Una madre desesperada

Tengo una tienda de provisiones pequeña, pero me ayuda a mantener mi presupuesto. Este está cerca de un consultorio materno infantil, de un barrio apartado de la ciudad sus habitantes son de una barriada sacrificada, aunque tratan de mantenerse con sus sueldos, sin grandes sacrificios. Sus compras no son en grandes cantidades, eso si son constante y eso me mantiene el negocio bien abastecido.

Hace un mes ingresó una madre con su hija en brazos de unos seis meses, y venia muy afligida solicitándome si podía llamar por fono a su marido que trabajaba en la zona norte en las minas y no tenia mucho dinero, entonces dígale Ud. que su hija está mal y que necesito dinero para comprar los remedios que el consultorio no tiene y son caros, pero ahora, porque la niña los necesita urgente. Llamo al número que ella me pasa, es de una residencia y solicito a su marido Raúl, al cual relato lo que ella me ha contado, este reacciona airado contestando que esta recién trabajando y que su mujer no moleste por dinero luego cortó.

Miro a la mujer y le digo, corto diciéndome que Ud. no moleste, esta se pone a llorar desconsoladamente y trato de calmarla ingresándola a la parte posterior de mi negocio, la abrazo para calmarla y ella me dice mire la fiebre de mi hija y ese animal ni se preocupa, apoyándose en mi y desahogando su furia contra el marido, dejando su hija en un sillón que tengo ahí en el cual miro la televisión. Y muy furibunda tira de su blusa diciéndome mire mis pechos, mostrándomelos, no tienen ni leche para darle pues apenas tengo alimento para comer donde este no envía dinero. Maliciosamente, ya que me muestran gratuitamente un par de mamas, agarro una de ellas con mi mano derecha, mientras la atraco contra mi cuerpo con la otra. Sorprendida me dice, “que haces… son de la niña”… apreté su mama con suavidad, diciendo yo la puedo llenar de leche con alimentos para que la niña se recupere, con los ojos muy abiertos me dice “la niña necesita unos remedios caros… y… por favor…suéltame el pecho…o tu perderás… hace dos mese que estoy sin marido”… sin soltarle la mama le respondo cuanto dinero necesitas , ” me responde $ 6000, eso vale el remedio”, me inclino besándole el pecho que esta entre mis dedos y le paso el dinero, como me los pagaras le pregunto, “preocupémoslo de la niña y luego conversamos, dice”. Saliendo a comprar el remedio.

Vuelve como dos horas después, fue a comprar el remedio y busco a la enfermera para inyectárselo a su hija para luego volver a mi lado. En esos momentos estaba cerrando mi negocio.

