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  • En esta web, como su nombre indica, hablamos de sexo y publicamos fotos eróticas.
  • Aunque NO es un sitio de porno, no recomendamos su lectura a menores de edad ni personas con sensibilidad negativa a estos temas.
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Sexo en internet

En busca del mejor ‘sexting’: 4 claves para disfrutar de conversaciones subidas de tono

Si hay feeling, también lo habrá cuando no estéis necesariamente juntos. Y eso quiere decir que, aunque la distancia física os separe, es lógico que queráis seguir explotando ese juego de miradas, piropos y dobles sentidos. Eso sí, no hace falta mencionar que ante todo debe haber consentimiento. En caso contrario, pasaría a ser una desagradable forma de acoso sexual que podría acabar hasta en los juzgados en caso de agravarse. Por tanto, lo primero que has de tener en cuenta es que esa foto picante, ese mensaje lascivo o ese detalle para despertar el interés sexual de otra persona, viene a cuento y es deseada.

Ahora bien, a partir de aquí surgen una serie de preguntas. ¿Cuándo es buen momento para iniciar el sexting? ¿Deberías preguntar primero a la otra persona para poneros de acuerdo? ¿Cuáles son las líneas rojas que no debes sobrepasar? Evidentemente, hay una muy clara y esa es la del fotopene, el fenómeno más odiado por la inmensa mayoría de mujeres. Si has conocido a alguien recientemente con quien ha surgido la chispa, lo más seguro es que no quiera ver de inmediato tus genitales. El arte de la seducción se cuece a fuego lento, por lo que tanto por tu propio placer como por el suyo, lo mejor será iniciar ese coqueteo de forma subliminal.

“¿Cuál es tu mayor fantasía?”. Este puede ser el mejor inicio para pasar a la acción sin miedo a equivocarte

Lo que está claro es que nunca hay consenso sobre cuál es el momento adecuado para iniciarlo. Podéis haberos conocido previamente o realmente ser alguien con quien nunca hayas entablado un contacto real. Mucha gente, de hecho, tiene parejas sexuales virtuales a quien nunca han conocido en persona. Por tanto, lánzate si crees que la otra persona puede estar receptiva a ello, aunque lo primero obviamente será obtener el total consentimiento por su parte. “Ser franco y directo es la mejor forma de gestionar el tema del consentimiento”, asegura Gigi Engle, terapeuta sexual, en un artículo de Pop Sugar. “‘Esta conversación se está poniendo un poco picante, ¿te apetece jugar? Si no, no te preocupes’. Algo así es genial, porque invita a participar a la otra persona sin romper tampoco el ritmo de la conversación”.

Lo primero, el consentimiento

Según lo que te responda, obtendrás su nivel de interés en comenzar vuestras conversaciones por otros derroteros. En cualquier caso, siempre obtén el visto bueno. Por supuesto, nunca debes sentir presión por enviar una foto o, al contrario, chantajear o presionar al otro u otra para que te siga el juego. Sé respetuoso. Uno de los mayores inconvenientes de la red es que permite que las ventajas que otorga el anonimato se usen de mala manera. Si no os conocéis en persona, es posible que nunca llegues a estar seguro de quién hay al otro lado de la pantalla, lo cual es bastante descorazonador.

Intenciones y fantasías

Por otro lado, merece la pena conocer previamente los gustos del otro. Este puede ser el punto de inicio que tu relación sexual necesita. Con una simple pregunta del estilo: “¿Cuál es tu mayor fantasía?”. De esta forma, ya puedes empezar a intuir qué le excitaría que le dijeras, qué es lo que le encantaría que le enviaras, y con base en eso, empezar con el juego. También debes tener en cuenta las intenciones de vuestras interacciones. Puede que quiera tan solo conseguir un poco de excitación para su satisfacción personal e individual, o bien aspire a algo más contigo, como quedar en un futuro no muy lejano o tener una relación de amistad que involucre una atención y cuidado a mayores. Si no lo sabes, tan solo has de preguntar.

No tengas miedo de hacer el ridículo

Una de las ventajas del sexting es que puede tener un componente de humor, como recuerda Engle, por lo que el miedo a hacer el ridículo queda más disipado. Tal vez una pregunta sobre dónde está o qué lleva puesto puede ser el detonante de una intensa conversación sobre lo que os gusta a un nivel sexual. Esta cuestión también puede ser la puerta de entrada para enviaros fotos, el caramelo del sexting. Como decíamos antes, no destapes todo el pastel antes de tiempo. Una foto a contraluz o en la que solo se intuyan partes de tu cuerpo es más sugerente que un desnudo integral.

Los tiempos lo son todo

“El sexting tiene que ver con acumular intensidad”, asegura Tyomi Morgan en un artículo publicado en The Cut. “Comienza la conversación con un mensaje de apertura que signifique que estás listo para jugar sin tampoco revelar demasiado. Un escote, por ejemplo, con un simple mensaje de ‘hola’ puede llamar su atención y dejar claras tus intenciones sobre cómo puede avanzar esa conversación si la otra persona quiere”. Algo en lo que también coincide la otra sexóloga consultada, Emily Morse. “Cuando se trata de sexo, siempre le digo a la gente que vaya más lento de lo que le gustaría. Lo mismo ocurre con el sexting. Al igual que no quieres pasar al sexo sin los preliminares, haz lo mismo con tus crush digitales”.

Hay que tener en cuenta que todo se basa en una representación. Es decir, no puedes imponer tus propios gustos o deseos sobre el otro. Si se abre y te cuenta sus fantasías, aunque no sean las tuyas, correspóndelas. De esta forma, él o ella corresponderá las tuyas de igual manera. Esto lo podéis hablar en un proceso de negociación de lo más divertido. En general, la clave para que salga bien, como en las relaciones sexuales físicas, es la comunicación. El resto es dejarte llevar por el instinto y lo que el cuerpo te pida. Un último detalle importante: ten mucho cuidado con revelar aspectos demasiado personales, sobre todo si no conoces a tu crush en persona, ya que debes estar plenamente seguro de que tus desnudos o fotos picantes no lleguen a malas manos.

E. Zamorano