que acepte.

Te escucho, le dije.

-Soy soltero, llevo viviendo solo muchos años y solo quiero disfrutar un rato, suelo pasear por aquí cada día y al verte hoy por aquí, sola y triste, tan linda como eres, has despertado en mí algo que llegaba mucho tiempo apagado.

-Como ya te he dicho solo vengo a hacerte una propuesta, te ofrezco dinero a cambio de un rato de sexo.

No daba crédito a lo que estaba oyendo, aquel completo desconocido me estaba ofreciendo dinero a cambio de sexo, me quedé en blanco, siempre hubiese creído que ante tal propuesta la hubiera rechazado al instante pero, no sé si por el miedo o por la necesidad, seguí escuchandole.

– Podemos ir a un lugar apartado de aquí, solo una mamada y a cambio te doy 100 €.



Incomprensiblemente el miedo iba desapareciendo poco a poco de mi cuerpo, estaba escuchandole, me lo estaba pensando, no daba crédito…

Escuche, ni por todo el dinero del mundo me vendería a un extraño, le dije; Me hice la dura, por vergüenza, pon necesidad.

Ya le he escuchado y mi respuesta es no, de verdad,  me voy, dijo que no iba a hacerme daño.

– Te doy 200 € ahora mismo si vamos a un apartado y me haces una mamada, 5 minutos y te vas a tu casa tranquila.

Era tal la desesperación que tenía que aquella conversación había pasado del miedo a la curiosidad, 200 € seguía sin ser mucho dinero pero ya era una cantidad importante, nos vendría muy bien ese dinero en casa pero seguí rechazando aunque ya le mostraba algo de interés.

200 € no sería suficiente para qué me vendiera a ti, le dije..

Se percató de mi interés y sus ojos empezaron a brillar bajo esas gafas grandes.

– Te doy 300 € ahora mismo, solo por una mamada.

Puff, 300 € ya era una suma considerable y tan solo por hacerle una mamada aquel pajillero necesitado de sexo.

incomprensiblemente las palabras salieron de mi boca con una fluidez y una rapidez que me dejaron sorprendida..

De acuerdo, le dije, pero solo una mamada y me dejas ir.

-Si, si, confía en mí.

No me podía creer lo que estaba a punto de hacer, iba a tener sexo allí mismo, un completo desconocido, con aquel hombre barrigón por dinero, no me reconocía pero si, ahí estaba yo, dirigiéndome junto a aquel extraño a unos arbustos que había allí cerca, la cercanía entre ellos alejaban la zona de la vista de cualquiera que pudiera venir.

Mientras caminábamos no pude evitar fijarme en su entrepierna, el bulto que tenía ahí era considerable, estaba realmente excitado y al imaginarme lo que podría esconder entre sus pantalones, empecé a excitarme también, llevaba mucho tiempo sin tener sexo con nadie y aquella situación había pasado del miedo al morbo más excitante.

Estaba realmente caliente a la par que sorprendida de mí misma, jamás pensé que pudiera hacer algo así, ahí estará yo, en un parque, sola, con la compañía de aquel completo desconocido, de rodillas frente a él, con su miembro aún dentro de sus pantalones apuntando a mi boca.

Ahí estaba yo completamente excitada, sintiendo como mis jugos fluian dentro de mí, le iba a hacer la mejor mamada que jamás le hubieran hecho.

Afloje su cinturón, desabroche el botón de su pantalón y baje su bragueta, el pantalón cayó al suelo por su propio peso y ante mí, aparecieron unos boxer apretadísimos. Dios, y tamaño de su polla tenía que ser descomunal.

Totalmente caliente como estaba, baje sus boxer y ahí estaba ella, una p**** enorme y gruesa, las venas inundanban cada centímetro de ella, era impresionante, jamás había tenido ante mí una polla de tal tamaño.

Caliente como estaba empecé a acariciarla con ambas manos, arriba y abajo, arriba y abajo, MMM, que gozada de polla, hacía mucho tiempo que no tenía sexo itinerante mi un miembro de tal tamaño me estaba poniendo muy cachonda.

-Vamos puta, cómetela sé que lo estás deseando.

Y así era, no hizo falta más para que me metiera esa enorme polla en mi boca, al principio solo su punta, luego hasta la mitad hasta acabar toda ella en lo más profundo de mi garganta, mis babas chorreaban por su polla cayendo al suelo, dioss, estaba gozando como nunca lo había hecho, pues lo extraño de la situación, pues el increíble morbo que me daba todo esto y, sobre todo, por tener ante mí una polla tan descomunal.

Al notar el que estaba totalmente entregada a el, me agarró de mi cabeza y me empujó hasta notar sus huevos chocar contra mis labios, no podía respirar, me estaba asfixiando pero más me gustaba todo aquello. Aflojó la presión sobre mi cabeza y saque esa enorme polla del fondo de mi garganta, empecé a vomitar chorros descomunales mezclas de babas y bilis de mis entrañas, me repuse y volvía a comerme esa enorme verga.

En un momento dado, cuando llevaba unos 5 minutos sin parar de mamar esa polla enorme, él se separó de mí, dejo su polla a pocos centímetros de mi boca y me hizo otra propuesta.

– Te ofrezco 500 € si dejas que te folle.

No me lo podía creer, me estaba ofreciendo 500 €, una cifra ya considerable, por dejarme follar con él.

Dios, estaba tan cachonda que me hubiese dejado follar gratis.

Dije que si al instante.

– Tus deseos son órdenes puta.

En ese momento, me dio la vuelta, me agarró del cabello y me empujó contra el árbol dejando mi culo expuesto ante su enorme polla.

Bajo mis mallas y al ver que llevaba un tanga se excito aún más

MMM, sabías que eras una puta desde el primer momento en que te vi, MMM, cómo voy a disfrutar follandote.

Sii,  cabrón follame duro… De mi boca salían unas palabras que jamás pensé que pudiera salir, estaba sorprendida pero aún más caliente estaba con todo aquello.

Empezó a rozar su glande por mí clítoris, mi raja empezó a llenarse de fluidos rápidamente, Dios, estaba tan cachonda, el noto la humedad de mi raja y empezó a rozar su grande y por toda ella.

Vamos métemela ya..

El nudo un instante y me metió esa enorme polla hasta el fondo de mi vagina.

Ahhhhh, no pude evitar gemir, las embestidas que me estaba dando eran de una fuerza inusitada.

-Mmmm, siiiii, sigue, no pares cabrón, follame duro.

-Tus deseos son órdenes, puta.

Así estuvo unos 5 minutos, embistiéndome con fuerza, mi cara chocaba contra el tronco de aquel árbol pero yo no sentía dolor, solo placer.

En un momento dado no te que empezaba a gemir con más fuerza, también note como su polla empezaba a contraerse dentro de mí y, en ese momento, supe lo que estaba a punto de ocurrir, estaba apunto de correrse dentro de mis entrañas. El miedo hizo presa de mí, no tomaba ningún anticonceptivo, hacía tanto tiempo que no tenía sexo con nadie que no tomaba nada.

Por favor no te vengas dentro de mí, no tomo nada.

Inicia momento él hizo algo que me sorprendió, la calentura del momento me había hecho confiar en exceso en un completo desconocido, después de escuchar mis palabras, me agarró fuerte de mis caderas, y me penetro de la forma más profunda posible mientras seguía embistiéndome con aún más fuerza.

Lo que iba a suceder era ya inevitable.

Nooo, por favor no lo hagas..

Calla puta, si lo estás deseando..

En ese instante, el lanzo un gemido que se escuchó en todo el parque, en ese momento note como un espeso y cálido rio fluya dentro de mis entrañas. Acaba de vaciarse dentro de mí, anotar tal cálido y espeso líquido brotar dentro de mí, ante mi sorpresa, empecé a calentarme muchísimo, empecé a gemir con fuerza, el lo noto y si yo follandome con intensidad.

Iba a correrme, iba a correrme yo también y así fue, unos intensos y placenteros calambres recorrían todo mi ser, empecé a descargar fluidos con una intensidad inusitada, el orgasmo que tuve fue muy intenso y duradero.

Dios, que acababa de ocurrir? un completo desconocido se había corrido dentro de mis entrañas y yo había reaccionado teniendo el mayor orgasmo que toda mi vida. La cantidad de fluidos que había dentro de mí era de tal intensidad y cuando saco su enorme p**** de mi vagina, la cantidad de chorro que caía de ella, mezcla de su leche y de mis flujos, fue tal qué es el pico nuestras piernas.

Qué has hecho? Te dije que te corrieras fuera

Lo siento, no he podido evitarlo.

Por unos segundos quedé en shock hasta que me recompuse, me subí las mallas y le dije que me diera el dinero que me debía.

Si, aquí tienes, y saco un billete de 500 de su bolsillo. Solo llevaba ese único billete en el, sabía en todo momento que ese encuentro conmigo no iba a quedar en una sola mamada, sabía en todo momento que iba follarme hasta llenarme de toda su leche.

-Ahora por favor déjame ir..

-Si, claro… Me dijo echándose a un lado con su gorda polla aún apuntándome gruesa y dura y desnuda.

Seguía tan cachonda que me dieron ganas de volver al agacharme y volver a comer de ella pero quise mostrar algo de dignidad ante el así que simplemente me marché.

Allí quedaba el, con los pantalones bajados, soñar mi polla desnuda apuntándome todavía.

Ahí va yo, humillada, convencida por un completo desconocido para dejarme follar, con 500 € y, cómo supe un par de semanas más tarde, como una boca más que alimentar.

Javi38

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