“Haz de saber que soy cumplidora con mis deudas, me dice, sé que te debo dinero y te lo cancelaré”, mientras habla ingreso a la trastienda y yo cerraba la puerta de entrada, apenas la cerré…. vuelvo a pellizcar su pezón y suspira…, eres muy goloso, dice…, cree eso, te contaré que tu cuerpo me tiene alterado, dije…, “es ¿verdad? …no mientas”, …no miento comente, al tiempo que mis manos recorrían su cuerpo, su boca se abrió a mi lengua y mis brazos rodearon su espalda, mientras ella trataba de alejarme…luego se entrego y … se afanaba en explorar mis testículos, mi trasero, mi pene… mi mano se metió debajo de su falda hábilmente, llegando a su sexualidad, que para entonces, ella ya estaba mojada, me di cuenta enseguida de que estaba excitada y mis manos tomaron sus nalgas, acaricie su sexo con una mano…Mm., estaba extasiado, mis labios besaban su cuello, sus hombros, llegaron a sus senos los succioné, los chupé… Mm. que delicia…, me realizaba apretándolos… Mm., mis labios continuaban succionando, besando, mordiendo sus senos, que delicia de mujer, me permitía la libertad en mis movimientos. Gemía débilmente, diciéndome a media voz, “déjame…, déjame…, no me desesperes más de lo que estoy. Pareces que deseas cobrar ahora ese dinero, dice”. La tomé de sus nalgas cargándome mientras no dejaba de succiona sus pezones, la lleve al sofá la recosté boca arriba, me dejaba hacer, yo no alcanzaba a articular palabra del asombro y la excitación, tomé cada una de sus piernas y las subí a mis hombros, al tiempo que sacaba sus calzones, puse mi pene en sus manos, mientras tomaba uno de sus senos, lo apretaba mientras nos besábamos, la jale y ubique en posición de poder ser penetrada, colocándola en posición idónea, la reacomodé y bajé mis ropas, fui poco a poco tratando de penetrarla con mi miembro… no fue fácil, todavía no estaba suficientemente lubricada para la tarea, pero poco a poco me encontré que engullía por completo mi miembro, este ingresaba llenando su vagina… me sentía totalmente estimulado. Comencé a moverme. En esa posición ella era una mera espectadora, pero disfrutaba de mi ritmo arrítmico, a veces la metía deprisa, a veces despacio, a veces ligero, a veces profundo… Yo contemplaba absorta donde nuestros cuerpos se fusionaban…, con cada embestida yo me apoyaba en el suelo, que rico .., mis bolas rebotaban con fuerza en sus glúteos, al tenerla levantadas sus piernas sobre mis hombros, delicioso, oohh…, que sensación tan rica sentir mi órgano genital entrar y salir de su matriz aahh , jadeante ella grita “espérame”, y tuvo un orgasmo delicioso…., oohh que caliente estaba…, deseaba ser poseída. Esa mujer cuyo marido estaba en las minas, era mía, la mamá de esa beba enferma, esposa de Raúl, disfrutaba entregándose a los deleites del sexo conmigo, la gozaba saciando sus ímpetus sexuales con mi órgano reproductor…, al tiempo que me saciaba de todos mis anhelos y comencé a eyectar mi leche, de manera terrible, espectacular, mientras advertía mi espeso líquido rebalsándome, regándola toda su vagina, pronto paré mis movimientos y tomándola por la cintura enterré hasta el fondo mi miembro viril, me estremezco y grité de placer mientras inundaba toda su cuevita con borbotones de mi semen. Ella mientras, me regaloneaba besándome mi oreja, “en verdad eres un macho insatisfecho, pero muy conocedor de las mujeres, me dijo, me cuestan mis orgasmos, pero tú lo lograste a la primera mojándome como nadie jamás lo había hecho…, buscado mis labios me besa con lengua”. Seguimos abrazados unos minutos, luego me dice “sale que tengo que atender a mi niña enferma, además de lavarme porque un comerciante mañoso me utilizó como su amante”, riendo me apretó las manos.

Luego cogió una caja de leche la vertió a la mamadera de la beba y comenzó a alimentarla al tiempo que me miraba y me sonreía, diciéndome, “creo que cancelé mi deuda, pero voy a endeudarme de nuevo pues tengo que inyectarle a la niña una segunda dosis del remedio, ¿me prestaras el dinero?, tu sabes que pago bien y creo que te gusto el pago. Sonriendo me dice anda a dejarme en tu auto a casa y pasamos a comprar el remedio, luego si lo deseas te quedas o te vas”.

Fuimos a comprar el remedio y la llevé a casa luego ingresé a su casa y mientras ella acostaba a su bebita, miraba su casa, pequeña, pero ordenada a pesar que se notaba una pobreza de mobiliario. Volví a su lado y mientras ordenaba la ropa de cama de su hija…, me acerco a ella por detrás abrazándola por su cintura, sabe que soy yo y su respiración jadeante retumbaba en mis oídos, mis manos comenzaron a sobarla debajo de su blusa, deslizaba lentamente mis dedos, hasta que llegué a sus senos y comencé a acariciar sus pezones, los cuales se encontraban muy erizados, mis manos comenzaron a juguetear debajo de su blusa, deslizaba lentamente mis dedos, manoseaba sus senos y comencé a acariciarlos, levanto su sostenes, metiendo mis manos, comenzó a acariciar de una manera muy rica sus pechos, se retorcía de placer, porque esa sensación era muy buena, cuando de repente al tener pegada a ella, comenzó a acariciar mi pene que podía notarse a través de mi pantalón, subía y bajaba su mano me apretaba y soltaba a mi campeón, con esto hizo que me pusiera más caliente de lo que estaba, entonces dándose vuelta nuestras lenguas se encontraron en un beso, con unas tremendas ganas agarré su culo y lo apreté como mi cuerpo, deseaba comérmela, pero decidí aguantar por aquella situación me tenia mas que excitado, le metí la lengua hasta el fondo y comencé a jugar con mi legua en su boca mientras ella comenzaba gemir y a estremecerse de repente sin avisar se quito de mi lado y me dijo:

“Déjame, si seguimos juntos no podré detenerme y tú me harás madre nuevamente y no quiero tener otro embarazo, además de cómo lo justifico si mi marido esta tan lejos”, el hecho que ella pensara que la podía dejar preñada me excitaba sobremanera y conciente de esto la abracé con mayor pasión. Le metí la mano por debajo de su vestido y la manoseo en sus caderas. Debo de reconocer que se quedó unos minutos parada ahí, sintiendo como mi mano agarraba su sexo y como ella comenzaba nuevamente a entregarse a su dueño…un comerciante mañoso, quien nuevamente se adueñaba de su cuerpo, es increíble como se excitaba…, se excitaba sabiendo que sería bien recompensada en su entrega sexual, los dedos de una de mis mano juegan en su cola. Pronto uno de mis dedos ingresa en su esfínter, comienza en ella una convulsión, sus ojos se ponen como blancos. Gime caliente, sabe que su entrega está próxima, mi otra mano se adueña de su vagina e ingresa atrapando su clítoris, comencé a acariciarle las piernas firmes y suaves, con la mano derecha y con la otra le seguía apretando ese culito duro y voluptuoso. Ella se estaba excitando cada vez más, su respiración y jadeos aumentaba así como el movimiento de su cuerpo junto al mío. “Déjame que si me haces tuya ahora, no podré parar y seré tuya por siempre, murmura”…, por favor rogué te necesito, y dándola vuelta apoyándola contra la cama de su hija bajé sus calzones y mis ropas, alcé todas sus vestimentas y observaba ese culito paradito solicitándome…, apoye mi pene sobre su culo, gimió no por favor no, mi culo es virgen, nunca a sido profanado, me va a doler, por fa…vor, decía al tiempo que sentía como mi miembro comenzaba a clavarse en su agujero posterior, empujaba, pero no podía penetrarlo, nuevamente lo manosee mojándole con los fluidos que salían de su vagina, inserte nuevamente mi duro pene y este comenzó a introducirse suavemente en su virgen culo, le estaba desculando su agujero posterior, entregaba su último hoyito no profanado por un macho, y yo era el que le estaba clavando una estaca en ese agujero…, la mujer de 22 años, madre de esa nena, esposa de Raúl, se quejaba, despacio que duele…, saltándosele de sus bellos ojos lagrimas de pasión y dolor…, ella reaccionó y se puso a llorar, mientras yo seguía penetrándola, al poco tiempo empezó a cambiar el llanto por quejidos para luego empezar a gemir fuertemente, lo sentía estrechito y corto, lo que hacía casi dolorosas mis penetraciones profundas, aun así, dando un buen empellón clavándolo todo, para ser premiado con un gritito mezcla de dolor y placer, sujetándola con mis manos por las caderas y dando mis profundos y placenteros golpes de cadera, cogiéndola como un toro en celo, mientras ella gemía, no sé si de placer o dolor o ambas, hasta que ella comenzó a gemir solicitándome…, “mas fuerte, sigue, sigue gritó, si… grito… fuerte” y me apretaba contra mi órgano, al tiempo que mis dedos jugaban con su sexo, respirando rápido y fuerte dijo, creo que voy a tener un orgasmo, la bese en su nuca, ella me beso, su dolor era evidente, pero que lo estaba disfrutando mientras mi pene, inundaba ese nuevo nicho con mis exclamaciones de placer, besándola en sus orejas y cuello eyaculando mi semen en su culo, llenando sus intestino de mi leche. Luego se salio mi pene de su agujero cayendo al suelo unas gotas de semen que escurría de su esfínter recién inaugurado.

Lo lograste comerciante mañoso ahora soy tuya, y desvirgaste mi pobre colita, creo que no me podré sentar por un mes en una silla, pero eres feliz, hazme feliz a mi, dime… que será de mi, seré una pobre tonta que se entrego sin razonar o tengo futuro y esto continuara…

Hoy la tengo como mi ayudante en el negocio, claro que también ella sabe que cuando menos lo espera la arrastro a una cama que compré y tengo en la trastienda, seguimos siendo amante…, su marido la mando a buscar y quería que se fuera con el, esta se negó, prefiere estar en esta zona y continua en mi negocio cumpliendo las labores conocidas.

Subía y bajaba su mano me apretaba y soltaba mi campeón, con esto hizo que me pusiera más caliente de lo que estaba, entonces dándose vuelta nuestras lenguas se encontraron en un beso, con unas tremendas ganas agarré su culo y lo apreté como mi cuerpo, deseaba comérmela, pero decidí aguantar por aquella situación me tenia mas que excitado, le metí la lengua hasta el fondo y comencé a jugar con mi legua en su boca mientras ella comenzaba gemir y a estremecerse de repente…

leo26

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *